EL FUTURO ES HOY 

Me gusta compartir las reflexiones, es un mutuo ejercicio que comparto con el lector. Reflexionar sobre lo que oigo, veo y siento, entre los demás y yo. La reflexión me permite dudar. Argumentar lo que pienso y observo, sin que nada ni nadie me censure. Hasta que haya una Policía del Pensamiento, como en la novela del genial y polémico escritor, George Orwell, en su inquieta novela, 1984 (1949), que me obligue a pensar, cuando exista, en cuestiones de tanta importancia como el fútbol, que concede los imprescindibles cinco minutos diarios de odio, que evitan recelar sobres otras cosas, como por ejemplo, el Gran Hermano, que vigila atento a su rebaño mientras pacen la fresca y tierna hierba; especialmente a sus desobedientes ovejas negras.

Eric Arthur Blair, es su auténtico nombre, es sin duda alguna uno de los escritores que más admiro, porque necesitaba la experiencia para poder narrarlas. Un compromiso firme con la realidad para poder soñarla. Comenzó tarde, sobre los treinta años a esbozar su obra. Después de servir a su majestad en Birmania como hijo de un soldado de la colonia británica. Aquel destino le fue impuesto por herencia, ya que su padre, al jubilarse reemplazaría su puesto, como así fue. Orwell, después de presenciar una ejecución por ahorcamiento, supo que su servicio a la corona estaba acabado. Se negó a compartir su imperialismo y abandonó su puesto de fiel y sumiso servidor a la monarquía inglesa. En ese momento, supo que su destino era otro. Dejó Inglaterra, con el consiguiente disgusto familiar, para irse a Londres e infiltrarse entre los desheredados, los vagabundos, que no esperan nada de nadie. Se disfrazó de pobre, con andrajosa ropa, y después lo hizo en París. Con aquella experiencia, escribió, Sin blanca en París y Londres, en 1933, su primera novela. Hizo diez más, pero quizás sea, su fábula, Rebelión en la granja (1945) y Homenaje a Cataluña (1939) los que más se recuerden de su obra, que fue tan apasionante como su vida. Un amigo madrileño, me regaló su biografía autorizada que halló en una librería de libros raros, escrita por Michael Sendel, donde pude saber lo controvertido de este personaje ingles, delgado, quijotesco. En lucha permanente con la conformidad. Vino de miliciano-corresponsal a la Guerra Civil, con el POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista) contrario al comunismo estalinista de la que debió tener como visionario, sospecha de en lo que se iba a convertir la Revolución Bolchevique, como así fue. En una dictadura de Estado, donde los que eran iguales, acabaron siendo más iguales que otros: el estalinismo.

George Orwell o Erik Blair, combatió al fascismo en el Frente de Aragón y recibió una bala en el cuello sin graves consecuencias (seguramente perdida, pues ironiza mucho con el armamento que tenían, causante de mas bajas propias que enemigas, incluso existe una foto en la que se le ve comiendo en el frente como uno mas, (No como otros extranjeros corresponsales, que vinieron solo hacer turismo de guerra) Él admiraba el valor de los milicianos españoles, su grandeza de hombres sencillos, que no tenían que simular ser pobres, como hizo él, pues ellos lo eran. Pero, tal vez fue el sentido de dignidad de aquellos sub-humanos lo que más llamó su atención. Su esperanza, su romántico sueño (que pudo haberse hecho realidad) como tan acertadamente capta el inglés en numerosos comentarios. Solo se quejaba de la falta de organización de las milicias. No olviden que fue soldado profesional por herencia.

Sus castigados pulmones, padecían desde hace tiempo, aliñada con su hábito de fumador empedernido, una mal curada tuberculosis que le llevó a la muerte en 1950, el 21 de Enero. Inexplicablemente, algunos de sus libros siguen sin ser traducidos y promocionados en España, por lo que desde aquí, animo que lo hagan quienes pueden: los editores. Orwell, por varias razones como las expuestas, por su controvertida obra; lo merece.

“Es una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario” George Orwell.

Benjamín Lajo Cosido
Escritor e Investigador

Descargar en formato PDF