MANIFIESTO 

Las Instituciones, Asociaciones, Colectivos y guerrilleros convocantes del XVIII Acto de homenaje a la guerrilla antifranquista, quieren hacer constar su reconocimiento a aquella lucha, y a todos los españoles que la sostuvieron durante los largos años de la posguerra, poniendo en juego sus vidas hasta el extremo de perderlas en defensa de la libertad, la democracia, la justicia y la igualdad entre todos los ciudadanos de nuestra nación.

Los principios que inspiraron esta lucha siguen estando vigentes y siendo bien reconocibles en nuestra sociedad actual. La necesidad de transformar nuestra vida colectiva, dotándola de unos instrumentos que faciliten la convivencia en tolerancia, la defensa de la justicia social y de los valores democráticos, nos impulsan a retomar la bandera de aquella lucha por medios más modernos, pero siempre en pos de una sociedad mas justa y solidaria.

Nuestro compromiso con estos luchadores de la libertad exige que nos esforcemos y comprometamos en la reivindicación de su memoria, difundiendo y valorando el papel que desarrollaron en el empeño de restablecer la democracia en nuestro país.

La memoria histórica de los guerrilleros no puede limitarse al recuerdo literal de unos hechos y sus conmemoraciones. Debemos empeñarnos en devolverles la honorabilidad que la dictadura les robó, y dar respuesta a las preguntas que sus familiares siguen formulando, para conocer que fue de sus vidas y de sus aspiraciones e ilusiones, y en el caso de los desaparecidos, también el lugar donde reposan sus restos.

Desde esta tribuna, queremos reclamar la apertura, recuperación y clasificación de todos los archivos que contienen datos sobre este periodo de nuestro pasado, y exigir que se pongan a la disposición de historiadores y familiares con el objeto de depurar la historia, despojarla de mixtificaciones y reconocer definitivamente el heroico esfuerzo de aquellos combatientes por la libertad.

Así mismo, consideramos de máxima importancia la rehabilitación legal y social de todas las personas represaliadas por la dictadura, que sólo será posible mediante la anulación de los procesos judiciales y consejos de guerra que fueron realizados al margen de la más elemental justicia, con el único objeto de arrasar cualquier atisbo de progreso en nuestro país.

Nuestro compromiso consiste en restituir en su justa medida, a todos aquellos hombres y mujeres, el honor que les fue negado durante tantos años. Queremos establecer y difundir su auténtica imagen de luchadores y mártires de la libertad, compensando, en lo posible, el perjuicio que les fue infligido por defender sus ideas y las nuestras, en una lucha larga y denodada que truncó sus vidas en la juventud e impidió su desarrollo familiar, social y profesional.

Las sociedades que desconocen su historia están condenadas a repetirla. Por esta razón, nos alarma el desconocimiento y la falta de interés en conocer y transmitir a nuestros jóvenes este período de la historia de España, una etapa trascendental para comprender nuestra realidad actual, y que debería ser contemplada amplia y objetivamente en los planes de estudio de nuestras escuelas e institutos.