JOSÉ MORENO SALAZAR «QUINCALLERO» 

Allá por el año 87 del siglo pasado, y estando en una terraza de un bar de una plaza de Bujalance [Córdoba], pueblo cercano al del origen de mi familia, me llamó la atención un escaparate pequeño, con pocos artículos expuestos, pero destacando un atril en el centro, en el cual reposaba un libro, un único libro en lo que se suponía una librería de pueblo. Me levanté, me acerqué y el libro en cuestión era: “Córdoba en la posguerra – la represión y la guerrilla” de Fco. Moreno Gómez, en lo que era su primera aportación al estudio del fenómeno guerrillero. Tras comprarlo, se convirtió en el detonante de la afición que tengo sobre el conocimiento del maquis, y que ha hecho que desde entonces esté implicado en su estudio y difusión.

No era casual que el propietario del establecimiento situase en lugar privilegiado el libro en cuestión. En sus paginas hablaba de su pueblo, un pueblo orgulloso y combativo, del cual surgió un grupo guerrillero aglutinado en torno a tres hermanos libertarios [Francisco, Juan y Sebastián Rodríguez Muñoz], mas otros miembros echados al monte junto a ellos y los cuales se denominaron “Los Jubiles”, aunque en Bujalance, y gracias al acento característico andaluz de esa zona, se les conoce como “Los Juiles”.

Ya en esa época Fco. Moreno citaba en su libro las memorias de José Moreno Salazar “Quincallero”, miembro del grupo de los Jubiles y único superviviente del cerco sometido a sus integrantes en el cortijo “Mojapies” en enero del 44. Dichas memorias fueron publicadas por la editorial Silente en el año 2004 gracias a Victoriano Camas con el título: “El guerrillero que no pudo bailar – resistencia anarquista en la posguerra andaluza”.

José Moreno entra dentro del circulo de los Jubiles como enlace en 1939, sirviendo de intermediario con sus familias, así como de proveedor de alimentos y elementos necesarios de los guerrilleros con el dinero que estos le proporcionaban. «A partir de ese momento, no recuerdo la fecha exacta, nunca pierdo contacto con ellos. Conocen mis rutas habituales de salida y entrada al pueblo y, aunque pasan temporadas sin aparecer, siempre dan conmigo. Durante las siguientes semanas, los perseguidos aumentan: unos se reúnen de modo casual en el campo; a otros, los de fiar, les pongo en contacto con el grupo de los hermanos Rodríguez.» “El guerrillero....” pág.54.

El contacto con los Jubiles le ocasiona la detención junto a su hermano y su madre, no librándose ninguno de las torturas y la cárcel. Una vez libre y en la calle, vuelve a tomar el contacto con el grupo, pero antes de que le vuelvan a detener, huye al monte en busca del grupo. «Vemos clara la única salida: unirnos cuanto antes al grupo de los Jubiles» “El guerrillero....” pág.66.

Resiste junto a ellos hasta el fatídico día del 6 de enero de 1944 donde José Moreno sale vivo de entre los escombros, en lo que quedó convertido el cortijo donde se reunían, después de las bombas arrojadas por la guardia civil. “El Abisinio” un infiltrado de la guardia civil hizo bien su trabajo.

Trasladado a la cárcel de Córdoba, es torturado, pero solo pueden sacarle datos conocidos por ellos, que a esas alturas ya no tienen relevancia. Mezclado entre un grupo de albañiles que salían de hacer unos trabajos en el interior de la cárcel, escapa por la puerta, sin que los vigilantes lo adviertan, salvándose del mas que probable fusilamiento.

Antonio Pérez Sánchez es el falso nuevo nombre que José Moreno adquiere para ocultar su pasado, trabajando como agente de seguros en un pueblo de Cuenca, pasa inadvertido año tras año hasta que puede recobrar su verdadera identidad.

Asiduo compareciente de cuantos actos sobre la recuperación de la memoria guerrillera y de homenaje a sus compañeros luchadores y a el mismo, ha estado varias veces en las jornadas de Santa Cruz de Moya y en el día del guerrillero.

José Moreno Salazar falleció en Alcázar de San Juan el día 1 de Septiembre a la edad de 83 años. Guerrillero por la libertad hasta su muerte.

Juanbe
¡Sierra y Libertad!
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