Nunca mis ojos te vieron,
hijo soy de tu tierra,
aquí levanto mi voz,
respondo a tu llamada.

Siento en mí tu pena,
tu plomo y tu metralla,
víboras y alacranes,
recorren mi espalda.

Chile, no te vendas,
no te entregues,
Chile, defiende el cóndor
y el agua de los Andes.

Chile, defiende la leche
y los frutos de tu tierra.
Chile, defiende tu cultura,
tu libertad y tu historia.

Chile, defiende la memoria
del Presidente Allende.
la palabra y el alma
de Pablo Neruda

Septiembre 1973.