Me gusta la gente
noble y sencilla
que ama a propios
y a extraños
sin prejuicios
de ninguna clase.

Me gusta la gente
que ama la vida,
y ama sin miedo
al que dirán
sus ilustrísimas
y necias señorías.

Me gusta la gente
que lucha y trabaja,
que defiende su pan,
su casa y su tierra,
con uñas y dientes,
con sangre y alma.

La gente sencilla
que duda de todo,
de lo indudable
y de sí misma,
y aun en la duda
se mueve y actúa.

Me gusta la gente
libre y responsable,
flexible e indomable
que escucha razones,
que habla y atiende
a los demás.

Me gusta la gente
que te da la mano,
que abre la puerta
e invita a su mesa,
que a nadie juzga
ni condena.

Me gusta la gente
que no se esconde,
valiente y cobarde,
frágil y resistente,
que se la juega
y es prudente.

Me gusta la gente
joven y adulta
que levanta la cara,
y mirando de frente
le dice al Mandamás
¡No! ¡Nunca! ¡Jamás!.