Hemos Escrito

Las montañas y el mundo - Salvador F. Cava.

LAS MONTAÑAS Y EL MUNDO

(En la senda de Florián García Velasco “Grande”)
Salvador F. Cava 

Ahora en el Círculo de Bellas Artes de Madrid se celebran múltiples actividades con marchamo de calidad. He estado en varias de ellas. Doy fe, para que no haya duda, que hasta presenté con el cordón umbilical de la mejor poesía de estos tiempos, y ya han pasado años, el primer número de mi revista “La Factoría Valencia”, con el colectivo “Alicia Bajo Cero”. Tiempo después, César Antonio de Molina fue ministro de cultura (yo, que descreo del poder, me alegro que vuelva a la palabra escrita, le necesitamos, aunque no sé en qué mundo). Pero hubo un tiempo no muy lejano donde el Círculo de Bellas Artes, como casi toda España, fue cárcel, prisión de los comunistas que se enfrentaron al golpista Casado, y a mi admirado Cipriano Mera. Allí, en esos días finales del mes de febrero de 1939, se conocieron dos de los protagonistas de la mejor historia cinematográfica jamás filmada: Florián García Velasco y Francisco Corredor Serrano. Desde entonces les unió la amistad.

Ahora en los bares de la contornada, hay tertulias, y dimes y diretes de quién tiene la razón en el día a día pírrico, por aquello de la crisis o los lunes futboleros. No falta el periódico sobre la barra del bar. Pero también hubo un tiempo en el que a Florián García, a la vez que camarero en Madrid o en Valencia, no le faltaban arrestos y certeza para militar clandestinamente en el partido comunista y alentar los rescoldos de la lucha contra la dictadura. Como tampoco le faltó nunca ingenio a Francisco Corredor para pasar a la acción y conseguir fondos de los bancos o imprimir propaganda de manera artesanal a fin de que los opresores no se sintieran tan ufanos. Ambos, y otros muchos, nunca fueron tipos de brazos caídos. Y ni los “confortables hoteles” de Albatera o Porta‐Celi o Escuelas Pías de Gandia les hicieron más mella que el deseo de seguir y seguir.

Ahora que la gente viaja en confortables autobuses y aviones y aves, y si se retrasan más de unos pocos minutos hasta te devuelven los dineros, tanto Florián García, apodado “Grande”, como Francisco Corredor “Pepito el Gafas”, recorrieron a pie, y de noche, tantos kilómetros de montes que no hay bono de descuentos que lo contemple. Andar, entonces, no era una receta médica. Era una necesidad, de supervivencia y vivencias políticas y sociales, también para las sufridas gentes del campo. Pero para los que con un arma y una mochila oteaban el horizonte con un objetivo y un sueño, no hubo apenas comodidades, y al menor descuido les cercaba el sufrimiento más sangrante. En la década de los cuarenta y entrados los cincuenta, desde los montes de la Cordillera Ibérica, “Grande” y “Pepito el Gafas”, y un montón de gentes en la lucha del maquis, con más ilusión que pertrechos, mantuvieron en jaque a todo un ejército de guardias. Ellos activaron la conciencia de lo que hoy en día ni imaginamos lo que ha costado conseguir: la libertad.

Ahora con el dedo absoluto del poder político, y un móvil, se puede ser jefe y tener despacho en cualquier administración. El voto es el meritaje y no la verdad. Así lo predica y lo practica la derecha política. Con ejemplos irrisorios, si no fuera porque son siempre a costa de todos. Pero hubo un tiempo donde había que predicar con el ejemplo. Ser jefe de un buen puñado de hombres que se jugaban la vida por mantener activa la lucha contra todo un sistema dictatorial. No bastaba con decir “soy comunista”, la dinámica de la guerrilla implicaba voluntad, estrategia, carisma y no poca dosis de suerte. “Grande”, como Jefe del Sector 11º de la AGLA, desde 1946 hasta 1952, los tuvo. Y con ello se ganó el aprecio de todas las gentes que le conocieron y que en él confiaron. Hubo momentos difíciles, más que fáciles, y en ellos nunca faltó el don de gentes y la simpatía que le caracterizó, haciendo más llevadera la aspereza de una vida entre marañas y peñascos.

Ahora las comodidades pueblan la era digital. No faltan en las estanterías los nuevos modelos de electrodomésticos, los flamantes envases de pastas, leche con no sé cuantos aditivos, bebidas de todos los colores. La cantidad es inmensa, y sin duda también la calidad. Pero hubo un tiempo donde alimentarse no era tan fácil. Se pasó hambre. Y quienes hicieron de su vida una proeza social, todavía sufrieron más aún la calamitosa llamada de las tripas. Lo que se podía se comía, que muchas veces era nada. Y seguir y seguir. Pues más fuerte que cualquier tentación fue la sabia disciplina y fe en los principios que removían los pies y el estómago. Aquellos hombres y mujeres se alimentaron un montón de veces de hierbas, agua y aire.

Ahora las vacaciones se disfrutan en paraísos terrenales. De visita a París, Roma, Londres, Nueva York. Y toda una serie de fotografías que nos van acompañando verano tras verano. Sin embargo Praga, tan recorrida hoy en clase turista en sus puentes y edificios, también fue la ciudad del exilio. No sólo Francia se llenó de republicanos españoles que ya la tienen en descendencia como patria. En Praga, bajo la órbita comunista, vivieron trabajando y colaborando con la resistencia un gran número de comunistas con la mirada puesta en su lejana tierra y en sus familias, y la radio Pirenaica encendida. Vivieron la Primavera del 68 como reflejo de sus dudas. Esperaron tener también papeles, y tras la muerte del dictador pudieron pisar de nuevo la tierra que les vio partir.

Ahora los jubilados parece que tienen un largo tiempo de reposo. A Florián la salud le ha respetado en compañía de su mujer Remedios, hasta los 93 años. Largas partidas de cartas o dominó, paseos, viajes del Imserso. Pero Florián y Reme “Celia” no fueron nunca de estarse callados. Cierto es que costó arrancar. Y luego se prodigaron con entusiasmo y simpatía allí donde se les requería. Su trabajo de didactismo histórico fue encomiable. Supieron, y a Reme esperemos que la salud le acompañe y siga en la brecha, dar testimonio de su historia. Llegaron a los jóvenes. Trasmitieron luz y generosidad, fuerza y esperanza, sacrificio y entereza. Recogieron el cariño allí por donde pasaron. No podía ser menos. La fuerza de sus convicciones arraigaba tras sus palabras. Casi embobados nos quedábamos cuando les escuchábamos.

Ahora, con los libros de historia que se publican y las leyes sobre la historia que se promulgan, pudiera pensarse que la memoria de “Grande”, de “Pepito”, de “Teo”, de “Rubio”, de “Chaval” o de “Carrete”, está en paz con la historia. Pero no es así. Camino hay andado, y mucho, y bien. Pero la orfandad de los campos, la tacañería en la aceptación institucional de sus derechos, el desencuentro con la historia de la transición, en definitiva, su soledad, la hemos de seguir alimentando como estandarte de voluntad y destino, con la fuerza que cada atardecer ellos tenían para ponerse en pie y caminar, en busca de suministros, en pos de una charla política, o tras una acción contundente contra el desasosiego armado del franquismo, y seguir y seguir.

Ahora, cuando el tiempo niebla y en los ojos nos sorprende la lágrima, no la lágrima fácil, sino la vieja lágrima que no quiere desprenderse del ojo, para que el recuerdo se eternice, un adiós y un hasta siempre se deposita en los labios. Si se aleja la persona queda el aliento de tantos y tantos momentos juntos, de tanto ánimo, de tanta enseñanza, de tan alto ejemplo. El mundo, a veces, es una palabra y el silencio. La intemperie perfilará mellas en el costado de las casas, en la corteza de los pinos, en superficie de los peñascos. No habrá navaja de pastor que trace cicatrices de recuerdo. Sin embargo, alguna voz profunda también se habrá de sentir. Mientras, la primavera avanza, las florcillas del valle y de los ribazos mudarán su color, y hasta las campanillas serán rojas.

Ahora, citando las palabras guerrilleras que “Grande” les repitiese una y otra vez a su gente cuando salían de misión: “Detrás de esas montañas hay un mundo a conquistar”, con toda la utopía que entonces y ahora connotaban, con toda la utopía “literal” que también entonces y ahora significan, bien podríamos, desde la “pobre” vida rural, desde la desatendida vida rural, todavía lanzar consejos de manual de ciudadanía a los obispos que aquí nunca han llegado y menos vivido, a los políticos que ídem de ídem, a los escritores que semejan doctrina de fin de semana sobre mundanales defectos propios al pairo de un articulillo en la página de opinión (y mira que les aprecio y hasta me temo que tendré que ser su siquiatra), decirles a todos ellos que tenían razón Florián García Velasco “Grande”: que sigue abierto el mundo a conquistar, a conquistar para los pobres, para los desposeídos, para las maltratadas, para los desclasados, para los ingenuos, para los enamorados del imposible, para los que nunca compremos trajes con dinero de otros, para quienes la política no es cosa de familia, para quienes la educación no es un ejercicio de tonterías mandarinas, para quienes se sonrojan y hasta dimiten si no son escrupulosos con el gasto del dinero público. Y un largo etcétera, tan largo como la travesía a pie de los cien días.

Ahora, con ese amor de la vida cumplida responsablemente, y para todos los demás, para los deleznables, aquellos sinvergüenzas para quienes el mundo es sólo su mundo, por si alguna vez dejan a su espalda la Torre Eiffel, con el mismo deseo guerrillero de nuestro admirado Florián: “Buena puntería”.

El triste sino del Guerrillero Español - Matías Alonso.

El triste sino del guerrillero español

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MATÍAS ALONSO.

A finales de marzo se cumplen 70 años del final de una guerra que nos cambió el destino a los españoles, sobre todo a quienes, huyendo de las atrocidades que se cometían en las zonas ocupadas, no tuvieron más remedio que echarse al monte para salvar la vida formando así las guerrillas españolas, episodio especialmente triste y duro en la historia de la lucha antifascista europea.

El comienzo de la IIª Guerra Mundial hizo albergar la esperanza de que también a los guerrilleros españoles llegaría la ayuda aliada como a sus hermanos yugoslavos, italianos o franceses; los españoles colaboraban evadiendo pilotos y espías aliados a través de los Pirineos, luchaban contra los nazis en Francia, pero a ellos nunca les llegó ayuda alguna.

Acabó la guerra y la situación era evidente; miles de luchadores quedaron aislados en los montes constituyendo la última guerrilla europea, luchando por los mismos principios de los vencedores del nazismo contra el último dictador, amigo de Hitler y Mussolini. Pero las Democracias les habían dado la espalda; las leyes internacionales de los Derechos Humanos, contra los genocidios, etc. nunca se aplicaron en España; ningún Garzón europeo ni americano se interesó por lo que aquí sucedía con los maquis y Franco pudo acabar la tarea en la más completa impunidad. Primero sentenciaron a la República con la comedia de la No Intervención; después, abandonaron a su suerte a los últimos luchadores por la Libertad en Europa, que acabaron muriendo en la más completa soledad y desesperación.

Miles de viudas, de hijos y hermanos de aquellas víctimas nunca tuvieron una ONG que viniera a auxiliarles; sin embargo, ahora que con nuestros medios, con nuestras leyes, estamos empezando a recuperar los restos para los pocos familiares directos que quedan, desde Bruselas pretenden paralizar las exhumaciones en nombre de la legislación internacional, reservando la investigación a alguien que ha de venir de fuera y para lo cual todo ha de quedar como está, aunque se acaben muriendo quienes piden las exhumaciones. Ojala lo hubieran pensado antes, cuando los muertos estaban vivos.

Ahora que los pocos hijos que quedan vislumbran la posibilidad de reunir a su padre con su madre, muerta en la desesperanza y en la locura, es cuando traen al equipo Nizkor con idea de pararlo todo. Muchos de esos hijos siguieron la lucha que iniciaron sus padres; no son acaudalados señoritos que buscan un capricho, sino antifranquistas que buscan la reparación de una enorme injusticia para con ellos y para con el Pueblo español.

Por contra, se pretende que en Benagéber todo quede como un mausoleo donde los cuerpos no son más que decorado o mercancía en espera de que a alguien se le ocurra (tiempo han tenido) venir a España para investigar lo que ya está investigado. Sabemos quién está allí y sabemos qué quieren sus hijos; no es decente utilizar sobrinas ni primos para enfrentar a unos contra otros cuando todos ellos tienen garantizados sus derechos. Lo más grave no es la presión y amenazas al alcalde socialista de Benagéber, nieto de fusilado, sino el desprecio al resto de familiares, esta vez por quienes dicen ser muy, muy de izquierdas.

No hay organización alguna que sea dueña ni de la Memoria ni de los lugares; lo son sus protagonistas, los asesinados y sus familiares a los que hay que respetar tanto si quieren recuperar los restos como si no. La Ley española está bien pensada en este punto; nadie tiene derecho a impedir que otros recuperen unos restos largamente buscados aduciendo que los suyos han de quedar donde estaban, con los restos de los demás sirviendo de obligados comparsas olvidando que seguramente el último pensamiento en el trance de la muerte suele ser para los hijos o esposas, los mismos que los reclaman y buscan desde entonces, como José Martínez, hijo del herido que ahora Nizkor quiere que se quede en Benagéber con el Practicante, al que una sobrina no quiere mover. No es cierto eso del acuerdo unánime para exhumar una fosa; si fuera así, según la visión de quienes traen a Nizkor peligran varias de las exhumaciones en curso o ya realizadas por toda España, y sus promotores corren peligro de procesamiento. Se nos está cuestionando a todos.

Aplicar la iniciativa Nizkor a un colectivo como los hijos de los guerrilleros es más opresión; no libera a nadie. No se trata de una fosa común con desaparecidos en medio del campo; en Benagéber son cuatro tumbas bien delimitadas de las que es perfectamente legal sacar y trasladar unos restos identificados e investigados con rigor, con un método preciso seguido por Paleolab, equipo de forenses y arqueólogos valencianos solventes que saben lo que es una cadena de pruebas. Nadie tiene la patente ni la exclusiva en este terreno

Amigos de Nizkor: los guerrilleros españoles son también víctimas de todos aquellos que miraban para otro lado mientras los asesinaban. A lo mejor os encontráis con que a Europa, a EE UU, a Argentina, a algunas izquierdas... no les gusta remover el tema; todos están pringados hasta el cuello con este asunto. Una legislación aplicada a destiempo se convierte en injusta, como es el caso; dejad que seamos nosotros quienes administremos cuándo desenterrar a nuestros muertos, máxime cuando nadie os lo impidió mientras hicisteis lo mismo en vuestros países ejerciendo un derecho que ahora quieren ejercer españoles hijos y nietos de víctimas del franquismo

Coordinador del Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica. Fundació Societat i Progrés. [Firman además este escrito: Adolfo Pastor, coordinador del Grupo de Desaparecidos (La Gavilla Verde); Pedro Peinado, presidente de La Gavilla Verde y Miguel Garrido, presidente de la Agrupación de Familiares de Víctimas en la fosa común de Benagéber]

El Cerro Moreno y Santa Cruz de Moya en “Amar en tiempos revueltos” - Pedro Peinado.

El Cerro Moreno y Santa Cruz de Moya en Amar en Tiempos Revueltos

En la serie Amar en Tiempos Revueltos, el pasado lunes 2 de marzo, se emitieron unas escenas en las que se recreaba el asalto al campamento de Cerro Moreno. Vienen a mi memoria las palabras que el guerrillero Florián García <a> Grande, repitió en más de una ocasión durante las jornadas que organizamos anualmente sobre la guerrilla antifranquista en Santa Cruz de Moya, término donde se haya tan emblemático cerro. Las dirigía a los escritores, historiadores y cineastas que acababan de hablar:

“Ustedes escriban, escriban, aunque se equivoquen, por lo menos se hablará de nosotros”

Han cambiado mucho los tiempos en diez años. La edición de libros, documentales y películas ha crecido de manera exponencial y la asistencia a los actos que se organizan en España y Francia, así lo testimonian.

Desde mi perspectiva personal, discrepo de aquellos que hablan de boom del tema, eso se repite cada año: “Es que la guerrilla está de moda”, pero eso no es cierto. El interés por este capítulo de nuestra historia ha tenido siempre un público fiel y éste ha aumentado porque hay un mayor y mejor conocimiento. La presencia de la guerrilla en casi toda la geografía peninsular, ha posibilitado que se irradie desde diversos lugares, como Santa Cruz de Moya, y cada vez son más las actividades y proyectos vinculados a este tema.

La televisión, cuando llegará.

La televisión ha sido el último y mejor aliado para conocer lo que con tanto esmero nos quisieron ocultar desvistiendo de todo comportamiento político a los guerrilleros y guerrilleras y sus colaboradores, para convertirlos en meros delincuentes. Ha sido el último soporte en aparecer, pero todos coincidimos en la potencia del medio televisivo para llegar a un público universal. Programando documentales, películas, algún debate, entrevistas y, ahora, incorporando a la guerrilla en una telenovela es capaz de socializar en minutos un tema tan desconocido como la resistencia antifranquista en las sierras de España.

Podemos visionar la parte del capítulo. Recomendado bajo el título “El final de Ignacio y Luisa”.

Amar - El final de Luisa e Ignacio

02/03/2009 Capítulo 123-4T Andrea Robles le cuenta a Manolita que tiene noticias de Luisa y que no son precisamente buenas. Al parecer, Luisa e Ignacio murieron tiroteados, y dejaron a un bebe de pocos meses que nadie sabe donde se encuentra ahora.

Estamos ante un relato no histórico. La serie tiene sus propios personajes a los que se les introduce en determinados escenarios que si fueron reales. No podemos, por tanto, demandar a los creadores una escrupulosa recreación de lo sucedido en Cerro Moreno el 7 de noviembre de 1949, en todo caso, agradecerles que en una serie que ven millones de personas hayan introducido a la guerrilla como un suceso histórico y, además, que se haya incluido a Santa Cruz de Moya.

Sus repercusiones son directas y en tiempo real. Detectamos una subida de accesos a nuestra página web procedentes de dos foros: el oficial, Foro Amar en Tiempos Revueltos y La Verdad de Laura. En ambos, una multitud de seguidores y seguidoras de la serie intercambian información y se crean hilos hablando de sus actores, de los personajes, de los detalles, de todo lo que rodea a la serie y que le da un contenido nada desdeñable.

Nos enlazaron desde esos foros y se asombraron al conocer, que si bien lo que les sucede a los personajes en la serie es cosa de los guionistas, existe un paraje llamado Cerro Moreno, que está en un pueblo de Cuenca llamado Santa Cruz de Moya y donde entre 700 y 1000 guardias civiles asaltaron el 7 de noviembre de 1949 el campamento del estado Mayor de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón, aniquilando a doce de los trece guerrilleros que allí moraban.

La recreación.

Manolita escucha el relato de Andrea que ha estado en París y ha podido hablar con el único superviviente del asalto, en la realidad fue el guerrillero Francisco Bas Aguado, alías Pedro, secretario general político. Éste le comunicaría en la ficción el final de una pareja de amigos, Ignacio y su mujer y que del resultado de esa unión había un bebé. Pero mejor que contarlo es que vean el fragmento.

Las escenas están localizadas en un claro de un bosque, en un lugar llano. Algunos de ellos visten trajes militares, otros, pana e Ignacio una chaqueta de cuero. Para hacer fuego los guerrilleros utilizaban madera muy seca, para evitar que su combustión produjera humo. Los guerrilleros solían tener alguna pieza militar entre sus ropas, pero lo suyo era la pana y los monos. Ignacio viste chaquetón de cuero. Varios de los muertos en Cerro Moreno vestían así. Se cree que eran los recién llegados de Francia, mejor equipados que los que llevaban unos años en el monte y la gente que pudo verlos les causó sensación, pues siempre se identificaba a los guerrilleros con gente mal vestida. Esto era natural, pues los jirones producidos por las ramas, la poca ropa con la que habían podido huir y el querer confundirse con los que trabajaban en el campo, hacían que vistieran de esa forma. Su olor también era característica en todos los sentidos, por la dificultad de la higiene personal y por el olor a monte.

Las mujeres en la Agrupación de Levante no fueron numerosas y su presencia era consecuencia a la presión que se ejercía sobre los colaboradores de los guerrilleros, a los que llamamos puntos de apoyo y en otros lugares enlaces o guerrilla del llano. Cuando tenían oportunidad, las mujeres abandonaban los campamentos y eran trasladadas a lugares más seguros y se les encomendaban funciones diversas. Raramente entraron en combate.

Los campamentos se instalaban cerca de las crestas, donde la visión del enemigo posibilitara la huida buscando otras vertientes. Los guardias civiles solían atacar los campamentos al amanecer, para que, en el caso de huida, tuvieran suficiente tiempo para establecer controles y salir en la persecución de los que pudieran huir antes de la caída de la noche.

La recreación del campamento es insuficiente a nivel de los que estamos enterados en estos temas y si bien era difícil encontrar un matrimonio con un bebé en un campamento guerrillero, estas situaciones si existieron en los campamentos de huidos tras la guerra y de los huidos se generaron buenas partidas de guerrilleros.

En la escena están comiendo harina de almortas, que fue uno de los alimentos más frecuentes, por su facilidad en la preparación y su accesibilidad pues estaban presentes en todos los hogares campesinos. Luisa le dice a Ignacio que si por lo menos estuvieran en una cueva podrían guarecerse del frío. Éste le contesta que son trampas mortales y así lo dictaminaban los jefes de la agrupación, prohibiendo a sus hombres que se refugiaran en ellas. No obstante, no siempre se cumplían las órdenes o no se tenía más remedio, así que muchos guerrilleros hubieron de vérselas sorprendidos por la guardia civil y la huida era muy difícil.

Al amanecer, estamos ya en la fecha del asalto, Luisa e Ignacio mantienen una conversación sobre la decisión de abandonar el monte. Si bien entendemos que se trata de la dramatización necesaria entre una pareja de enamorados en más que apuros, esa conversación es real, es el planteamiento de seguir luchando o no, es decir, de la validez de continuar una lucha que entraba en crisis una vez finalizada la II Guerra Mundial por la falta de apoyo de los aliados para acabar con la dictadura recién instaurada tras nuestra guerra. Esta reflexión es motivo de deserciones y de desilusiones, pues como dice Ignacio, están luchando por sobrevivir y ese no era el objetivo de la guerrilla. La lucha, según el testimonio de muchos guerrilleros, dejó de tener sentido a partir del año 1948. Siguieron por disciplina y porque habían de estar.

Se produce el ataque, del que no podemos establecer paralelismos, pues aunque aparecen algunos guardias, como os contaba, en Cerro Moreno hubo centenares de ellos. Aunque no existe documentación sobre el asalto proveniente de las fuerzas represivas, sí que hemos podido tener acceso a alguno de los guardias civiles que participaron en él. Es de destacar el testimonio recogido por Salvador Fernández Cava en su libro Los guerrilleros de Levante, donde el cabo de la GC Francisco Blanco relata los hechos como ocurrieron. Se rodeó el cerro con fuerzas de tres comandancias y por razones desconocidas no había vigilancia guerrillera a aquella hora. El cabo descubrió a un guerrillero que se había levantado a las letrinas y allí empezó una masacre de la que murieron doce guerrilleros. Solo se salvó Pedro, que luego desapareció en un viaje a Francia, posiblemente ajusticiado por desavenencias políticas con los enviados por la dirección del PCE antes de cruzar la frontera. Por lo tanto no pudo contarle a Andrea el fatal destino de Luisa e Ignacio.

También Alejandro Monleón nos transmitió su experiencia en Cerro Moreno y la orden de aniquilar a aquella escasa fuerza pues pensaban que acabando con ellos, extinguirían la AGLA, pero no fue así, y aunque el golpe fue terrible resistieron hasta 1952, año que recibieron la orden de evacuación.

En la secuencia de los hechos, aparece un paisano que traiciona a los guerrilleros, pues ha conducido a los guardias hasta el campamento y quedándose al final con la criatura. Cuando el asalto se produjo en realidad, los primeros pasos que dio la agrupación fue la búsqueda de un traidor. Esta responsabilidad cayó, en un primer momento en el único superviviente, pero este extremo no pudo probarse y casi con toda seguridad el que fuera responsable de la agrupación, no denunció. También se sospechó de Teo, otro de los guerrilleros destacables de la agrupación, pero como en el caso anterior, esta sospecha cayó en el olvido por imposible. Al parecer el traidor fue un tal Tomás, como nos cuenta Salvador Fernández Cava en su libro. Procedía de Valencia y era miembro del Comité Regional del PCE, pero tampoco ha podido probarse, a pesar que todas las pistas existentes nos llevan hacia él.

Lo destacable, en la ficción, es que se recrea la figura del traidor, presente en toda la historia de la guerrilla y en todas las dimensiones que devienen de la conducta humana: por dinero, por amor, por poder, por desaliento, por cobardía, por supervivencia…

La televisión en las Jornadas El Maquis en Santa Cruz de Moya.

Siempre hemos estado atentos a todo lo relacionado con la memoria histórica. A nadie se le escapa que esta serie, a diferencia que Cuéntame, ha tenido un mayor calado político, es decir, no ha huido de tocar temas como el que ahora tratamos. Es de agradecer la valentía de los que están detrás de las cámaras, pues este país sigue siendo mojigato y sigue con demasiados resquemores.

Coincidimos con los productores de la serie, en que es necesario afrontar el pasado de frente y no esquivarlo, somos lo que somos y venimos de un pasado atroz que no debemos olvidar. Quedarnos en la anécdota de que si el Cerro Moreno no se parece ni de costado o si parecen o no parecen guerrilleros o cualquier aspecto purista me parece una estupidez. Lo importante es que hay un trabajo y que dentro de las posibilidades que se tienen, hay que felicitar a los que participan en la serie.

En este seguimiento de lo que acontece en el campo de la memoria, pudimos contactar con Rudolf Sirera, guionista de Amar en Tiempos Revueltos, y nos hizo el favor de subirse al monte en la octava edición de las jornadas y explicarnos aquellos aspectos que más nos interesaban sobre la serie y el medio.

Todos los presentes recordarán su espléndida intervención. Puede que de aquel viaje vinieran estas escenas, pero no sabíamos nada, hasta el lunes pasado. Hoy me dicen que un policía viene a Santa Cruz de Moya a buscar a la niña que la Guardia Civil recogió. El Sr. Alcalde ha echado un bando para que mañana salgamos a recibirle a las puertas del pueblo, como en Bienvenido Mr. Marshall. Y es que somos un pueblo de película.

Sierra y Libertad

Pedro Peinado
La Gavilla Verde.

Serranía de Cuenca, 5 de marzo de 2009

Cuenca-Teruel - Pedro Peinado.

Cuenca-Teruel

La lectura de la Resolución de 17 de octubre de 2008, de la Secretaría de Estado de Cambio Climático, por la que se formula declaración de impacto ambiental del proyecto Autovía Cuenca-Teruel. Tramo Cuenca-Teruel, nos da conocimiento de la gran riqueza medioambiental que ambas provincias disponen. Esta tierra, afortunada en lo natural, es pobremente poblada, mal comunicada secularmente y herida de muerte si no nos aplicamos en los próximos años.

Vuelve a plantearse la falsa incompatibilidad entre la defensa del medio ambiente y las necesidades de progreso. Vuelven a entretenernos con las disputas entre los ecologistas y los que suponen que con fuertes inversiones en infraestructuras podríamos darle un impulso a esta tierra olvidada los siglos de los siglos.

Todos estamos de acuerdo en la necesidad de una mejora de comunicación entre Teruel y Cuenca. La mejor alternativa, al parecer de nuestras instituciones y muchos serranos, es una autovía. Concursan varias razones para ello. Rompería el aislamiento de muchos pueblos, facilitaría la descongestión de la Autovía del Mediterráneo, abriría un eje alternativo a las autopistas del Levante y daría oportunidades de negocio a dos provincias olvidadas de la España interior que ven con pesimismo que todas las oportunidades brindadas por la historia fueron y son para relegarlas al olvido. Tanto es así, que los vecinos de Teruel siguen reivindicando que existe.

Estratégicamente, la unión de las dos ciudades con la parte alta del Mediterráneo, abriría unas posibilidades económicas excelentes. No hay que ser muy listo para sentenciar que el comportamiento de los que gobiernan con tanto fasto la Comunidad Fallera, hayan realizado una evaluación negativa de la autovía. “proponiendo que se descartara el proyecto habida cuenta del grave impacto ambiental, de que las medidas correctoras no serían suficientes para corregir los impactos previsibles y estimando que las mejoras recientes (1997) son suficientes para responder al uso actual y previsible de la N-420.” Ellos, tan sensibles a los impactos ambientales y tan amantes de España, han hecho lo posible para que la autovía no se realizara. Sospecho que podrían acortar su camino muchos españoles, muchas mercancías y muchos turistas que, brevemente, atravesarían la provincia de Valencia, pero por los puertos de Ademuz y no por su puerto marítimo. Flaco favor a esta isla de interior le ha hecho su gobierno.

Ahora que los pocos hijos que quedan vislumbran la posibilidad de reunir a su padre con su madre, muerta en la desesperanza y en la locura, es cuando traen al equipo Nizkor con idea de pararlo todo. Muchos de esos hijos siguieron la lucha que iniciaron sus padres; no son acaudalados señoritos que buscan un capricho, sino antifranquistas que buscan la reparación de una enorme injusticia para con ellos y para con el Pueblo español.

Los que vivimos y conocemos la zona, sabemos de la necesidad de esa comunicación, o, por lo menos de la necesidad de modernizar ese vial que conectaría por autovía Teruel con Madrid. Los actuales trazados de la N-420, que en muchas ocasiones atraviesan las poblaciones por su calle Mayor con un continuo transitar de camiones, están obsoletos. Desde Torrebaja a Teruel, la carretera serpentea estrecha y la sorpresa vive escondida tras cada curva. Igual te cruzas con un señor que va a regar su huerto en bicicleta o con los camiones de las minas de Ríodeva.

En Cuenca, nos encontramos con una situación semejante a la anterior, especialmente con el tramo de la actual carretera en paralelo con el Cabriel, sin olvidar, las travesías de Fuentes, Salinas del Manzano y Cañete que obligan a tomar medidas y, éstas, correrán el riesgo de no poderse acometer por su impacto medioambiental.

Uno de los argumentos esgrimidos contra la autovía hace referencia al poco tráfico que actualmente circula por esta carretera, pero deberíamos preguntarnos el por qué y debería evaluarse sus posibilidades de crecimiento, muchas, pues nos uniría de norte a sur, con Francia y Andalucía. El coste, unos daños medio ambientales profundos tal como recoge la citada resolución, pero la población no aprecia el conservacionismo, pues este no le supone mejora alguna.

Falta una pedagogía medio ambientalista.

Las administraciones, en este caso la Europea, delimitan una serie de zonas de protección alta, pero, a cambio, los que vivimos en la Serranía, no encontramos beneficios de tal protección. Debe haber alternativas. No puede considerarse a este territorio como una isla a la que hay que proteger del impacto de una autovía y nadie se preocupa de las personas que allí viven, pues somos pocos, pero necesarios ¿si tan importante es nuestro territorio porqué no se no se le da a su población un tratamiento similar al que merece nuestro medio ambiente? Nos podemos plantear: Bien señores y señoras, seremos una de las reservas naturales del planeta, pero somos nosotros los que la cuidamos y hemos logrado con mucha hambruna que estos parajes sean el delirio de la UE.

No tenemos ferrocarril, no tenemos autovías, no tenemos más que carreteras angostas, no tenemos ADSL, pero a su vez, tenemos la suerte de vivir en uno de los espacios más bonitos, pero con la vista no se come. El bonito paisaje no da posibilidad de desarrollo sino se acompañan de medidas protectoras y dinamizadoras de la población.

Puedo llegar a entender, pues de mi sensibilidad con y para la naturaleza no hay ninguna duda, que los males causados fueran irreversibles, pero compartimos lo manifestado por el Consejero Martínez Guijarro: “es una mala noticia que da al traste con las expectativas de desarrollo de la Serranía conquense” y turolense, añado, que no se nos olvide, pues este camino lo tenemos que hacer juntos. Si el camino del progreso no pasa por la autovía, deberíamos plantearnos de qué manera hacemos avanzar a esta tierra e impedir que no seamos los últimos mohicanos, quise decir, serranos.

Pedro Peinado Gil
Secretario Técnico de la Red Tierras de Moya.
Presidente de La Gavilla Verde.

Diciembre - Toni Ros.

DICIEMBRE

Este mes seria totalmente normal si no fuera porque le toco ser el último del año. Es un mes que no deja indiferente a casi nadie, a unos les encanta y otros pasan o lo odian. La mayoría hacen balance de lo que han hecho durante el año, de lo bueno y de lo malo, pero sobre todo la gran mayoría hacen sus propuestas para intentar mejorar el año entrante.

Diciembre tiene muchos días señalados en el calendario, la Constitución Española, la Purísima Concepción, el día de la lotería o también llamado día mundial de la salud, para los que no les ha tocado la lotería, la Noche Buena, la Navidad, los Santos Inocentes y para acabar bien el año nada mejor que hacerlo que con fiesta, la Noche Vieja.

Las fiestas de la Navidad, ¿costumbre o religión?. Cada uno se acoge a lo que mas le gusta, pero es un claro ejemplo de cómo de una “fabula” la Iglesia se ha construido un rico imperio.

Llámalo como quieras pero esta “costumbre religiosa” es mágica mientras eres un inocente niño, va desapareciendo a medida que vas creciendo y vuelve a casa al haber niños, pero sobre todo dura hasta que empieza a haber sillas vacías en las comidas o cenas familiares.

¿Hay crisis? Pues la hay, pero todos gastaremos más de lo que lo haríamos en otro mes, comida y bebida en abundancia, regalos a niños y mayores, que bien se la ha montado El Corte Ingles (saca más de la mitad de su presupuesto anual en diciembre).

En Santa Cruz de Moya es el mes de recoger las olivas, la manzanilla, la picual, la hojiblanca, cada uno se apaña con lo que tiene, pero a casi todos les ilusiona su cosecha, y de hacer la matanza, ya pocos son los que crían un gorrino para tener al socorrida “orza”.

Diciembre, es el duodécimo y último mes del año en el Calendario Gregoriano y tiene 31 días. Su nombre deriva de haber sido el décimo mes del calendario romano.

Noviembre - Salvador F. Cava.

Noviembre

Salvador F. Cava

En el transido baúl de los meses, cuando uno quiere echar mano de inventarios y cuentas, de tiempos vividos e imágenes propias al ralentí de las emociones, sorprendentemente, a veces, nos topamos con la aparente sorpresa de que el arcón está vacío. Vacío de enseres, falto de imágenes y hasta mudo de palabras. Sin embargo, uno insiste, rebusca en los rincones de la perplejidad porque está seguro que allí hay algo, que siempre debe haber algún recuerdo en el viejo baúl o maleta que le ha acompañado como sombra fiel a lo largo de todos sus años. Allí deben de estar las reuniones familiares, las risas, algún libro sin terminar de leer, esas tarjetas postales de barcos y ciudades, cartas envejecidas, los cumpleaños, o la dicha insinuada entre los rizados bucles del humo de las tartas y las velas. Porque también debería de haber velas de colores y números y, desde luego, fotografías, aunque semejasen desteñidas y con ojos de ausencia y de naufragios.

Recurso fácil sería el dejarse llevar por el disgusto, y pensar que algún duende querido ha hecho limpieza de nuestra memoria, pero enseguida desistimos, para qué el enfado si, al fin, casi siempre es más fuerte el recuerdo que la realidad. Y hasta a lo mejor conviene dejarlo así: un escenario vació donde tranquilamente podemos ir recomponiendo el ayer de esos 30 días que forman el árbol genealógico del otoño, e incluso es posible incluir en sus vivencias a actores invitados que pongan música a sus días o que escriban poemas por sus tardes y tertulias con sabor a café en sus noches.

En nuestra tradición cultural noviembre te recibe con flores. Es un mes de destinos más que de designios, de atardeceres más que de madrugadas, de paseos por todos los senderos del monte con un sol en pinzas, de la lluvia que sí y que no. Ya los árboles han perdido la transparencia maquillada de las hojas amarillas, todos los tonos del verde se van replegando como lombrices asustadas, y una pátina de claroscuro adormece los líquenes. Sin embargo, los frutos silvestres penden en las ramas jóvenes como lágrimas de sal roja, y semejan desde lejos mariposas de sangre que parpadean en los ojos. Sin duda, es la voluntad de cristalizar la savia, de recoger la ropa, de un cierto caminar lento en segundos que son minutos… Y de pensarse entre los fugaces sonidos de la tierra. Porque a esa identidad nos conduce el camino de la búsqueda. El remover el silencio del aparente, tan solo aparente, vacío de los baúles.

Desde hace algunos años, noviembre, asimismo, es el mes compartido de Cerro Moreno en Santa Cruz de Moya, donde tanta generosidad se juntó para alivio de nuestra conciencia, si la tuviéramos, o de nuestra memoria que sí la ejercitamos. En una de sus primeras noches, y madrugadas, los sueños son retales de historia. Y durante esas horas, si miramos hacia atrás, prohibimos a nuestra mente que ejerza de poeta; pero si lo hacemos hacia delante, no queda más remedio que seguir buscando versos.

Al cabo, cuando con pulso lento cerramos el baúl, uno termina dándose cuenta de que en este mes nació, declinando ya el otoño; que su día, el 9, le ha acompañado toda sus madrugadas como arcano, y por eso siempre estará agradecido a la voz melodiosa de Cecilia; y que lo privativo de noviembre es que en él, como para los demás su propia fecha, vuelve a sentirse naciendo, renueva las apetencias, y casi sin querer de nuevo va depositando enseres y postales del día a día en el mismo baúl y en los mismos rincones, sin necesidad de abrirlo, porque de alguna manera comprende que el viejo guarda enseres siempre nos ha acompañado.

La memoria de la guerrilla antifranquista como conflicto - Pedro Peinado.

LA MEMORIA DE LA GUERRILLA ANTIFRANQUISTA COMO CONFLICTO

THE ANTI-FRANCOIST GUERRILLA HISTORICAL MEMORY AS A CONFLICT

Pedro Peinado Gil (La Gavilla Verde)
presidencia@lagavillaverde.org

Resumen

En este documento se pretende dar a conocer las experiencias fruto del trabajo realizado por La Gavilla Verde y las actividades organizadas en Santa Cruz de Moya, (Cuenca), en relación con la guerrilla antifranquista y exponer por qué podemos analizar la memoria de la guerrilla como conflicto. Y así lo entendemos por la propia naturaleza del tema estudiado y por la evo- lución social y política de este país, cuya memoria oficial ha intentado alejar del conocimiento este duro periodo de la historia por las características de nuestra transición y desde la dicta- dura al actual sistema democrático.

Palabras clave: guerrilla, maquis, antifranquismo, fascismo, sociedad rural, autoritarismo, in- surrección, silencio, muerte, tortura, resistencia, transición, Santa Cruz de Moya.

Abstract

This paper seeks to highlight the experiences the work by Gavilla Verde and the activities or- ganized in Santa Cruz de Moya (Cuenca) in connection with the “guerrilla antifranquista”; and explain why we analyze the memory of the guerrillas as conflict. The main reazon is by the so- cial and political development of this country, whose historical memory has tried to remove an official knowledge this tough period of history, because of the characteristics of our transition from Francoist dictatorship.

Keywords: Guerrilla, maquis, antifranquismo, Fascism, Rural society, Authoritarianism, Insur- gency, Silenc, Death, Torture, transition to democracy, Santa Cruz de Moya.

«El elemento histórico debe permanecer tan grande que su contenido conserve la unidad y a través de ella la alusión a un antes y un después plenamente determinado frente a todos los demás».

Georg SIMMEL

1. Introducción

Memoria y conflicto

La memoria nace de cualquier acto humano y cualquiera de ellos pude devenir en conflicto. La memoria puede referirse al conflicto, pero no tiene por qué ser el conflicto en sí.

La memoria de los pueblos y de los estados se fundamenta generalmente en hechos bélicos. El problema reside cuando la guerra se produce entre los naturales de un mismo país.

La memoria es conflicto cuando se pretende obstaculizar el camino que nos conduce al pasado o a sus reconstrucciones o cuando nos abandonamos a las emociones como principales elementos de análisis. La memoria es conflicto cuando nace de él. Para afirmarlo de forma infantil, la memoria es conflicto cuando la guerra la ganan “los malos”.

Entenderemos por memoria el conocimiento de nuestro pasado, su lectura realizada desde la libertad y de manera objetiva. La memoria resultará de los hechos históricos y de las herramientas de la ciencia histórica y del resto de ciencias que nos permitan conocer en profundidad el pasado y conjugarlo con los valores que cimentan la libertad y con propuestas para su pervivencia en el futuro.

Entendemos por conflicto aquellos fallos o ambigüedades del sistema social, que los grupos de interés aprovechan para conseguir que sus propuestas u objetivos sean atendidos y pasen a primer orden.

Memoria y olvido

La memoria podría parecernos que nace del conflicto entre el recuerdo y el olvido, cuando debemos situarlo en la capacidad de almacenar información en nuestro cerebro. Buscando el frío símil del ordenador, nuestra capacidad de memoria sería desbordable si alojáramos todos los recuerdos, las sensaciones, pensamientos e ideas que somos capaces de procesar cada milésima de segundo. Nuestro cerebro, por lo tanto, desechará o enviará a la papelera millones de unidades de información y seleccionará otra tanta para que nos sirva para que dé respuestas al entorno social. ¿Pero podemos voluntariamente eliminar nuestros recuerdos, especialmente si estos han sido traumáticos? ¿Podemos censurarlos o discriminarlos? Ardua tarea para los seres humanos cuando estamos en contacto con un número ingente de estímulos evocadores.

Si entendemos la sociedad como un organismo, al generar su memoria, sus diversas memorias, querrá desmitificar u olvidarse voluntariamente de aquellas etapas que contradicen su fundación. En este caso, el recipiente no es desbordable, el olvido se realiza de forma autoritaria o consensuada y los agentes estatales de la memoria remarcarán los lugares comunes, sin prestar demasiada atención sobre aquellos periodos donde se abriguen las sombras. Cuando alguien discrepa, como en el caso español, será porque el mecanismo de los silencios no puede acallar las injusticias cuando son numerosas.

¿Qué sucede cuando un sector de la población no quiere olvidar, qué pasa con esas familias que quieren recuperar el cuerpo de los suyos y nadie desde los poderes del estado actúa, qué sucede con los niños que se vieron obligados a embarcar a causa de la guerra, con los miles de exiliados, con los maestros asesinados, con los guerrilleros que lucharon contra el franquismo? ¿Han de habitar en el limbo?.

La reivindicación de aquellas vidas y aquellas muertes aparece como un conflicto para los que apostaron por el olvido, pero el conflicto no es la memoria, éste lo generan los que pretenden institucionalizar el olvido.

Memoria individual, memoria grupal, memoria colectiva

Trabajamos con memorias individuales, memorias familiares, memorias colectivas, sociales, políticas, culturales, territoriales… y cada una de ellas tiene su propia naturaleza. Así, el ser 2humano, el individual, posee unos órganos encargados de registrar y mantener la información. ¿Pero tiene cerebro la sociedad? ¿Nuestra sociedad posee los mismos mecanismos que los seres que la conforman y, por tanto, una memoria colectiva?.

Evidentemente, existen órganos especializados para la generación de la memoria colectiva. Ésta será construida y reconstruida de manera coyuntural y tendrá mucho que ver con los momentos fundacionales o refundacionales de un estado. Los creadores de la memoria suelen ser las instituciones del estado u organismos cercanos a él, como los centros de conocimiento, y también las instituciones privadas con vocación social, entre ellas podemos encontrar a la iglesia católica, los partidos políticos y las asociaciones. Por lo tanto, existe una memoria oficial, unas instituciones de la memoria y unos agentes de la memoria.

En referencia a las asociaciones, estas nacen por la necesidad, como grupos de intereses que quieren hacer prevalecer sus derechos por omisión o falta de la atención debida por parte del que corresponde, el estado en última instancia. Realizarán las tareas que deberían desarrollar las instituciones y crearán una red social crítica que generará una resistencia al olvido obligado por el franquismo y la transición.

La memoria colectiva

En la actualidad, la memoria oficial pasaría por la fundación de la España postfranquista en la transición y todas las instituciones y agentes de la memoria oficiales defenderán tal etapa como representativa y subrayarán lo positivo para nuestra convivencia. El marco político no será excluyente, aunque margine la divulgación de visiones que contradigan el acuerdo mayoritario.

La España franquista funda la nación española en el nacional-catolicismo y el falangismo. Su primera misión era la aniquilación de aquellos elementos indeseables identificados como desafectos. Se levantará una patria excluyente reservada para los afectos y se manipularán los hechos históricos a su conveniencia con el fin de cristalizar su poder sociopolítico y condonar las actividades llevadas a cabo para conseguirlo.

La diferencia entre la memoria oficial actual y la memoria oficial del franquismo, radica en que la primera es, con todos sus defectos, una memoria democrática y la franquista fue un medio para legitimar un gobierno impuesto por las armas. Una y otra no deberían ser conciliables.

Nos preguntamos: si la memoria de la transición es memoria democrática ¿por qué tan difícil es normalizar las etapas democráticas anteriores a ella? ¿Por qué cuesta tanto incorporar a los que vivieron en república y reconocer su esfuerzo en pos de la recuperación de las libertades y la caída de la dictadura?.

La memoria oficial, la que se genera a partir del estado democrático, desecha aquellos contenidos que pueden frustrar su propia convención. La memoria de la transición se funda en el acuerdo de las autoridades franquistas y la oposición. Se impondrían una serie de instituciones: La Corona, la indisoluble unidad de España, la defensa de esa unidad se encargaría al ejército y se acotarán los techos autonómicos de los diversos territorios que constituyen la nación y, además, se querrá blindar con el silencio nuestro pasado blandiendo el temor a re- crear las diferencias de antaño y volver a un supuesto enfrentamiento fratricida.

La República, sus instituciones, la guerra, sus derivaciones y el antifranquismo quedan vetadas en el inicio y los que opinan lo contrario deberán hacer camino para que los diferentes gobiernos democráticos vayan aceptando la realidad: Que la república fue un estado democrático, que el alzamiento fue un golpe de estado, que la guerra fue un conflicto de clases, que el estado de guerra se mantiene hasta la muerte del dictador, que los que lucharon contra Franco lo hacían por la libertad de los españoles y que llegamos a la democracia por el empeño de muchos.

La transición dejará en el olvido a muchas y honorables personas ejecutadas por estar al lado del gobierno legítimo. Las políticas de desaparición de los rivales nada más ganar la guerra llenará las cunetas de cadáveres. El desprecio del posfranquismo por los exiliados, los niños de la guerra, los desaparecidos, los guerrilleros, etc. obligará a que determinados colectivos de ex-combatientes, familiares y simpatizantes, inicien una lucha para que todo aquello que representan sea acogido por la memoria oficial.

Los que luchan por el mantenimiento del estado republicano y contra el franquismo son parte de nuestra memoria democrática y deben estar presentes en nuestra memoria colectiva. Les debemos ese reconocimiento a pesar de las objeciones, las equidistancias, la oportunidad y el oportunismo.

¿Es imposible que la etapa republicana, la guerra civil y el antifranquismo formen parte de nuestra memoria oficial?

Una buena parte de la derecha sociológica considera que la refundación de la democracia española bajo la transición se realizó gracias a Franco. Oficialmente, se considera que la nueva España monárquica y el estado democrático, social y de derecho, nacen de la transición por la conjunción de fuerzas sociales y políticas de la época, las que formaron parte del franquismo y las que lo combatían.

Los movimientos sociales hemos querido destacar el periodo histórico, desde la proclamación de la II República hasta la muerte del dictador. Nos vemos obligados a ello, pues se ha criminalizado esa etapa y a las personas que defendieron las libertades.

La dictadura estaba homologada. Cumplió con todos los requisitos necesarios para considerarla un régimen autoritario, fue tan sangrienta como el nazismo y el fascismo italiano, y, si en ella hubo gente que vivió en paz, no quiere decir que todos pudieran hacerlo y lo que podemos afirmar de manera rotunda es que nadie pudo vivir en libertad. No fue un mal necesario

Desde los movimientos de recuperación de la memoria hemos reivindicado que la actual democracia debe recordar los periodos que la precedieron. La transición, ya lo dice la palabra, es un estado provisional, que en su inicio nace del consenso para llevarnos desde un estado fascista a otro que cumpliera los mínimos necesarios para homologarse a Europa y frenar las ansias de libertad del pueblo español, sin resquebrajarse.

Todo intento de mirar atrás fue y es sancionado ya que se ve como un peligro el aflorar de banderas. Lo deseable para una parte significativa de nuestra sociedad es mantener la transición como una fase sin fin. Ese desequilibrio entre la defensa de lo razonable y la imposición de la fe nos lleva al conflicto, irremediablemente. La única forma de resolverlo es incorporar a nuestros pilares democráticos la no tolerancia con el franquismo, pues, de lo contrario, nuestro reino de la libertad será frágil.

La memoria guerrillera como conflicto

Entrando ya en materia, confirmamos que la memoria de la lucha guerrillera contiene todo aquellos elementos que podrían definirla como conflicto. Los elementos o causas que nos abocan a esta situación están en la onda de lo referido anteriormente, pero podemos añadir algunas particularidades. La primera es que estamos hablando de una insurrección armada en pequeña escala y llevada a cabo por un ejército irregular contra toda la fuerza del estado. Que ésta se desarrolla en la clandestinidad. Que, a pesar de expresiones armadas en suelo urbano, la actuación guerrillera tiene lugar en el monte y afecta horizontalmente a toda la sociedad rural de las sierras de España.

La insurrección armada contiene en su propia naturaleza todos los elementos para añadirle al conflicto el apellido de militar. Cómo problema militar será afrontado por las instituciones armadas del estado, recayendo en la guardia civil la mayor parte de la responsabilidad.

No hablamos de un enfrentamiento abierto, en un campo de batalla o en un territorio liberado por la guerrilla. La guerrilla dependerá de la ayuda que puedan prestarle sus simpatizantes y se crean las redes de apoyo. Entenderemos como movimiento guerrillero a la guerrilla antifranquista y estará formado por estos dos grupos que podemos diferenciar entre los que iban armados y dormían en el monte y los que no portaban armas y dormían en sus casas.

Las fuerzas destinadas a la aniquilación de los guerrilleros se centraran en la identificación de los puntos de apoyo y de los servicios que realiza en el monte, en las poblaciones y el control de las vías de comunicación; se localizarán los campamentos guerrilleros y se capturará a sus moradores. Para obtener la información necesaria, se utilizarán todo tipo de técnicas y medios: la tortura, la cárcel, el destierro, la despoblación forzosa, el atosigamiento, el robo y los atentados contra la propiedad.

La guerrilla, a pesar de tratarse de un ejército irregular, tendrá un carácter más político que militar. Realizará actos como la toma de pueblos, la edición y el reparto de propaganda, y formará políticamente. La falta de recursos le obligará a avituallarse pobremente, a economizar al máximo y evitará el enfrentamiento ante la escasez de armamento y munición.

Realizará acciones de sabotaje sobre las vías de comunicación, las explotaciones privadas, utilizará el secuestro y ejecutará a miembros de la guardia civil, de la falange, de los somatenes, a los colaboracionistas y a los propios guerrilleros que consideren delatores o hayan tenido una actitud delictiva.

Así, la memoria de la guerrilla como conflicto está en la propia manera de entender aquel proceso y en la forma de reivindicarlo.

Pasaremos a analizar, con mayor detenimiento, las causas que convierten a la memoria de la guerrilla antifranquista en un conflicto.

2. La violencia y la muerte

Los muertos

La memoria de la guerrilla antifranquista y su represión puede entenderse como un conflicto porque hay muertos. Los muertos lo son por la utilización de las armas y otras técnicas de practicar el asesinato como la tortura física y la psicológica. El conflicto no acaba con la muerte. Tras ella está el enterramiento. Los muertos a pesar de muertos son víctimas de muchos conflictos. Así, a alguno de ellos, no se les permitió reposar en el cementerio o en su parte católica o seguir el rito escogido por la familia o incluso se prohibieron los funerales para evitar el quebranto del orden. Durante el tiempo guerrillero los muertos podían encontrarse sobre la tierra, sin identificación. También fueron enterrados en fosas aún hoy desconocidas. La mayoría pudieron ser enterrados por sus familiares.

Tras la muerte sigue la etapa del duelo. Los familiares y amigos son los que la atraviesan. A este sufrimiento, se añade el de la persecución por ser familiar o por ser amigo.

La tortura

Se utilizó la tortura como medio infalible para obtener la delación. Hemos constatado la utilización de técnicas avanzadas, de un conocimiento preciso de estas técnicas y de su frecuencia nada extraordinaria. Así se utilizará la silla eléctrica, los colgamientos, el de perros, la vejación y violación de mujeres, trato violento a los menores, utensilios, caminar arrodillados sobre garbanzos secos…

Pero la tortura tiene resultados colaterales, su dolor y su recuerdo nunca desaparecen.

La violencia política

El uso de la violencia política, para conseguir unos fines determinados tiene una difícil justificación, a pesar de que su fundación sea la lucha contra un régimen totalitario en el caso de los guerrilleros y más cuando su resultado es la derrota.

El movimiento guerrillero no respetará la legalidad franquista, solo reconocerá el orden republicano y actuará contra la dictadura con todos los pobres medios que tenga a su alcance, convirtiendo la trasgresión en un elemento de resistencia, por ser consustancial y una manera de demostrar a sus interlocutores su fortaleza o, cuando menos, su valentía.

La característica que dará personalidad al movimiento guerrillero será la de resistencia, o de otro modo, estar y permanecer el mayor tiempo posible en los espacios con el fin de obstaculizar la normalización del régimen y demostrar ante las autoridades internacionales que en España se resiste a un régimen afín a los que vencieron los aliados.

La implantación del terror en la sociedad rural se traduce en un teórico orden frente a la barbarie y se reproduce el esquema social de la guerra. Se intercambian los papeles: los golpistas serán legitimados y los defensores del orden constitucional serán considerados insurrectos, y rebelarse contra ese orden, contra ese simulacro legal, solo pueden llevarlo a cabo sujetos fuera de ley: forajidos, bandoleros, bandidos, etc..

El estado franquista utilizará esos epítetos para silenciar que la lucha de la guerrilla es principalmente política o se funda en un acto político de rebeldía y los contrarios querrán desvirtuar los contenidos del rival identificándolo con conductas que escapan del ámbito político y anidan en la desviación social y la enajenación mental.

3. La represión

La utilización desmesurada de la represión, por parte de los elementos gubernamentales, querrá aminorarse y se argumentará, bajo el franquismo, el carácter delictivo de los guerrilleros, a los que nunca se les reconocerá esa condición.

Para que la violencia, y en su mayor grado la muerte, puedan utilizarse de manera despiadada y productiva, debe acompañarse de un estado excepcional donde no pueden habitar la libertad de expresión, de circulación y el estrangulamiento de las libertades individuales tenga cobertura legal y se utilice la capacidad del estado para dar apariencia de normalidad al terror.

Además, aparece un fenómeno, no nuevo, pero sí que ha fundado en buena parte una técnica de aniquilamiento de las guerrillas que podríamos definirlo de travestismo represor, ya se disfrazará a los miembros de la guardia civil en guerrilleros y tratarán de comportarse como tales para obtener información. Esta actuación no se dirige contra los miembros armados de la guerrilla, sino que actuarán contra la población civil, que será la que recibirá la peor parte de la represión.

Las actividades represoras serán amparadas bajo el ordenamiento franquista, así el Decreto-Ley de Bandidaje y Terrorismo de 18 de abril de 1947 dejará carta blanca a los encargados de la represión para que actúen con la mayor impunidad posible: la ley de fugas, los despoblamientos forzosos, la limitación del libre acceso al monte, el premiar la deserción y la delación, etc. formarán parte de esas técnicas.

Todos los relatos de los guardias civiles a los que hemos tenido acceso han venido a atenuar el comportamiento represor, la mayoría sigue pensando que los guerrilleros eran bandoleros, principalmente los procedentes del campo, con cierto comportamiento político, pero interesados en recibir recompensa económica por su filiación y sus acciones, por encima de los valores republicanos o revolucionarios. Pero se reconoce que en cada cuartel había personas sin escrúpulos que se excedían más allá de lo tolerable, que ya era un exceso.

¿Qué técnicas utiliza la guerrilla para reprimir? La guerrilla amenazará a los que se signifiquen en su contra, ejecutará a aquellas personas que puedan poner en peligro su existencia y se centrará en los representantes del régimen local, los adinerados, los colaboracionistas y los propios guerrilleros.

Hay que considerar que las actividades punitivas por parte de la guerrilla no alcanzarán a las realizadas por el gobierno, ni en cantidad, ni en calidad. Mientras la guerrilla utilizará estos comportamientos de manera ocasional, la represión será uno de los pilares donde se fundamente la naturaleza del franquismo, y no podremos profundizar en su estudio sin analizar la potencia y los recursos utilizados contra sus rivales políticos.

El uso cotidiano de la violencia como medio de relación entre los rivales traerá consigo el ocultamiento de estas actividades por parte gubernamental. La guerrilla exagerará sus logros y se cuantificarán las bajas enemigas en los diferentes boletines y material de propaganda que difunda.

4. El silencio

El Silencio

Existe una convención ampliamente aceptada: el gran silencio sobre la etapa guerrillera ha producido un vacío profundo en el conocimiento de ese momento histórico.

Estamos hablando de reconstruir, de rehacer, de acercarnos a la mínima distancia para conocer con la mayor profundidad nuestro ámbito de estudio. Y, razonablemente, pensamos que se debe a su intrínseca naturaleza, ya que es la memoria de un conflicto armado, consecuencia de otro inmediatamente anterior. Los resistentes perdieron ambos enfrentamientos y hubieron de dejar a los vencedores que gestionaran la victoria y la memoria de la guerra y de la dictadura. Y lo hicieron durante cuarenta años. Ahora se trata de equilibrar con conocimiento qué pasó y con emoción reconocer a todos los que fueron expulsados de las páginas de nuestra historia con criterios que solo los vencedores de carácter autoritario pueden consentir. Aparte de la criminalización del enemigo, se construyó un muro para ignorarlo, para expulsarlo de la nueva sociedad que sobre la miseria de la guerra se quería construir. Pero después de una batalla, no llega el silencio.

¿Por qué se produce el silencio?

La imposición del silencio gubernamental es obligada por varios motivos. Casi todos coinciden en afirmar que hasta el año 1947 la situación internacional aconseja que el enfrentamiento se conozca tímidamente fuera de nuestras fronteras. Además, las técnicas represivas utilizadas no podían ser bien vistas por los aliados que salían victoriosos tras derrotar a regímenes semejantes al ganador de nuestra guerra. Podemos resumir en estos puntos la estrategia seguida para aislar el problema guerrillero:

  • Identificación de la guerrilla como grupos aislados de desafectos.
  • Vacíos de contenido político.
  • Identificación con la delincuencia común.
  • Conversión de un problema político en uno de orden publico.
  • Encargar siguiendo esta lógica a la Guardia Civil su aniquilación.
  • Actuación ocasional del ejército, con el fin de no levantar sospechas.
  • La policía política perseguirá en la ciudad las redes urbanas de apoyo a los guerrilleros.
  • La desaparición de los términos “maquis” y “guerrilleros” en las comunicaciones internas y con las externas para identificarlos.
  • Censura y control de la prensa tanto en la aparición de noticias, casi inexistentes, como en el tratamiento con el que debe procederse. Sin olvidar que no existe medio de comunicación que escape al control del estado, salvo la prensa clandestina.

El silencio de los muertos

Los muertos no callan del todo. Administrar la muerte es un doble conflicto, pues al muerto, una vez muerto, hay que darle sepultura.

Cuando la muerte se convierte en rutina, la gestión de los muertos se hace difícil. Así se van encontrando formas de enterramiento contrarias a nuestras tradiciones mortuorias y hostiles con nuestra cultura milenaria, y eso ofende.

Llevamos unos años recomponiendo las biografías rotas en algún rincón del monte, por un tiro en la espalda disparado por la ley de fugas, la de los torturados que no pudieron seguir viviendo tras haber conocido que el hombre es el lobo del hombre.

De los muertos que pasaron por los duros interrogatorios y tuvieron la posibilidad de sufrir un juicio injusto, nos queda lo recogido en sus declaraciones. Los asesinatos encubiertos, aquellos a los que no se le dio ni siquiera la oportunidad de ser detenidos, no pudieron dejarnos más que su recuerdo y el testimonio indirecto de los que los conocieron en vida para conocer su mala suerte.

El peor de los casos es el de los desaparecidos, especialmente cuando han sido desapariciones individuales. Varias personas y colectivos trabajamos en Teruel, Cuenca y Valencia y en el resto de España en la localización de guerrilleros y puntos de apoyo que desaparecieron sin dejar rastro.

La muerte quería acallar, más que el ruido de las armas, las voces que podrían sumarse a la rebeldía de los guerrilleros.

El silencio de los vivos

Al silencio de los muertos habrá que sumarle el de los vivos. Los muertos en vida, los que sobrevivieron, llevan el estigma del dolor impreso en su interior. No es que estuvieran totalmente callados, hablaban en voz baja, y el silencio no era tal silencio, sino un pequeño rumor que confirmaba que tras los emboscados no todo eran historias de héroes y villanos.

La tortura física y psicológica, además de perseguir la información necesaria para cumplir con la misión encomendada a los represores, tiene como misión mancillar al enemigo y desactivarlo, para evitar que en el futuro vuelva a actuar contra el régimen. Si el castigo se considerase insuficiente, pagará con la cárcel su colaboración con los guerrilleros y será siempre considerado un desviado. El paso por la cárcel significa que cada vez que solicite un trabajo tendrá que presentar sus certificados penales y esto le dificultará reinsertarse con normalidad.

Todos estos elementos determinan la conducta de las personas y se considera que callando se olvida, pero hay hechos que nunca pueden olvidarse, son procesos traumáticos que deben atenderse con un diagnóstico preciso y una terapia que restablezca la dignidad de las víctimas.

El silencio de los verdugos

Los agentes que recibieron la misión de aniquilar al enemigo también hubieron de callar, a pesar de sus éxitos. La represión desencadenada no dejaba lugar a dudas del carácter del régimen y de su mínimo interés en respetar el derecho internacional.

Serán de los miembros de los servicios de información de los que dependan las técnicas represivas. No obstante, se realizan diversos servicios y la presencia de la guardia civil en los pueblos es numerosa. Esa presencia y la carta de libertad que algunos miembros de la benemérita aprovecharon para conseguir rápidos ascensos, hizo que los campesinos temieran más a los guardias que a los maquis o guerrilleros.

Se produce la paradoja de que así como era de aficionado Franco a las grandes multitudes, no se cerrara el ciclo de lucha contra la guerrilla con grandes desfiles.

El silencio perdura, a pesar que durante el propio franquismo, una vez aniquilada la guerrilla, empiecen a publicarse algunas obras pseudohistóricas, literarias y cinematográficas con exagerada cojera ideológica.

El silencio del Partido Comunista de España

En 1948, una delegación del PCE visita a Stalin en la URSS. En esa reunión el dictador ruso sugiere a los comunistas españoles que deben abandonar la resistencia armada. El abandono se produce con la evacuación de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón en 1952.

Al poco, brotará la política de Reconciliación Nacional. A ese cambio es al que apuntan varios especialistas a la hora de abordar el papel que el PCE le ha dado en su historia al movimiento guerrillero.

Durante el exilio los guerrilleros se afincarán en Francia, mayoritariamente, pero otros serán trasladados al otro lado del telón. No tengo noticia de que alguno de los guerrilleros que se significaron en su lucha contra el franquismo lograra un puesto estelar en la dirección del PCE. Es más, se sabe que la desaparición de diversos guerrilleros está relacionada con la dirección de la guerrilla en Francia.

Apuntaría a que el silencio del PCE, durante el franquismo, se produce por el cambio de política y por la complejidad que para el partido significaría esclarecer por parte de sus anteriores dirigentes algunas de las incógnitas que los mortales nos permitimos tener.

Otra decisión estratégica, que marcará al PCE hasta nuestros días, será la de apoyar la transición y que se materializa con la aceptación de la monarquía y se simboliza con la bandera bicolor.

Ambos argumentos, el cambio de política y la inserción del PCE en el sistema actual, serían suficientes para explicar el mutismo, pero habría que añadir un tercero. La dirección guerrillera en Francia es la misma que conduce al PCE al eurocomunismo y dirige los pasos del partido durante la inauguración de esta etapa democrática y parece que no es recomendable la contradicción entre la política de resistencia armada y los nuevos posicionamientos.

La militancia comunista, en cambio, ha tenido un alto grado de identificación con los guerrilleros, siempre. Existe una fuerte conexión, que se muestra en el gran cariño que profesan a los viejos luchadores. Estaríamos ante un acto de memoria colectiva de los comunistas españoles, de uno de los argumentos de su conciencia colectiva: la construcción del mito militante comunista en el que los guerrilleros ocupan un lugar principal.

La clandestinidad

El silencio está en la misma naturaleza de las organizaciones clandestinas. Lo repetirá una y otra vez Manuel Pérez Cubero “El Rubio”: no se puede entender el movimiento guerrillero si no se hace desde la clave de la clandestinidad.

La clandestinidad sería la más radical de las discreciones, por ello se ocultarán las informaciones personales, se cifrarán los escritos, se cambiaran los nombres, se falsificará documentación, se ocultarán los lugares de refugio, se crearan estafetas para intercambiar información y almacenar alimento, emisoras, armamento y propaganda…

Los enemigos de la clandestinidad son la indiscreción, la infiltración, la deserción, la delación y la traición. No podemos solicitar a los que deben refugiarse en la clandestinidad comportamientos que haga peligrar su existencia colectiva.

Las estructuras organizativas de los guerrilleros serán jerárquicas, como en cualquier organización armada, y los responsables de los guerrilleros deberán velar para que los reglamentos se cumplan. Se escogerá el modelo de triadas y se procurará administrar la información, seleccionando en cada caso quién debe tener acceso a ella. Así como las orientaciones políticas serán socializadas por todos, los aspectos de carácter militar, las órdenes, los servicios, las acciones, serán gestionadas con sigilo.

La guerrilla organizará, en momentos circunstanciales, una suerte de juicios contra sus propios elementos. Por estos tribunales pasarán aquellos guerrilleros que hayan desobedecido el reglamento, que pongan en peligro la organización o que delincan. Se perseguirá a los desertores y se les condenará y mandará ejecutar, si fuera preciso. Los improvisados juicios también se realizarán contra los paisanos colaboracionistas y los responsables de la represión.

La disciplina ha de ser férrea para aguantar tan terribles condiciones y no todos soportarán ese tren de vida. Las delaciones serán el peor enemigo para los guerrilleros, pues afectarán a la caída de los campamentos y los puntos de apoyo. Para la supervivencia era mucho peor recibida la caída de sus puntos de avituallamiento e información que sus propios campamentos.

Lejos del romanticismo, de la mitología, del tratamiento que les procuraba el régimen y el postfranquismo, aquellos hombres se enfrentaron a situaciones que no pueden ser juzgadas desde nuestro cómodo asiento. El carácter de la resistencia los hubiera convertido en héroes de haber vencido. Las dificultades que debieron asumir y las respuestas que hubieron de dar no pueden ser conclusiones, debemos estudiar los comportamientos que se producen en una organización sumida en las más profundas de las clandestinidades y ese mundo no podemos juzgarlo desde este en el que vivimos. Solo queremos ser observadores y asombrarnos de la capacidad de los hombres convencidos.

El Silencio de los archivos

Es conocida la dificultad que desde hace años sufrimos los investigadores para acceder a la documentación que reside en las entrañas de la administración. La media de espera para visitar algunos archivos es de dos años. Probablemente, no todos los archivos que dependen del estado tengan un mal funcionamiento. Los que hemos visitado te sumergen en la tristeza. En estos momentos, se están destruyendo en el silencio de los hongos miles de documentos que de ser más accesibles, podrían ayudarnos a conocer con mayor detenimiento la vida de muchas personas.

A la lentitud, a la conservación, se añade la motivación que la administración de la que dependen tenga por cuidar sus archivos, los medios insuficientes, cuando hay interés. Es necesaria una política de archivos que facilite y agilice el acceso a la documentación.

Diferente experiencia hemos tenido con al Archivo del Partido Comunista de España, que siempre nos ha brindado la ayuda requerida en tiempo y forma. Un archivo tan importante como éste debería contar con el mayor de los entusiasmos por parte de las instituciones y recibir los apoyos económicos y técnicos necesarios para su conservación y gestión, pues es un patrimonio de vital importancia para conocer nuestro pasado.

5. Los herederos

a) Los supervivientes

Sin duda son los testimonios clave que nos han ayudado a llenar los huecos que el paso de los años, el memoricidio y la represión, quisieron evitar que conociéramos.

Consideramos a cada superviviente como un banco de la memoria y que a partir de su relato y el cotejo con la documentación pertinente, podemos profundizar con conocimiento.

Dentro de los supervivientes deberemos anotar diversas circunstancias. No será lo mismo un testimonio circunstancial que una persona que fue protagonista de los hechos. Todos pueden acompañarnos en la reconstrucción de los escenarios, pero serán los guerrilleros y los puntos de apoyo los más importantes para recomponer el paisaje de los años cuarenta y cincuenta. Junto a ellos, sus enemigos, las personas que participaron en la represión, serán piezas clave para conocer la envergadura del conflicto y para entender los mecanismos y técnicas utilizadas para aniquilar a la guerrilla.

En otro orden, tendremos los testimonios, familiares, amigos, vecinos de los lugares donde hubo presencia guerrillera. Gracias a ellos hemos podido obtener fotografías, cartas, documentación personal y las comunicaciones oficiales que podían recibir.

Esto por lo que respecta al trabajo investigador, lo que denominamos la memoria viva, que siempre habrá que trabajar con muchísimo cariño y con muchísima prevención, pues aunque las experiencias vividas han sido grabadas en la memoria con fuego, no debemos olvidar que nos hallamos ante personas que tienen una edad avanzada y que el paso de los años influyen en nuestros recuerdos.

Pero la característica principal de los supervivientes es que siguen vivos, a pesar de mil vicisitudes. Que estas personas no han recibido ningún reconocimiento expreso, solo acercamientos testimoniales por parte de las instituciones. Que no han recibido ninguna compensación económica, en algún caso han podido acogerse a las ayudas que el estado ha podido dar a aquellos que padecieron cárcel o que participaron en los cuerpos militares y policiales que defendieron el gobierno legal republicano, pero no han sido reconocidos dentro de nuestras fronteras como guerrilleros. Ha sido la sociedad civil la que ha realizado ese reconocimiento y todas las asociaciones han participado en ello.

Es necesario que normalicemos esta parte de nuestra historia. A nuestro modesto en- tender, es necesario un reconocimiento al papel de las agrupaciones guerrilleras y de los pueblos de las sierras que les dieron cobijo.

El papel reivindicativo del movimiento guerrillero se articula a través de la fundación de AMICAL de Catalunya. Esta asociación, a imitación de las AMICALES de Francia, reúne, en un primer momento, a los guerrilleros españoles que lucharon en Francia. Más tarde, ante la presencia de guerrilleros que lucharon en España y no lo hicieron en Francia y que vivían en Catalunya, también recogieron sus aspiraciones.

Fruto de esta fundación, nació la idea de construir en España un monumento como el que se había elevado en la población francesa de Prayols en 1984 y que fue inaugurado por Francois Miterrand y Felipe González.

Es a través de ese proyecto que se articula el movimiento asociativo de los guerrilleros en España, con la fundación de AMICAL de Madrid y la Asociación de ex-guerrilleros del País Valencià.

Se escogió la población de Santa Cruz de Moya por motivos históricos y de oportunidad, dado el espíritu receptivo a sus demandas por parte del Ayuntamiento de la población y la Diputación de Cuenca. La reivindicación de los derechos de los guerrilleros pasa desde 1989 por esta población en la que cada primer domingo de octubre se reúnen los supervivientes para prestar honores a los guerrilleros muertos en la lucha por la paz, la libertad y la democracia al lado de todos los pueblos del mundo.

Las reivindicaciones de este colectivo pueden agruparse en dos categorías:

  • Reconocimiento del colectivo por parte de las instituciones.
  • Reparación social y económica por su participación en la conquista de las libertades.

La lista puede extenderse o concretarse, a nuestro entender. Si consideramos que el movimiento guerrillero es conformado por los guerrilleros y los puntos de apoyo, deberíamos entender que todos fueron guerrilleros y que este importante colectivo, superior en número a los guerrilleros, deberían tener acceso a los homenajes y a las reivindicaciones que sobre este tema pudiéramos realizar.

Entendemos que nadie puede atribuirse la representación total, a pesar del papel fundamental de las asociaciones de ex-combatientes, pues la mayoría de los supervivientes no están, por así decirlo, sindicados.

b) La sociedad rural y por extensión la sociedad democrática

La lucha guerrillera se inicia en España tras la derrota del ejército español por parte de los sublevados.

Esta lucha se realiza en casi su totalidad en lo que ahora se denomina medio rural. Principalmente en el medio rural con presencia de montañas, por ello podemos denominar a este proceso la guerra de las sierras, a pesar de que existieron actividades de la guerrilla en el medio urbano o que pongamos por caso, la Agrupación Guerrillera de La Mancha llevo a cabo su actividad en zonas carentes de montañas.

Es en la sociedad rural donde se genera el impacto del combate, donde se cebará la represión y donde las heridas tardarán en cicatrizar. Los daños causados pueden resumirse en las pérdidas humanas.

Si unimos a esta situación los despoblamientos forzosos, calculamos que unas doscientas personas en Santa Cruz de Moya fueron reagrupadas. La necesidad de transitar con salvoconductos para ir a realizar labores de agricultura, selvicultura y ganadería, obliga a la emigración del campo a la ciudad forzada por la presencia de la guerrilla y la represión que conlleva. Hablamos por tanto de emigración política.

La herencia fue una verdadera hecatombe para el mundo rural en sus aspectos sociales, políticos, culturales y económicos.

En todo este desgraciado tema no se han realizado estudios socioeconómicos del impacto del periodo guerrillero, más allá de los realizados en el terreno histórico, pero entendemos que parte del despoblamiento actual de algunos pueblos de montaña se debió a las situaciones vividas en aquella época.

La memoria de la guerrilla será la de la sociedad rural y los conflictos que aún se pueden observar serán el del miedo a contar y la falta de reconocimiento a su papel que se con- creta en la participación de los puntos de apoyo.

Esta falta de reconocimiento debería suplirse con las ayudas a los pueblos que sufrieron. Es decir, hablamos de una deuda histórica de nuestra democracia con la gente de los pueblos que luchó por la libertad en aquellos años.

Este es uno de los aspectos menos reivindicados por el movimiento de recuperación de la memoria. Son los mismos guerrilleros que cuando se les da la posibilidad de hablar siempre tienen un encendido homenaje a las gentes de que les apoyaron, a sus familias que pertenecían al campo y que cuando ellos marcharon al monte hubieron de enfrentarse a desagradables experiencias.

c) Las familias

A las familias les queda mucho trabajo que realizar para recomponer su propia memoria. Han sido muchos los agravios y los sufrimientos que recibieron, así nos vemos obligados a dar la mayor de las facilidades a los familiares de las personas que padecieron para que puedan recomponer y dignificar a sus miembros.

Si consideramos que las familias se dedicaban mayormente a tareas agrícolas, podemos considerarlas comos unidades económicas. Cuando uno de sus miembros se ha unido a la guerrilla o a colaborado con ella, recibirá durante el tiempo el castigo. Serán vigilados sus movimientos, detenidos para conocer si existen vínculos con el huido y se llegará al encarcelamiento y en algunos casos se ocasionará la muerte. Sírvanos de ejemplo la familia García Martínez de Salinas del Manzano, la familia Alcorisa Peinado de Santa Cruz de Moya, las familias Martínez y Montero de Mohorte.

Habrá que añadir a las familias que recibieron la venganza de los guerrilleros por colaborar con las fuerzas represivas, así las muertes provocadas por hallarse en medio de un conflicto armado con el que nada tenían que ver. Estas bajas son un número infinitamente escaso frente a las ocasionadas por la represión.

Las alternativas a la persecución policial serán la incorporación a las guerrillas o la marcha a otros lugares donde el atosigamiento sea menor. Esto ocasionará el desarraigo de muchas familias que ya no vuelven por los pueblos de donde son originarios, una especie de exilio interior. Esta es otra de las situaciones que percibimos como conflicto. Hemos recibido a muchas personas que no habían vuelto por Santa Cruz de Moya o que quizás nunca habían venido y gracias a las actividades de las que somos responsables, han llegado hasta nosotros para que les mostráramos lugares como Las Casas del Marqués o Higueruelas, la llamada “aldea roja”. Querían saber, tras años de desconocimiento, cómo eran los lugares que habían visto nacer a sus abuelos, padres o tíos, y saber por qué no quisieron volver jamás.

La dificultad de acceso a los archivos tampoco les permite a estas familias conocer las causas y procedimiento que se siguieron contra los suyos y han de acudir a los historiadores y a las asociaciones para conseguir algún documento que les explique el trato del antiguo régimen contra sus familiares. Mención aparte deben recibir los familiares de los desaparecidos, pues si duro es enfrentarse a la tortura y la muerte, nos parece la peor de las maldiciones que aún estén sin localizar centenares de personas desaparecidas durante el periodo guerrillero.

Siempre hemos reivindicado que debería establecerse una oficina de información esta- tal que gestionara la información y la procurase a aquellos que pudieran estar interesados en el asunto. Ante la falta de motivación de las instituciones, La Gavilla Verde organizó una secretaría para ayuda a los represaliados y las familias de desaparecidos y con la colaboración de los historiadores y de otras asociaciones hemos intentado paliar el vacío institucional.

d) Los militantes

Hemos hablado anteriormente de la vinculación o identificación que los militantes de los partidos comunistas realizan de manera natural con las personas que pertenecieron a la guerrilla. No obstante, entendemos que debería profundizarse y materializarse ese vínculo y dar a conocer con mayor detenimiento cuál fue el papel de los diversos partidos políticos con el movimiento guerrillero y, especialmente, en el momento que tendemos a perfilar una unidad de acción para el reconocimiento de los guerrilleros y puntos de apoyo.

Las Agrupaciones guerrilleras estuvieron alentadas por el PCE, cuya dirección reposaba en Francia. A pesar de ello, encontramos una variada representación ideológica en el movimiento guerrillero. La presencia de miembros de la CNT, de republicanos y de socialistas en diversas agrupaciones es importante, también la pertenencia de personas que podemos de- nominar “los sin partido”. Estos conformarían el grueso de las agrupaciones, personas con fuertes simpatías por la izquierda y por la República perdida.

Con cierta frecuencia nos encontramos que los descendientes de los miembros de la guerrilla ahora militan en diversos partidos del arco democrático, incluidos aquellos que menos apetencia tienen por estos temas. Es importante que estas personas impulsen dentro de sus estructuras partidarias la dignificación de aquel tiempo y de las personas que en él actuaron.

Los militantes de los partidos y algunas de las direcciones territoriales han sido los verdaderos artífices de que los guerrilleros no perdieran contacto con las organizaciones a las que pertenecieron. Muchos de ellos dejaron de militar por diversas causas, desde las personales hasta las políticas, pero a ello ha ayudado la pérdida de confianza ante unos aparatos dirigentes de los que no han recibido el trato esperado.

La vida en guerrillas no era fácil, está marcada por el esfuerzo, la disciplina, la obediencia, la clandestinidad, el aislamiento…, por ello la relación entre la militancia de los partidos y los guerrilleros es natural, pues el mayor esfuerzo al que puede llegar un militante se identifica con los guerrilleros que lo dejaron todo y se enfrentaron a situaciones donde la vida y la muerte estaban tan cerca. Vendríamos a afirmar que el guerrillero será identificado con el más alto grado de entrega a una causa y eso será siempre motivo de ser emulado por los que aquellos siguen combatiendo por un mundo mejor y en condiciones más óptimas.

Memoria del futuro

a) ¿La Memoria muerta?

Entendemos que para que la memoria gane al conflicto es necesario trabajar, divulgar con más fuerza nuestro trabajo y llegar a las personas que por temor no quieren introducirse en conocer nuestra historia. Entendemos que la memoria es un arma cargada de futuro y que debemos luchar para solucionar los aspectos reivindicativos, pero a su vez profundizar en nuestro conocimiento para dejar nuestro legado al futuro. Valoramos que el movimiento asociativo cultural, social y político que se ha generado ha sido una de las mejores noticias que podía tener nuestra democracia. Los fantasmas no existen, y cuando se habla de los del pasado, son construcciones del presente que desean impedir que conozcamos que la libertad es más de lo que respiramos cada día.

Nosotros nos preguntamos en muchas ocasiones qué pasará dentro de veintiocho años, cómo vamos a dar y a dejar testimonio de todo lo que hemos vivido durante estos últimos años.

Somos simplemente un eslabón de la cadena de la memoria. Ocurrirá dentro de algunos años todavía y quedan muchas tareas que realizar en el presente. A pesar del trabajo realizado, el movimiento memorialista no ha podido conseguir con la aprobación de la Ley de la Memoria ver colmadas todas sus aspiraciones y muchas de las resoluciones son difíciles equilibrios entre las fuerzas políticas que han llegado al acuerdo.

Alguien debe pensar en el futuro, porque está muy próximo y nuestra ilusión es seguir trabajando en la transmisión de la memoria, en irradiar el conocimiento del pasado y el reconocimiento de una gente y a una tierra que sufrió y sigue sufriendo.

Esta es la razón por la que nos preocupan los próximos años, pues todos debemos cumplir con nuestro papel y detenernos a pensar en cómo queremos que el trabajo realizado en la búsqueda de la dignidad y de la humanización del tiempo pasado sean conocidos dentro de unos años y sirvan de ejemplo para alejar al totalitarismo de nuestra sociedad.

b) Nueve propuestas para conservar la memoria de la guerrilla en el futuro

No profanar

Cuando se asiste a algunas fiestas populares que devienen de hechos históricos pasa- dos, se pregunta: ¿dentro de doscientos años habrá una fiesta donde los mozos y las mozas se disfracen de guardias y guerrilleros y representen al modo de moros y cristianos el enfrentamiento que asoló nuestra tierra?.

Espero que no, claro está. Banalizar un enfrentamiento como el que siguió a la guerra civil o la guerra civil misma, sería motivo de disgusto; si nos levantáramos dentro de doscientos años y viéramos ese espectáculo volveríamos a nuestro eterno reposo desesperanzados.

Es probable que, en breve, haya opciones comerciales vinculadas a la recuperación de la memoria. No me extrañaría nada, de hecho a nosotros nos han acusado desde la ignorancia de querer utilizar el dolor de nuestro pueblo para sacar provecho económico. No se preocupe nadie, seguimos igual de pobres.

Utilizaremos nuestra memoria como un recurso, así, sin más, como un recurso. Pero este recurso no puede ser nunca una opción económica en sí misma, debe ser un recurso formador, es decir, que sea para dar conocimiento de las vidas de unos hombres que moraron en el ámbito rural de nuestra sociedad.

Ha de ser un recurso moralizador, con un gran despliegue ético que soporte las miserias de la riqueza material y que sirva de mensaje de futuro para conformar nuestra memoria colectiva.

Pienso que la memoria como negocio es una fórmula de la que solo han podido beneficiarse algún autor aprovechado por el giro que ha dado en el interés de la sociedad, pero no habrá ido más allá de obtener unos pingües beneficios. En el futuro, considero que esto será posible, pues nuestra generación está muy próxima al sufrimiento, si socializamos oportunamente lo ocurrido, evitaremos que los próximos autores, historiadores, directores, editores, etc., tengan un acercamiento a los temas donde lo que fluya no sea el deseo de mostrar sangre, sino la de explicar por qué se vertió y qué sentido tenía luchar por la libertad.

No instrumentalizar

Otro de los peligros a la que nos vemos abocados los que hemos trabajado desde hace unos años en el movimiento memorialista es el de los intentos de instrumentalización de la memoria. No es un fenómeno nuevo, el régimen dictatorial lo utilizó, vio con claridad el papel que la memoria debía ejercer para construir la conciencia colectiva del franquismo.

La instrumentalización de la memoria puede servir para sacar réditos grupales o individuales. La lectura de los sucesos a la que nos referimos pueden variar según los lentes ideológicos de los que uno pueda proveerse. Así vemos el intento desesperado por los oportunistas republicando las viejas teorías del revisionismo, haciéndolas aparecer como novedosas y fruto de intensas investigaciones documentales. Las aportaciones a la historia de este sector es pobre y persiguen tres objetivos:

  • El éxito editorial.
  • Mantener vivos los argumentos falaces del franquismo entre la sociedad civil benevolente con él.
  • Contrarrestar el inquietante interés que la recuperación de la memoria ha causado en nuestra sociedad civil.

No deberíamos descartar de esta crítica a algunos grupos memorialistas que, en su afán por dignificar el periodo histórico de referencia, pierden el espíritu crítico de aquel tiempo y el reconocimiento de las situaciones indeseables que pudieran producirse durante él.

La labor de dignificación no debe estar reñida con una visión crítica de aquel tiempo, pues nadie es infalible y menos en situaciones de continuo asalto por parte de los poderes fácticos, que soportó la II República, el estado de guerra, que supuso el golpe de los rebeldes o la vida y la lucha en la clandestinidad que representó la dictadura.

Es evidente que deben ensalzarse los valores y la modernización de nuestra sociedad que supuso la etapa republicana, los sufrimientos que padeció nuestro pueblo a causa de las ambiciones políticas de algunos militares, banqueros, terratenientes y obispos con la declaración de la guerra y el atraso que padecimos durante la dictadura. No debemos pasar de la dignificación a la exaltación, pues se cometieron errores y de su lectura sana los evitaremos en el futuro.

La instrumentalización del movimiento memorialista

Otra de las amenazas, sentidas en propia carne, ha sido el intento de instrumentalización del movimiento memorialista y del trabajo desarrollado por las asociaciones.

A nuestro entender, el movimiento nace desde la base social en la que podemos encontrar a muchos militantes de diversos partidos. La mayoría de las personas que participamos no tenemos obediencia política.

La derecha política, lejos de cultivarse en el antifranquismo, ha optado por refugiarse en la casa de los mil horrores, propiciando las visiones más dulces de la dictadura. No ha querido entrar en el debate de fondo y ha optado por hacer con la Ley de la Memoria lo mismo que con el resto de iniciativas gubernamentales: utilizar la oposición acérrima a cualquier iniciativa proveniente del Ejecutivo. Han desaprovechado una ocasión histórica para consumar la reconciliación de todos los españoles, reconciliación que de llegar lo hará demasiado tarde, pero en vez de ocuparse de los votos se hubieran ocupado de la nación, podríamos haber llegado a un hito histórico. La derecha ha criminalizado al movimiento memorialista, preocupándose del poder y olvidándose de las personas.

El resto de partidos han asumido alguna de las consideraciones y reivindicaciones que han llevado a cabo diversas asociaciones y que ha confluido en la aprobación de la Ley de la Memoria. Ley que sin llegar a colmar las aspiraciones ha sido asumida por la mayoría del movimiento, diríamos que con un sí crítico o con un no rotundo.

Junto con el movimiento memorialista, parece haber despertado con fuerza un movimiento social proclive a la III República. Pero son dos naturalezas diferentes que podría resumirse de la siguiente manera: la mayoría de las personas que trabajan y colaboran con las asociaciones de la memoria histórica tienen sensibilidades republicanas, pero ello no quiere decir que su republicanismo sea prioritario, pues la reclamación del cambio de forma de estado, es un tema estrictamente político, mientras el movimiento de la recuperación de la memoria es un movimiento social. La articulación futura del republicanismo, reside, probablemente, en una mejor elaboración de sus propuestas y en las crisis que pueda sufrir la monarquía. Lo cierto es que el movimiento republicanista se retroalimenta de los trabajos llevados a cabo por humanizar, dignificar y reivindicar el tiempo de la II República y obtiene del MRH [Movimientos por la Recuperación de la Memoria Histórica] un caudal humano difícil de generar años antes.

Esta naturaleza dual, movimiento político, movimiento social, ha tenido diversas lecturas. Algunas asociaciones aúnan lo social y lo político, frente a grupos como el nuestro que no es que obviemos la política, pero pensamos que han sido los políticos los que han permitido que aún en estas fechas estemos hablando o escribiendo sobre si la memoria es conflictiva y no nos parece lo más relevante ir más allá de las reivindicaciones colectivas de los guerrilleros y puntos de apoyo, dando libertad ideológica a nuestros socios.

Consideramos, desde el inicio, que lo importante es crear lugares de encuentro donde las personas pierdan el miedo, que lo hay, donde podamos comunicarnos desde todas las perspectivas y donde nazcan proyectos unitarios.

Educar en los valores

¿Cuáles eran los valores por los que se luchaba contra la dictadura o en los que se creía durante la II República y/o la guerra?.

Si leemos la placa que figura al pie del llamado por los propios guerrilleros como Monumento Nacional al Guerrillero Español, los valores son el de Libertad, Paz, Democracia y Solidaridad.

No hay mejor herencia, podemos explicar el sentido de la guerrilla antifranquista española que luchó en España y en el resto de Europa, por valores que podemos suscribir todos y, además, la placa la pusieron los guerrilleros supervivientes a sus compañeros muertos en la lucha. No hay posibilidad de instrumentalización, no hay capacidad de exaltación de los hechos sino de los valores y además son valores, que en el futuro serán tan caros de mantener como en el pasado y en el presente.

Pedagogía social

Ustedes se habrán encontrado con comentarios como éste: “¿para qué escarbáis en la tierra?”; “Estáis levantando el odio de nuevo”; “Defendéis a los que eran unos asesinos”.

Y es que el autoritarismo es muy dañino. Más cuando este se soporta durante tanto tiempo, más cuando el franquismo se preocupa de orquestar su propia memoria y, a la vez, argumentar las razones que les “obligaron” a cosechar nuestros campos con un millón de muertos.

Esta suele ser una actitud cómoda, la de no pensar, y no está reservada a las personas que formaron parte, o sus ancestros lo hicieron, de la sublevación, es compartido por personas que sufrieron mucho o que los suyos participaron de la defensa de la República.

Está claro, que aquellos cuyos familiares participaron de la dictadura, tenderán a demonizar el periodo republicano y a atenuar la violencia que supone cualquier dictadura, para que su memoria familiar no se resienta ante tanto cambalache. No siempre se da esta solución, en nuestra cultura acatamos que los hijos no deben pagar por sus padres.

Es necesario entender el proceso social que desemboca en la II República. Es la miseria, el atraso, la falta de solución a los problemas cotidianos, la desigualdad manifiesta, la descohesión territorial y la falta de libertad la que hace que el pueblo mayoritariamente se lance a la calle el 14 de abril de 1931. Los procesos consiguientes hacen que venciera en 1936 el Frente Popular. La no aceptación de los resultados por los enemigos de la república es el motivo del golpe. Es necesario conocer cuál es el desarrollo de la guerra y su conclusión, no ya en 1939, sino en 1975.

Se puede entender que las personas que se adhirieron, no por ser buenas o malas personas, a un bando u a otro, lo hicieron de manera casual o de manera voluntaria, no se trata de juzgar, en estos momentos, las decisiones individuales, sino la de situarnos en la coordenada defensores de la democracia frente a defensores del fascismo y/o nacional-catolicismo. Y a la dificultad que había en el seno de muchas familias, organizaciones, etc. para que esa elección fuera libre.

Nos encontramos, por lo tanto, ante un problema grave derivado del conflicto, pues son muchos los que se anclan en la reconciliación y el olvido y no querrán que se conozca el pasado que revuelve su álbum familiar. Y en el caso de quererlo conocer se aliarán con el revisionismo, por lo menos parcialmente. Por eso incidimos en que el esfuerzo para dar a conocer nuestro pasado, no ha aparentar que el conflicto no ha finalizado, el conflicto ya acabó, lo que vivimos son sus consecuencias y es a ellas a las que debemos dar solución.

Antiviolencia

En relación con el punto anterior, podríamos afirmar que cualquier solución violenta causa unos resultados indeseables. Nuestra óptica es la de analizar la violencia política desde los que se ha venido a llamar la “Resistencia” y que podríamos advertir que la entendemos como la respuesta de la sociedad civil cuando la imposición por parte de propios y extraños de un régimen autoritario y cuando los canales de expresión cotidiana se han rescindido. Su escalada máxima sería la resistencia armada, pero ha habido claros exponentes de resistencia pacífica o de revueltas cívicas que han obtenido tantos o más resultados positivos que la insurrección armada.

También consideramos que el monopolio de las armas siempre ha estado en manos de los poderosos y las experiencias de los movimientos de liberación han sido consumidas por las propias fuerzas del militarismo que les ha llevado, pongamos por caso, a la independencia o a la extinción de dictadores o invasores.

Pero no había mas remedio. La guerrilla antifranquista es un ejemplo de resistencia mal armada, pues en aquel entonces nadie podía defender sus ideas si eran contrarias a los alzados. La decisión de organizar un frente armado es a consecuencia de la experiencia de la guerra, de la situación internacional, del papel de los españoles en la resistencia francesa y soviética y de los errores de análisis de los dirigentes del PCE. Así que los valientes y, nunca mejor dicho, que se enfrentaron a Franco, tenían que portar armas para no ser pasto de la muerte.

Antiautoritarismo

Abominar de cualquier tipo de autoritarismo. La mejor lección que debemos obtener de nuestro trabajo es el mal que pueden causar los caudillismos. El teatrillo siempre ha sido el mismo, independientemente del signo político de los dictadores, ha existido un conflicto social que aparece como irresoluble y en eso llega una personalidad relevante, normalmente en el ejército, pagada por todos, educada en las costosas academias por todos, con la responsabilidad de respetarnos y defendernos, que se promulga así mismo como salvador de la patria y entonces podemos empezar a contar los muertos, los torturados, los medios de comunicación amordazados, nuestra libertas de expresión y movimiento cercenados. Debería haber una renuncia expresa de toda la sociedad y de todos los que participan en el sistema de abandono inmediato de cualquier deseo autoritario.

Profundizar, enraizar la democracia y los modos democráticos

Hay que trabajar en el enraizamiento de nuestra democracia en un país con poca tradición democrática donde los poderes económicos, coactivos y confesionales se han dedicado a mantener durante nuestra historia a nuestro pueblo en las peores condiciones hasta la llegada de la II República, por eso la mancillaron. El actual periodo es una suerte combinatoria donde están todos los agentes que durante el pasado siglo se enfrentaron unos a otros. “Nos han traído la democracia” pero, entre la II República y la Monarquía constitucional, una dictadura atroz.

Entendemos por consolidar el sistema democrático y los modos democráticos no solamente como un ejercicio de arriba abajo, por ejemplo, introducir elementos didácticos en los programas de enseñanza, también lo entendemos de abajo a arriba, aumentando la participación del ciudadano en las decisiones que deban tomarse y no dejarla reducida al voto cada cuatro años. Se debería pensar desde las estructuras del estado, no en alimentar la partitocracia, sino en concebir a los ciudadanos como seres maduros que son capaces de tomar decisiones y gestionarlas. Todo lo contrario, se rescinde la participación ciudadana a la deposición cada cierto tiempo de un voto. Considero que debemos renovar el concepto de ciudadano. Perder el miedo a la libertad y no cerrarnos a nuevas etapas que pudieran venir tanto en la afectación de la forma del estado, como en la gestión territorial, siempre que signifiquen la mejora de la nación y de la humanidad que la puebla.

Hablamos de modos, así entendemos que las actitudes, los comportamientos democráticos han de ser venerados y sancionados aquellos comportamientos autoritarios, no tan solo aquellos que puedan desprenderse de las estructuras políticas, sino, además, aquellos que dependen del comportamiento individual y grupal.

La prohibición de los signos y símbolos franquistas, la prohibición de los partidos que se abonen al franquismo o a cualquiera de sus familiares políticos, la persecución jurídica y policial de aquellos que celebren el franquismo como una etapa dulce, la inhabilitación política de los que comulguen con el fascismo y la ilegalización de los partidos fascistas, xenófobos y de demás ralea anticonstitucional y antidemocrática, deberían aplicarse de la misma manera que se censura y se persigue en el resto de la Unión Europea.

Creación de estructuras, materiales, jornadas, homenajes…

Hemos dejado para la última propuesta aquella que consideramos deberíamos asumir desde el movimiento memorialista. Debemos situarnos, además de reivindicar el tiempo de la lucha por las libertades en una verdadera factoría de conocimiento. Debemos impulsar estructuras que hagan permanente el esfuerzo de tantas personas que lucharon por la libertad de nuestro pueblo y no debemos renunciar a seguir siendo un movimiento que haga imborrable los graves problemas que la dictadura causó. Nuestro objetivo es que aquellos que se dice tantas veces que no debe repetirse por quedar interiorizado en nuestra conciencia colectiva, nunca más golpes de estado, nunca más guerras en ningún lugar, paz, libertad y democracia al lado de todos los pueblos del mundo.

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Octubre - Fernando Antón.

Octubre:

Octubre es sobre todo un espectáculo de color, color y luz otoñal, sin duda la más sugerente.

En octubre el campo se tiñe de ocres, anaranjados, amarillos, rojizos… una paleta de colores digna del mejor pintor, la luz dorada acaricia dulcemente cada rincón, las puestas de sol son espectaculares, me atrevería a decir que las más espectaculares. Además del color y la luz, la temperatura acompaña, sin agobios estivales y sin frío invernal, el sol se agradece cuado se despereza.

En octubre el campo es generoso, reino y deleite de los micólogos, la trilogía mediterránea casi se completa a espera del aceite invernal y la ambrosía de los higos hace las delicias de los más golosos. Pero sobre todo octubre es mes de vendimia.

JORNADAS

“El mar de la memoria
se enciende, se ilumina, y a su amparo el corazón revive,
remoza primaveras, sollozando”.

¡UN ABRAZO GLORIA!

Octubre es el décimo mes. Si contáramos los meses del año con los dedos de la mano, en octubre pararíamos de contar, sería el último mes. Este hecho le añade cierta tristeza, a lo que se suman otros aspectos menos físicos y más lúdicos; el cierre de las terrazas veraniegas, la caída de las hojas, el cambio de hora y …

Nos vamos ya, que Ramón nos echa. En fin, según Unai octubre sólo es el nombre de un mes.

Gracias mil.

Septiembre - Fina Antón.

SEPTIEMBRE

Después de agosto tumultuoso y tórrido, de televisivas playas abarrotadas de ansiosos buscadores de bronce, baño y ligue, de convivencias familiares al límite del abismo, de filigranas sentimentales para eludir tensiones. Tras este mes de ansiedad y excesos, viene a salvarnos del cansino veraneo, a modo de bálsamo reparador, el mes de septiembre.

En apariencia es una carga el hecho de que acaben las vacaciones y tengamos que volver a nuestra actividad cotidiana anual, pero si miramos con un poco más de detenimiento nos daremos cuenta de que ya tenemos el cuerpo un poco harto de tanto calor y tanto desmadre veraniego, de tanta familia feliz con niños insoportables que corretean alrededor de nosotros, de tanta cháchara del abuelo que nos cuenta sus batallitas de forma recurrente y de toda la parentela, que pasados los cinco minutos iniciales del encuentro estival, ya te han saturado y deseas salir corriendo para perderlos de vista. Hartos ya de tanta novelita tonta bajo el cocotero caribeño, o en la hamaca en la piscina, con el gracioso de turno salpicándote de agua, de peligrosas convivencias de veinticuatro horas con la pareja, de los niños propios y ajenos, pero igualmente insoportables.

Septiembre, con la vuelta a la sana rutina del trabajo, viene a liberarnos de los tópicos veraniegos. Retomamos los agradables cafés a media mañana con los colegas de trabajo. De nuevo volvemos a tener la conexión a internet que funciona en condiciones. Nos quitamos el uniforme de “guiri” y volvemos a vestir de forma habitual, con lo cual comprobamos que el fondo de armario no está lo bien surtido que nosotras pensábamos y podemos planificar de nuevo tardes de compras con las amigas. Hacemos propósitos renovados de empezar con las clases de idiomas, que buena falta nos hace, o hacer ejercicio, al menos caminar. Tenemos renovadas energías para hacer planes laborales. Empieza de nuevo la programación de cine que se deja ver, y no las películas infumables que se programan en verano. Los escritores reservan el inicio del otoño para sus presentaciones. La prensa abandona sus revistas de verano y al fin nos ofrece algo más sustancioso para leer. Vuelven los políticos a la carga con sus diatribas interminables. Las familias se sosiegan con la vuelta al cole de sus amados retoños y suspiran aliviados. La alegría, pues, de la vuelta a la normalidad.

Septiembre nos trae, además, las tardes templadas, los rayos del sol se atenúan, acortando la dureza de la jornada canicular y podemos prolongar los ratos en las terrazas tomando copas con los amigos, pasear sin sofocarnos, conciliar el sueño sin el bochorno nocturno estival. Las uvas, los higos y las primeras tardes frescas coinciden. A finales de septiembre se empiezan a pintar de ocre y granate las hojas de los chopos, arces y fresnos. Los bosques nos anuncian la riqueza oculta que más tarde nos ofrecerán.

El bálsamo del mes de septiembre es siempre bienvenido.

Fina Antón Antón
Agosto 2008

Agosto | Teodoro Baeza.

BANDO:

El Presidente del Estado Terrestre Cha-Lao comunica: que a partir de hoy 31 de Julio queda eliminado del calendario el mes de agosto, dada la baja productividad que este mes aporta a la comunidad mundial. Mañana será 1 de Septiembre y por tanto, quedan suspendidas todas las vacaciones previstas y los Juegos Olímpicos de Capitalopolis. El incumplimiento de esta norma llevará acarreada la aplicación de la Ley de Vagos y Traficantes y el ingreso de por vida en la prisión de Aguantanano.

Esta noche he soñado que el mes de agosto era eliminado del calendario de forma inmediata. Nunca me había planteado que mes del año eliminaría si me dieran a elegir, pero creo que agosto podría ser un mes adecuado, pues no recuerdo muchas fechas históricas que merezca recordar para este mes y los cumpleaños de mi familia y mis amigos no caen en este periodo. No tengo vacaciones ningún año y siempre me toca trabajar, así me podría sentir un poco igual al resto de las personas.

Grupos reaccionarios se han manifestado en desacuerdo con las medidas tomadas por el Gobierno Terrestre. Algunos sectores de vagos y propietarios de servicios de corrupción se sienten discriminados. Los primeros tenían previstas y planificadas vacaciones en Costa Urbana y los propietarios de los locales de corrupción alegan que no podrán mantenerse económicamente el resto del año.

Eliminar el mes de agosto podría generar una verdadera conmoción en muchos lugares. La mayoría de las personas toman sus vacaciones en este mes y los empresarios del sector servicios se verían afectados negativamente. Agosto no deja de ser sinónimo de vacaciones para mucha gente y gran número de bares, hoteles y restaurantes obtienen rentabilidad a sus negocios. Que sería de todas esas populosas fiestas de verano por ejemplo.

El Gobierno Terrestre dentro de la preocupación que manifiesta, pretende tomar medidas para evitar el conflicto social que ha generado la eliminación del mes de agosto. Por ello, para dar vías de desarrollo al sector químico, se organizaran unos juegos en septiembre para deportista drogados y se convocará un referéndum para ver si se mantiene el mes, el periodo de vacaciones y las posibles fechas vacacionales en caso de haber apoyo mayoritario.

Si desaparece agosto del calendario deberíamos elegir otro mes para las vacaciones de la mayoría y aquí es donde empezarían las dudas. A ser posible hemos de ponernos de acuerdo y tomar todos las vacaciones en el mismo periodo de tiempo, no dejamos de ser un poco como los borregos. Que sentido tiene ir a la playa y que no haya nadie, con lo que disfrutamos viendo culos, tetas y paquetes cuando la playa esta a rebosar, además desde tan cerca.

La interpretación de los resultados del referéndum han sido muy diferentes en los diversos territorios terrestres. Toda África, Latinoamericana y Asia continental han votado mayoritariamente por la eliminación del mes de agosto y de las vacaciones, alegan que un mes menos para comer y que ignoran el significado del concepto vacaciones. Un sí rotundo ha manifestado la opinión pública en Europa, América del Norte, Japón, Australia y Nueva Zelanda. En estos últimos territorios los meses elegidos para vacaciones no han quedado muy claros, julio y enero han sido los más votados, febrero no ha recibido ningún voto.

En España se ha optado por el mes de julio mayoritariamente. Un mes largo y la posibilidad de elegir una fecha festiva de carácter religioso relacionada con las cruzadas es el argumento dado por algunos sectores de la población.

Que desaparezca agosto o cualquier otro mes del año poco va tener que ver con la opinión de la mayoría, ya pasó con la peseta. Pero en este caso puede haber ventajas, podremos disfrutar de unas vacaciones más baratas por ser temporada baja en gran parte de los sitios. Los recuerdos de mucha gente permanecerán, pues no son las fechas, sino los hechos y vivencias los que quedan en nuestra memoria y el mes de agosto permanecerá con o sin vacaciones. Claro, como la peseta.

Ultimas noticias:

En Roma se ha registrado una revuelta encabezada por una secta de seguidores del Dios Augusto, antes emperador del Imperio Romano, bajo cuyo mandato algunas clases sociales disfrutaron de lo lindo. Alegan que el modo de vida de la élite romana esta relacionada con las vacaciones y con la denominación del mes vacacional, que no puede ser otro que agosto. Esta secta, que se creía extinta, ha sido apoyada por los católicos juampablistas que no entienden como puede desaparecer del calendario el Día de la Asunción, ya que ello aumentaría los enigmas y dudas que hay sobre la Virgen María.

Breves:

  • Costa Urbana en crisis: las medusas ocupan los hoteles.
  • La eliminación del mes de agosto reduce el periodo de hambrunas a 11 meses en gran parte del mundo.
  • Se baten todas las marcas mundiales en los Juegos Olímpicos y se plantea que estos pasen a llamarse Juegos Olinquímicos.
  • Antártida, oro en fútbol.

Nos podrán quitar las vacaciones algún día, incluso el mes de agosto, pero siempre permanecerá en nuestra memoria una multitud de experiencias que este mes nos ha dado por el hecho de ser un mes diferente a los demás para un sector de la población mundial. Claro sin agosto en el calendario perderíamos muchas cosas, pero siempre podremos idear otras nuevas como unas jornadas: “Agosto Mes de Vacaciones” Memoria Lúdica.

Teodoro Baeza Tortajada

Julio - Juanbe Moreno.

Julio

Un mes como otro cualquiera si no fuera porque me ha tocado a mí escribir algo sobre él. Si fuera Diciembre tendría el recurso de la entrañable navidad, la religiosa por supuesto, no la tan manida festividad profana y consumista de los grandes almacenes. Buenos serían así mismo Marzo y Abril con el estímulo idílico de las flores de primavera, pero Julio me obliga a centrarme en sucesos históricos de obligado recuerdo.

Las efemérides nos cuentan que en este mes, pero del año 1936, el Ejército español en el norte de Marruecos, a las órdenes del general Franco, se subleva contra el Gobierno legítimo de la República y comienza la guerra civil, o que en el año 1947 la ley de Sucesión en la Jefatura del Estado en favor de Franco es refrendada -¿democráticamente?- por un 92% de los votos.

Pero lo que las efemérides no cuentan, es la perplejidad de mis años mozos en relación con este mes y la alegría con que mi padre -hombre curtido en estas historias de clandestinidad que ya no interesan a nadie- esperaba la fecha del 18 de Julio como agua de Mayo, ¡Vaya!, otro mes que se nos cuela en el refranero. Pues bien, en esos tiempos ya tenía una difusa percepción de lo que Franco representaba para mi familia, y por ende para el resto de las personas que malvivíamos en la década de los sesenta.

Mi padre [tiempo después descubrí todo con más claridad] recibía a desconocidos –por lo menos para mí-, los cuales entraban en mi casa con un paquete extraño que dejaban rápidamente en manos de mi progenitor y se esfumaban por las calles oscuras de mi barrio. El paquete misterioso contenía periódicos, pues uno de ellos, con el ajetreo del transporte sigiloso, había perdido parte del papel del envoltorio y pude leer: “Mundo Obrero”.

Tiempo después supe que éramos el último eslabón de la cadena de distribución de la propaganda del “partido”, que era como se conocía al PCE. Mi padre lo llevaba al día siguiente a la fábrica donde trabajó toda su vida desde que emigró de su pueblo.

Así pues, no entendía que mi predecesor, un hombre comprometido, que se jugaba la cárcel por distribuir propaganda prohibida, anhelara la llegada del día en que el dictador contra el cual luchaba, destrozó la vida de este país. ¡La paga extra! y no los desfiles televisados compensaban la espera de una familia con recursos limitados como la mía. Claro que, tampoco veía la utilidad a un dinero que bien se pudiera utilizar en veranear en Alicante, y no en la piscina de mi barrio, que era quien nos acogía los tres calurosos meses de las esperadas vacaciones, pero eso.... es otra historia.

Juanbe Moreno

José Mª Azkárraga “Cárcel Modelo de Valencia | Fotos”.

Junio - Pedro Peinado.

Junio

Es un mes que me gusta. Un 28 del mismo vine a parar a la Tierra. Era una Tierra diferente, pero no tan lejana a la que ahora vivimos. Aún mandaría Franco los primeros quince años de mi vida. Nos formaban en el patio y un profesor proclive a Falange, nos hacía entonar los tristes himnos del vencedor. Celebrábamos efemérides tan ridículas como el mes de Maria y nos obligaban a tomar la comunión. Los curas parecían generales y los generales vivían en otro mundo carente de color. Las calles de Barcelona, donde vivía, amanecían con pintadas reivindicativas.

Este junio del 2008, nos viene cargado. El Proyecto 61 sigue su marcha. Gracias a una subvención del Ministerio de Presidencia estamos grabando a testimonios del tiempo de la guerrilla. Así que a finales de mayo partimos para Francia, destino Nimes. Hemos podido viajar a través de los relatos de los protagonistas, franquear el tiempo y estar en la batalla de la Madelaine, entre las bombas y las ráfagas de españoles y alemanes, hasta la llegada de los aviones británicos. Recorrer las oscuras calles de Nimes, La Grand Combe, Montpellier y Tolouse, sorteando a gendarmes colaboracionistas y a las patrullas del ejército de ocupación. Y hablando en castellano. ¡Qué cosas! Ya sé que voy a parecer un patriotero ebrio, pero para andar por ahí podemos seguir siendo unos analfabetos idiomáticos, todo el mundo sabe espagnol.

Finalizó nuestro viaje en Prayols, donde el 7 de junio hemos intervenido en el Homenaje Nacional al Guerrillero en Francia. Ha sido muy emocionante y podéis leer el discurso en el apartado correspondiente de la web.

Quedan varios viajes a realizar en este mes. El viernes día 13 de junio estaremos en la Librería Muga de Vallecas presentando el libro de Salvador Fernández Cava y con la compañía de José María Pedreño y con los guerrilleros Amada, Eulalio, Mariano y Pedro. Estarán con nosotros nuestros amigos de Lo que somos y de todos los barrios y aulas del foro donde La Gavilla Verde tiene apostados sus puntos de apoyo.

El sábado 14 estaremos con la Asociación de Expresos en el gran homenaje a los presos y represaliados políticos. Nuestra admiración por el trabajo del amigo Gervasio Puertas y sus compañeros de la asociación que lo merecen todo, especialmente, es este día.

El 21 es obligado celebrar el solsticio y se acompañará la fiesta de una reflexión sobre la arquitectura tradicional. Nuestro pueblo ha sido maltratado por los artistas del cemento que han acabado, a veces de forma injustificada con la arquitectura tradicional.

Y el 28 celebraré mi cumpleaños, siempre son demasiados, pero una buena oportunidad para invitar a los amigos en Santa Cruz de Moya, claro está.

Pedro Peinado

Políticos Apolíticos - Pedro Peinado.

Pregunta del Sr. Rogelio Pardo en el pleno de la Diputación del día 23 de enero de 2008.

Respuesta de La Gavilla Verde: Políticos apolíticos I.

Imagino al Sr. Pardo revisando el listado de las ayudas que el Presidente de la Diputación ha concedido en el pasado año. Clasificando en columna contigua si la actividad o motivo de las solicitudes tenían un carácter político o apolítico. De todas las ayudas concedidas hubo una que llamó su atención, al parecer, la única que a su entender podía ser registrada en la categoría de política. Don Rogelio, con la habilidad que corresponde a un político, introdujo en el buscador de su ordenador “Gavilla Verde” y encontró una página web donde se daba publicidad que la institución en la que representa a la oposición o grupo popular, aparecía como colaboradora de las VIII Jornadas El Maquis en Santa Cruz de Moya y del XIX Día del Guerrillero Español. La subvención recibida por la asociación era de 3.000€.

Interesante elaboración: verdadero y apolítico interés general. Para entendernos, según Rogelio Pardo, las jornadas y el acto de homenaje son manifestaciones políticas que no tienen ningún interés general. En el acto de cierre de las últimas jornadas calculamos que había presentes unas doscientas personas y el Día del Homenaje mil quinientas.

Impropio de un político considerar que hay dos tipos de interés general. El interés general es político por su propia naturaleza. Son ellos los que reciben con nuestros votos e impuestos el gobierno de las instituciones que deben vigilar y trabajar por todo aquello que pertenece a los ciudadanos, aunque vivan en el campo. También es un error que un político hable de lo apolítico como algo inmaculado, tan paradójico, como oír a un sacerdote defender el ateísmo.

Impresentable ejercicio de miopía política. Las jornadas son académicas y de un nivel envidiable. Las jornadas van por la novena edición y se ha primado el conocimiento y la divulgación de un tiempo que a todos los conquenses, independientemente del grado de apoliticidad, nos sobrecoge. Las jornadas unen diversas visiones sobre aquel tiempo y hemos querido, desde el primer día, que fueran plurales y se contrastaran ideas que en algún caso han sido contrarias. Su éxito ha consistido en abrir con franqueza un episodio histórico en uno de sus escenarios reales, dar voz a aquellos a los que se les marginó de nuestra historia y divulgar las producciones literarias, cinematográficas, documentalistas y un amplío etcétera que nos han convertido en un centro de referencia de la memoria a nivel internacional, más allá de donde la mirada del Sr. Pardo puede alcanzar. Las jornadas ni son apolíticas, ni políticas, son científicas, culturales, populares, lo que ustedes quieran y tienen como objeto de estudio la historia de la sociedad rural durante el franquismo. Pero Don Rogelio, que tanto sabe de autovías, polígonos y castillos, sabrá diferenciar entre la política, que es de dónde saca su sueldo, de la historia, que es para lo que nuestra Diputación nos dio los euros que se utilizaron de manera digna y no sirvieron para que nadie en La Gavilla Verde prospere en sentido crematístico.

Independientemente a que se pueda considerar un acto de homenaje, que se celebra el día posterior a las jornadas, como un acto político, éste es un reconocimiento a unas personas que murieron por la libertad, muchos conquenses entre ellos. Al acto asisten personas fuertemente politizadas y personas que sin tener una formación política determinada, se sienten atraídos por ese episodio y todos quieren conocer a los que lo protagonizaron. Unos expresan con emoción su vínculo ideológico con los guerrilleros, otros, aprecian los sentimientos de unos hombres y mujeres valientes que se enfrentaron contra la dictadura cuando esta era más fuerte y que tomaron las armas porque la potencia represiva del régimen no les dio otra opción para defender sus ideas. Al finalizar los parlamentos, previo pago, los que quieren, participan en la comida de hermandad, a la que no se ha dirigió ni un solo euro de los concedidos por la institución democrática. Estos se destinaron para el alquiler de un escenario, la sonorización del espacio y la divulgación del evento.

Indignación es el sentimiento que nos atenaza a los socios y amigos de La Gavilla Verde. Hemos dedicado horas y horas de trabajo no remunerado en poner en valor conceptos que están incluidos en nuestra constitución y por los que muchas personas fueron encarceladas, asesinadas, torturadas y desaparecidas en nuestra provincia. Indignación porque si algún día, los votantes no lo quieran, El Sr. Rogelio Pardo, alcalde de Minglanilla y ex senador, preside alguna institución, no dará un duro a un acto que en este año cumplirá su veinte aniversario y unas jornadas que causan admiración, incluso, entre sus críticos.

Pedro Peinado Gil
Presidente de La Gavilla Verde.
Santa Cruz de Moya, 25 de enero de 2008.

Discurso de Pedro Peinado - Prayols Junio 2008.

DISCURSO DE PEDRO PEINADO.
PRESIDENTE DE LA GAVILLA VERDE.

Homenaje a los guerrilleros.
Monumento Nacional de los Guerrilleros Españoles en Prayols, Ariège, Francia, sábado 7 de junio de 2008.

Queridos amigos, camaradas, compañeros, hermanos en la lucha por la libertad:

En primer lugar, saludar al alcalde de Prayols Francis Laguerre, transmitirle el fraternal saludo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Moya.

Saludar al pueblo hermano de Prayols, nuestro deseo de aunar esfuerzos para ampliar nuestros lazos y seguir acogiendo a los republicanos españoles que tanto esfuerzo derrocharon en liberar del fascismo a España y a Francia.

Agradecer a Narcís Falgueras y a Henri Farreny, Presidente y Secretario de l'Amicale des Anciens Guérilleros Espagnols en France, su generosa invitación.

Saludar a la Directora General del memorial Democràtic de las Generalitat de Catalunya, María Jesús Bono.

Saludar a las autoridades, a los guerrilleros y a los asistentes.

Santa Cruz de Moya celebrará este año el XX Aniversario del Día del Guerrillero Español-Homenaje a la Guerrilla Antifranquista, siguiendo el ejemplo de este acto que hoy celebramos en Prayols.

En estos días se cumple el XVIII Aniversario de la inauguración del monumento Nacional a los Guerrilleros Españoles en Santa Cruz de Moya, cuya placa recoge el deseo de los promotores “En memoria de los guerrilleros españoles muertos en la lucha por la paz, la libertad y la democracia al lado de todos los pueblos del mundo”.

Santa Cruz de Moya y Prayols son los centros donde reposa vuestra memoria, guerrilleros españoles. Son los lugares donde se ha de cimentar vuestro futuro, pues lejos de acabar vuestra gesta en el olvido, el compromiso de La Gavilla Verde, es ser un eslabón en la cadena de la memoria, para transmitir a las futuras generaciones que la resistencia, la cultura de la resistencia, no es el pasado, pues la lucha por la libertad es cada día más necesaria.

Si no fueran suficientes las razones que os exponemos, en calidad de herederos de AMICAL de Catalunya dels Antics Guerrillers, de hermanos de Prayols, Resistances, Memorie et Fraternite, de amigos de la AMICAL del Gard-Lozere, de un sinfín de asociaciones y personas que secundan nuestros proyectos, nos comprometemos a trabajar con la Amical nacional, con la Amical del Gard-Lozere, con todas las asociaciones de guerrilleros en Europa, en crear espacios de libertad que aseguren la permanencia de vuestra memoria, las razones de vuestra lucha, la necesidad de una voluntad crítica ante los excesos del autoritarismo y del capitalismo y la necesidad de trabajar por un mundo mejor. Nuestro deseo es imitar vuestra lucha, con diferentes armas, pero con la misma convicción.

Asistimos a este acto con orgullo, porque este es el mayor honor que jamás hemos recibido, y porque éste es el premio, el mejor premio, que nuestra asociación ha recibido a un trabajo constante, a un trabajo generoso, que persigue que los pueblos que resisten, que luchan por los mejores ideales encuentren un lugar en la memoria.

Seguiremos vuestro ejemplo, guerrilleros españoles, seguiremos adelante contra los enemigos de la libertad y vuestro aliento es muy necesario, no podemos desfallecer, no podemos perder un minuto en falsas ilusiones, en palabras vanas y tristes liderajes. Todos sois importantes, como gotas en una lluvia constante.

La unidad y los objetivos comunes son nuestra bandera y no podemos demorarnos, no perdimos una guerra, tan solo una batalla y venceremos en la próxima. La dignidad, la vuestra y la nuestra, merecen un capítulo más largo en la historia.

Sierra y Libertad. La Gavilla Verde.

Pedro Peinado.
Presidente de La Gavilla Verde.

A nosotros si nos importa la Memoria Histórica - Pedro Peinado.

A nosotros si nos importa la Memoria Histórica

Durante esta legislatura, han sido varias las declaraciones de los miembros del Partido Popular al trabajo realizado por el movimiento para la recuperación de la memoria histórica. La última escena se produjo en el debate protagonizado por los máximos candidatos a presidir el gobierno de España. El Sr. Rajoy incluyó a la memoria histórica dentro del paquete de situaciones que había abordado el actual gobierno, afirmando que ésta no le interesaban a nadie.

A nosotros si nos interesa. Es para nosotros un deber sumergirnos en el pasado y conocer con plena libertad la historia de nuestros pueblos.

Lejos de los tópicos con los que siempre se nos ha insultado, lo hacemos con la convicción de rescatar situaciones que habían sido condenadas al silencio.

A nosotros nos importa la memoria histórica y les hemos dado voz a las personas que jamás habían soñado que podían desprenderse del horror del franquismo.

Nosotros consideramos que nuestro trabajo es respetable, es noble, pues hemos conseguido devolverle la dignidad a los que fueron considerados con los peores epítetos sin merecerlo.

Nosotros si que creemos en la libertad y nunca quisimos que nuestro trabajo se transformada en un arma arrojadiza.

Nos introdujimos en la caverna, para esclarecer porqué se acabó con la esperanza democrática que pese a sus contradicciones representó la II República.

Nosotros hemos querido conocer por qué los sediciosos fracasaron en su golpe de estado y lejos de encerrarse en sus cuarteles declararon una guerra y la vencieron con el apoyo del ejército alemán comandado por Hitler y del Italiano al mando de Mussolini.

Nosotros hemos querido saber por qué convirtieron nuestro país en una cárcel durante cuarenta años.

Nosotros hemos dado sepultura y nombre a los muertos y consuelo a sus familias. Nosotros hemos querido conocer, como se desenvolvió la resistencia para devolverle la libertad a este país en todas sus expresiones.

Por su parte, solo hemos recibido el desprecio, la argumentación anticientífica de los hechos y el rencor que sigue anidando en su alma, puesto que ustedes se sienten herederos de la plácida dictadura.

Por su parte, solo percibimos, un antinatural y exquisito amor por las obras del franquismo.

Por su parte, solo percibimos, su ambición por vallar España y no permitir que por fin se funde un país para todos.

Por nuestra parte, reivindicar un tiempo en el que el pueblo español, cansado de tanto desprecio, se atrevió a andar y brindar por un futuro en libertad.

No debemos consentir que los que ahora quieren recortar nuestros derechos, se acerquen más allá de la oposición al poder.

A nosotros si nos importa la memoria histórica. Y somos cientos y miles.

Pedro Peinado.
Presidente de La Gavilla Verde.
www.lagavillaverde.org

Regar a Camps.

Regar a Camps

Camps es un apellido catalán. En algún momento de la historia, alguien apellidado Camps se trasladó a Valencia, donde formaría una familia o la traería consigo y los años o los siglos han permitido que un Camps sea el Presidente de la Comunidad Valenciana. Los valencianos, una parte de ellos, tienen una notoria animadversión por los catalanes, siendo éstos sus ancestros. No es extraño que digan que no hablan catalán y que solivianten contra el trasvase que quiere prever la sed de cinco millones de personas. Tienen tema y volverán a convocar manifestaciones y pagar con paellas multitudinarias a los que allí acudan.

Llueve. Me asomo a la ventana. El Turia pasa alegre. Nos estamos planteando llamarlo río Blanco, que era el nombre con el que llamaban a este río en Santa Cruz de Moya y en las comarcas limítrofes de Teruel y Valencia. Los aragoneses lo llaman Guadalaviar y los valencianos, Turia. A su paso por nuestro pueblo, el río Blanco se vuelve castellano por unos breves pero intensos kilómetros.

En La Olmeda, bella aldea de Santa Cruz de Moya, el río recibe un gran aporte, es decir, somos cedentes. A pesar de nuestra riqueza hidrográfica, ésta no nos supone una ventaja, pues esa agua se deja correr desde tiempos inmemoriales para que en Valencia no pasen sed. Habría que hablar mucho sobre la gestión que en Valencia se ha realizado con el Turia, pero su presidente prefiere hablar del Ebro. Si cierro los ojos y sueño, veo una huerta fructífera en nuestro término conquense si no se nos acotase el caudal. Gozamos de un clima mediterráneo y de la suficiente extensión para que nuestros frutos fueran un privilegio, pero durante siglos, ese privilegio fue para la huerta valenciana, huerta que está desapareciendo y en su lugar plantan edificios, urbanizaciones y apuestan por el crecimiento insostenible.

Si sueño, nuestra agricultura sería competente, pero a los de Santa Cruz nos ha estado prohibido soñar. Estamos condenados a que nuestros recursos hídricos sean esclavos del crecimiento de Valencia, en el pasado y en el futuro. Una vez derrochado el Turia, quieren derrochar con un gran trasvase el Ebro. El agua es de todos, dicen, pero el agua no es de Santa Cruz de Moya, a pesar de que aquí nace y nutre.

Los problemas del agua en Valencia no son de ayer. Thomas F. Glick lo recoge en su libro Irrigation and Society in Medieval Valencia. Ya en las sequías de 1370 la ciudad de Valencia estudia realizar un trasvase del Júcar al Turia. También se interesaron en 1413 en desecar una laguna en el término de Santa Cruz de Moya con la construcción de canales y presas que condujeran el agua primaveral que recogía esta laguna y aumentar el caudal del Turia y así paliar las sequías que azotaban la ciudad y la huerta. Para ello, se entrevistaron con los que mantenían a nuestro pueblo en la pobreza, los marqueses de Moya, y éstos le pedirían lo que fuera. No sé si finalmente lo conseguirían ni si la laguna es lo que conocemos hoy como Las Simas. Me atrevo a decir que sí, una está desecada y brota pobremente en primavera. Las otras dos, pues son tres, vierten al Turia.

El problema es que este es un país de sequías y tormentas. Nos acaloramos y nos enfriamos sin intervención alguna del sentido común. Si en tantos siglos no han sabido solucionarlo con trasvases y pantanos, habrá que buscar otros caminos. A nosotros nos sobra agua y nos falta gente, lo contrario que a la cuenca mediterránea, donde falta agua y hay demasiada gente. Si el crecimiento sigue a este ritmo, el Ebro no será suficiente, pues ya lo dicen los técnicos, en época de sequía el trasvase no podrá calmar la sedienta ambición de Valcárcel y Camps. Así lo han visto mis ojos cuando he recorrido Valencia y Murcia. Ambos presidentes han optado por desarrollar de manera insostenible sus comunidades y esto resta a la nuestra, por lo menos a nuestro pueblo. Quizás, si se preocuparan menos del ladrillo y más por la gente, habría agua para todos.

Pedro Peinado.
Presidente de La Gavilla Verde.
Santa Cruz de Moya, 16 de abril de 2008

Presentación Libro Salvador F. Cava - 22 abril 2008.

Buenas tardes a todos,

En primer lugar quiero felicitar a los organizadores de la Feria del Libro de Castilla-La Mancha. Es una gran alegría estar hoy aquí para acompañar a un buen amigo en el estrado y hablar de dos temas que me entusiasman, a mí entender perfectamente interrelacionados: de los pueblos y del tiempo de la guerrilla.

“Estos hombres que no quisieron entregarse a Franco eran buenas personas, no como las malas lenguas dicen, escapados de la cárcel luchaban contra la dictadura franquista y a favor de la libertad, por eso las personas de buena fe, las personas que queremos vivir en libertad y tenemos sentimientos humanitarios les hemos ayudado para que pudieran subsistir hasta que hubiera habido cambio de gobierno, que esos hombres los guerrilleros, volvieran a sus hogares con sus familias, con sus mujeres y sus hijos, pero todo el sacrificio que hicimos fue en vano. Memorias. El Amor en los tiempos de la guerra. Félix Pasarón.

En estas frases, de manera sencilla, se explica qué fue el movimiento guerrillero. Una guerra injusta, una guerra inmerecida por el pueblo español, contra la República que pese a todas sus contradicciones fue una explosión de libertad tras siglos de injusticias. La guerra fue la respuesta de los poderes anclados desde el pasado en los privilegios y que optaron por imponer el nacional-catolicismo, el nacional-sindicalismo, el tradicionalismo, el monarquismo y el golpismo a través de las armas.

Estamos ya un poco a la vuelta de todo y aparecen como nuevas las viejas teorías revisionistas y sirven de alimento a los que realizan una crítica dulce al franquismo o cuando más lo siguen glorificando.

Un golpe de estado, es un golpe de estado y lo que le siguió fue una guerra y le llamamos civil porque dicen que nos peleamos entre hermanos, pero lo cierto es que se estaba librando sino la primera batalla, la previa a la II Guerra Mundial. La guerra entre los regímenes autoritarios, entre los que se hallaba el nuestro al lado de Hitler y Mussolini, frente a los aliados.

Los derrotados no se conformaron con ello y dada la situación internacional, resistieron a la implantación del estado franquista y lo hicieron con las armas, con las pobres armas que tenían, que era la única forma de hacerlo, pues las libertades estuvieron suspendidas y perseguidas hasta la muerte del dictador. Pero esta no es la parte más importante del asunto, sino que a los huidos y a los venidos de Francia la gente de los pueblos, les ayudó.

Los Martínez Millán, los Plaza, los Saiz, los Cotillas, los Pasarón, los Arcos, los Valiente, los Chumillas, los Montero, los Martínez, los García, Los Alcorisa, los Pastor, los Antón, … tantos apellidos podríamos anotar, gentes sencillas con fuertes convicciones sociales, más que políticas, que sabían que con la implantación del franquismo llegaba de nuevo la oscuridad y había que hacer algo y aquellos hombres del monte habían venido desde tan lejos con mensajes tan firmes que había que ayudarlos, eran la última oportunidad vista como iba la guerra en Europa antes de ingresar en la noche sin libertad.

La historia de esas gentes es la que mejor define el término generosidad.

Personalmente, de este episodio histórico, y creo coincidir con Salvador, lo que me atrae es su dimensión social, por encima de la dimensión política y la histórica, que de por sí son enormes. No puedo abundar en ello, así que paso de puntillas. Lo que más me deja impresionado, tras los años de trabajo acumulado, es la importancia y las consecuencias que tuvo este periodo en el desarrollo de los pueblos y de la provincia de Cuenca.

El libro parte de Cuenca y se expande a todo el territorio donde actuó la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón, por lo que hay un exhaustivo trabajo, pueblo a pueblo, persona a persona, paraje a paraje de lo aquí sucedido. No por ello, se dejan otros territorios vecinos de nuestra comunidad sin explorar, sin agudizar hasta el detalle él por qué y cómo se desarrolló aquel tiempo funesto y a la vez luminoso.

No hay libro publicado que hable más de mi pueblo y sus aldeas, Santa Cruz de Moya. Lo veremos citado en numerosas ocasiones, pero también se hablará se La Pesquera, de Salinas del Manzano, de todos y cada uno de los pueblos que tuvieron relación con los hechos narrados por diminuta que esa relación fuera.

Esto nos confirma el interés del investigador en vaciar completamente los archivos a partir de las numerosas entrevistas realizadas, con repetidos viajes a las zonas, es decir, una gran parte del territorio conquense.

Así, ustedes, podrán conocer con profundidad cómo era aquella sociedad de la que procedemos, que no está tan distante. Si cada una de nuestras vidas fuera un hilo con el que se teje la historia de las sociedades, podrán valorar lo que les digo, podrán comprender mucho mejor cómo somos y cómo la guerra que se desató en la totalidad de la Serranía, en La Alcarria, en la Manchuela y en esta misma ciudad, por alejado y remoto que nos parezca en el tiempo.

Encontraremos respuestas a situaciones que hoy vivimos, pues fueron aquellos que recibieron el mayor peso de la represión los más valientes y abnegados y, muchas veces, los mejor preparados para haber conducido el peso político de esta provincia y haber evitado problemas tan actuales como la despoblación, la discriminación de las mujeres, la falta de medios educativos hasta finalizar el franquismo o el alejamiento de Cuenca de los grandes centros de decisión, pues su participación, en condiciones de normalidad hubieran contribuido a que los errores que cometieron aquellos que nos gobernaron durante la dictadura, lo hubieran tenido más difícil para convertirnos en una de las provincias más despobladas, que necesita de subvenciones pese a nuestra riqueza natural y nuestra encomiable situación geográfica en el centro de la península que pasó desapercibida al desarrollo industrial.

Salvador Fernández Cava es un autor prolífico y conocido: poesía, narrativa e historia son fundamentalmente sus ejes de trabajo, pero en esta obra que hoy presentamos, destapa un sentido escrupuloso con el oficio de historiador, a pesar de algún tinte poético y algún amago literario también despunta entre las páginas.

Podrán decir que se escora hacia las posiciones de los que defendieron a la guerrilla, pero vuelvo a insistir, no creo que eso sea desde la visión política, a los que andamos por estos territorios nos llega al alma la heroicidad de estas gentes sencillas, a la vez que nos une la crítica contra aquellos que tomaron determinadas decisiones políticas, vinieran estas de Madrid o de París. Quiero decir con ello que nos encontramos ante una obra total y que deja pocos resquicios por dilucidar.

El libro puede leerse de manera horizontal, es decir de cabo a rabo, o de forma vertical. Pueden ustedes encontrar explicaciones documentadas de que pasó en cada uno de nuestros pueblos ayudándose de fechas, las vicisitudes de cada una de las personas que participaron e incluso apuntes del historiador, cuando éste no ha podido documentar más allá del testimonio, algunos sucesos que siguen en el misterio.

El libro, por ello, es enciclopédico y una buena herramienta para seguir construyendo nuestro pasado sobre el que tanta niebla invirtieron para que no supiéramos que en la provincia de Cuenca se resistió, se luchó por las libertades y se sufrió en demasía por ello.

Es un libro dedicado a las personas, cuya medida es el ser humano y la importancia que tenemos cada uno de nosotros en ir tejiendo esa tela, como decía, que es nuestra historia social y política.

Este libro, además, ya tiene su propia leyenda. Estábamos este año, en el acto de homenaje a los guerrilleros, en Santa Cruz de Moya, cuando Fernando Escrivá Furió, guerrillero valenciano, tomó la palabra, y en vez de dedicarla a narrar sus días, sus noches en la serranía, en homenajear a sus compañeros, en gritar vivas a los sueños que están por venir, dedicó su parlamento a elogiar al libro y al autor, que tengo a mi lado. Más de mil quinientas personas pudieron oír de sus labios “Salvador, si hubieras vivido en esos años, no dudo por un momento que hubieras sido guerrillero como nosotros” A él y a mí nos ha tocado ser otro tipo de guerrilleros, somos pacifistas y nuestras palabras son nuestras balas y este libro y otras acciones que desarrollamos son los rifles con los que disparamos contra el olvido. Así deberá ser en el futuro, que nos dejen profundizar en las libertades, que podamos enriquecer culturalmente este país, que la gente vuelva a desbordar nuestros pueblos, no tan solo unos días al año, que volvamos a ser una provincia rica y próspera y que acabemos con tantos siglos de descabellados desencuentros.

Si quieren compartir con nosotros estas realidades, deberemos saber que les pasó a los nuestros, no ya por no caer en los errores, sino para no perder la batalla del progreso.

Pedro Peinado Gil

Félix Pasarón. Nació en Villa del Humo. A los 11 años se traslada a vivir a Fuentes (Cuenca). Sin más medios de vida que sus propias fuerzas, desde los 7 años hasta los 13, fue pastor y posteriormente obrero. Se casó a los 21 años, no sin dificultades, trabajó en los túneles de la vía del tren, y al llegar la República se afilió a la CNT y a Izquierda Republicana. Formó parte del Comité de Enlace que gobernó Fuentes durante la guerra. Procurando en todo momento que no se llevaran represalias contra nadie. El 12 de abril de 1938 se incorpora en la filas del ejército republicano. El 8 de mayo de 1939 es detenido junto a veinte personas. El 21 de enero de 1941 es condenado a 12 años y un día por “auxilio a la rebelión”. Ingresó en la prisión del Seminario de Cuenca y pasó 34 meses y 14 días en el Monasterio de Uclés y la prisión de Toledo.

En 1947 inicia las tareas de punto de apoyo con la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón. Es detenido en 1949 y juzgado el 7 de octubre de 1950. Es condenado a 8 años por el deleito de auxilio a la rebelión. El 14 de marzo de 1954 es puesto en libertad.


PRESENTACIÓN DEL LIBRO LOS GUERRILLEROS DE LEVANTE Y ARAGÓN
(Feria del libro de Cuenca, martes, 22 de abril, 2008)
Salvador F. Cava

QUERIDOS AMIGOS

Nunca y menos ahora las palabras, mis palabras, quieren ser ambiguas en la presentación de mi trabajo, de mi libro sobre Los guerrilleros de Levante y Aragón, en sus dos tomos, de manera completa.

Es un larga y ansiada investigación, escritura y edición de la que me siento más que orgulloso, y de tal querencia quisiera que igualmente se sintieran satisfechos todos los guerrilleros, enlaces, hombres y mujeres republicanos que participasen en la guerra civil, y nosotros, ustedes, los continuadores de ese espíritu de convivencia y lealtad a sus principios públicos de ejercicio de la ciudadanía, en igualdad, solidaridad, libertad y justicia.

Este libro, con toda certeza, no hubiera sido posible sin la propia historia de los hombres y mujeres que en él, en número casi infinito, se citan. Como digo, sin el cuerpo de los combatientes republicanos, de los guerrilleros y enlaces que forjaron un mundo de respeto.

Pero tampoco hubiera sido posible sin la ayuda de mucha gente, guerrilleros supervivientes, familiares, guardias civiles, gentes de a pie que mantuvieron la memoria activa y quisieron compartir sus recuerdos conmigo en claro compromiso o revisión vital y hasta política de su historia.

Y también, claro, en mi caso, asociaciones de jóvenes emprendedores por llenar el horizonte de luces posibles, como la de La Gavilla Verde en Santa Cruz de Moya, o el Canto del Búho en Buñol, y amigos universitarios.

Y tampoco, sin la ayuda de amigo, el editor Ramón Herraiz, a quien Cuenca empieza a deberle más de lo que tal vez le pueda pagar.

Los datos aportados por los protagonistas han sido tan importantes como los conseguidos en los archivos oficiales: la oralidad y la documentación, el testimonio y el documento, conforman su todo. Y aquí, sin tampoco decir sus nombres, por múltiples circunstancias, quisiera citar al joven brigada del archivo judicial militar de Valencia, al entrañable y eficaz archivero del Centro Penitenciario de Cuenca, y a dos chicas, de las que no recuerdo su nombre, una de ellas natural de un pueblo de Cuenca, que durante un verano me ayudaron como Dios, o sea como nadie, a avanzar en los sumarios o causas de sus dependencias.

Otros agradecimientos, más sentidos, van en las dedicatorias de los libros (aunque me van a permitir que especialmente nombre a Paco Valiente de Sotos, a Félix Pasarón y a su familia, y a la de Rufino García, y a Carmen, la flor encarnada de Cuenca).

Pero quisiera ahora, decirles, sobre el libro, y sobre su contenido, algunas cosas.

La primera es que se puede y se debe investigar y editar desde Cuenca sobre nuestra historia reciente. Con tesón y profundidad y convencimiento.

Y en alguna o buena medida se puede ejemplificar desde ella, quitándonos de encima nuestros inútiles complejos ribereños.

Este enroque de mi empeño de la edición con pie de Cuenca, como podría haber sido en Teruel, otra de las provincias que pedía a gritos un estudio detallado de su lucha del maquis, aunque en mi libro haya algunas cosas, y de la que en parte, de su comarca del Maestrazgo, la de Gúdar, ya hay un buen libro, y también Valencia, más presente en estas largas páginas, digo que este enroque ha sido y es una cuestión de principios, por lo menos en esta primera edición: hacer un buen libro y hacerlo desde Cuenca y a iniciativa privada.

He querido que la vida y la muerte se contaran donde hubo vida y muerte, y que a ser posible se leyera también bajo el signo no del rencor, sino de la memoria y su significado histórico. Las heridas se curan en el propio cuerpo del enfermo, y ésta es una herida, la del reconocimiento y recuperación de sus derechos, y hasta la del castigo de los que lo hicieron posible, que no hemos afrontado. La sociedad conquense está en deuda con los republicanos y con el maquis, su obcecación en formulas culturales y de convivencia tradicionales y religiosas no suponen nada más que un atraso histórico, un claudicante y vergonzoso modelo de supervivencia en fórmulas de secano, de cultivos mentales de secano, y así nos va, e igual que trasvasamos nuestra agua, lo hacemos con nuestra historia y nuestra identidad.

Volveré sobre ello.

Por lo que se refiere a los planteamientos de escritura del libro, he de decirles que he intentado hacer visible la trama de sentimiento y compromiso que se vivió en aquellos tiempos de la década de los 40 a lo largo de una amplia geografía de ríos, sierras, pueblos y casas de labor, y que ahora rememoramos como verdad, ensueño y hasta como poesía.

Hoy en día hay bastante literatura del maquis. Ciertamente es un tema que tiene un sin fin de posibilidades de escritura, interpretaciones, comentarios, análisis e imágenes. No hay región montañosa española que no tenga varias obras y actuales sobre este tema. En ese sentido alguien podría pensar que mi libro es oportunista. Yo creo, de entrada, que quien haya seguido mis avatares, mis largos avatares, sabe que no es así, que llevo más de diez años, día a día, investigando, escuchando, paseando con la vida guerrillera. Pero además, no hace falta que compren el libro, con el mero hecho de que lo sopesen creo que damos por terminado este posible reproche.

El origen de mi empeño por escribir con suficiencia y rigor las vivencias del maquis está en la memoria, el mito y algunos haceres de recuperación histórica muy puntuales de los que uno se siente heredero y que dan pie, impulso y cauce a sus aspiraciones.

Desde luego, ha sido un libro trabajado. Los kilómetros recorridos para leer documentos o hablar con las personas han sido bastantes. Y espero que su final, principio sin duda para otros, haya merecido la pena. Y que, tras su lectura, como ya me ha pasado, alguno se pueda animar a continuar sus hilos narrativos, que son muchos los que quedan sueltos, y que brote también el orgullo de sentirnos partícipes del hacer de unas gentes, como nosotros, que sin tregua y contra todo impedimento, luchan no por la utopía, sino por la realidad de la libertad, la justicia y la República, o dicho de otra manera, para que nuestros ideales sigan siendo todavía jóvenes y posibles.

Concretando, las novedades que ustedes pueden encontrar en mi libro, o dicho de otra manera, cuáles han sido sus soportes teóricos y hasta económicos y políticos son los que siguen.

  1. Yo no soy historiador. Acaso investigador, y tal vez un poco de escritor. Lo cual no quiere decir que no sepa citar con exactitud las fuentes. Pero más que análisis comparativos o cuantificaciones, encontrarán en sus páginas y no por mero capricho mucha memoria oral y mucha biografía. Ya habrán oído esa frase de (Castillo del Pino) que “somos nuestra memoria”. Ahora bien, recobrada desde postulados políticos democráticos, con revisión, reconocimiento y derechos. Pero también aquí, al hablar de la vida de las personas, de la vida de las personas en buena manera ya desaparecidas, he tenido que escribir la vida de los muertos, que es algo más profundo que su biografía, por aquello, y es otra de esas frases que como espina llevamos siempre prendida en nuestro corazón, por aquello de que “nuestro” o “su” nombre no se borre de la historia.

  2. El punto de vista vital necesariamente tiene que estar acotado. Por una parte intentando ser objetivo, pero por otra asumiendo ya desde sus primeras líneas mi afinidad con el cuerpo republicano que habita sus historias, porque en ellos estuvo el sufrimiento diario por una causa social tan noble como era la recuperación de las libertades republicanas, de la legalidad republicana, y hoy en día de su legitimidad.

  3. El punto de vista también técnicamente está acotado. Uno ha de colocar la cámara que graba el tiempo en algún lugar. Ha de remarcar cuál es su perspectiva. Y en este caso uno echa mano de sus posibilidades, que indudablemente va modificando según avanza en su investigación y según adquiere nuevos conoceres. Las mías fueron, inicialmente, los montes de Cuenca, su geografía de rentos, aldeas y ríos y sus gentes. Poco después los de la Alcarria de Guadalajara, la Manchuela de Albacete, toda Valencia, la ciudad y sus comarcas y buena parte de la geografía de Teruel, Montes Universales, Sierra de Javalambre, de Gúdar.

  4. Todo nominalizado. Sin nombres y sin su fotografía estaríamos en el ensayo austero, en la ficción y no en el testamento informativo y formativo de lo histórico, de lo habitado y lo habitable, del pasado real, del presente y de su proyección de futuro. Sin nombres, no hay leyes, o mejor dicho, no harían falta leyes. Pero además, sin nombres, no hay ni vivencias ni convivencias.

  5. Y claro es, este es un libro de sentires expresos, ya lo he dicho, de vivencias, alternando rigor con sentimiento, de ahí que además de documentos contrastados, esté el recuerdo oral, en palabra de sus propios protagonistas, de ambos lados, pues sin esa doble realidad, de protagonistas y antagonistas, no hay lucha, no hay conflicto.

  6. Desde luego no es un libro peliculero. O sea difícilmente de él se puede hacer una película. Esto es posible o más factible si acotamos las historias y las individualizamos. Si nos movemos por el terreno de la leyenda o del mito. Algunos los hubo en la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón, no muchos: “El Manco de La Pesquera”, “La Pastora”, hasta cierto punto “Jalisco” o “el Rubio”. Su lucha no fue individual, sino organizada y disciplinada, de ahí que tal estructura no facilitase la creación de tales entidades discursivas.

  7. Y también he de destacar el valor significativo de la gente que ha hecho posible esta ejemplar historia. No sólo la de los que me han ayudado en su escritura, sino la de los que fueron protagonistas de la misma. Se trata del cuerpo social de los republicanos, de los milicianos, de la guerra civil. Los guerrilleros fueron el último cuerpo militar republicano que luchó contra el franco-falangismo de la década de los años cuarenta. Y eso es lo que lamentablemente no se les ha reconocido en la Ley de la Memoria Histórica. Con ello no solo se ha perdido una oportunidad, sino que tal vez, habida cuenta de sus años, se haya perdido la última ocasión de reconocerles sus derechos.

La Ley de la Memoria Histórica. Antes de terminar quisiera referirme a ella, en lo que afecta al libro y en lo que concierne a Cuenca. En realidad en lo que se refiere al contenido de mi libro le afecta de lleno, casi página a página. Pero en el listado de las causas pendientes yo quisiera hacer alguna reflexión y una cita más que puntual y crítica.

En primer lugar: Una ley sin derechos legales, que sea recurrible su incumplimiento ante los tribunales, no es necesaria…, porque no tiene ninguna utilidad. Con una resolución, o varias, o algo parecido sería suficiente.

Pero en segundo lugar, seguramente aconsejado por el peso de las canas, es mejor un paso aunque pequeño que el todo o el nada. Un paso y luego a seguir luchando por el siguiente. Es nuestra constate de conquistas sociales.

Por lo que se refiere a Cuenca, completando lo expuesto líneas atrás, quisiera decir lo siguiente: Urge, por salud pública una revisión detallada de los haceres de posguerra, por acción o por omisión. Debemos saber quiénes pilotaron nuestra represión y quiénes consintieron nuestro olvido.

Pero de la misma manera habría que clarificar los aparentes comportamientos ilusionantes para desatascar el atraso provincial en la larga noche del franquismo y el querer tamizarlos con su florear de camisas falangistas, o sea fascistas. No hay revancha, simplemente honestidad y hasta descarga de conciencia para los propios afectados, y en algunos casos justicia. Un ejemplo: Federico Muelas.

Lo que ya no es de recibo, se vista de poética o de locuaz encanto en un tiempo, y ahora de rancio dogmatismo o extraño comportamiento posibilista, es que no se cumpla la Ley de la Memoria y todavía en nuestro callejero estén los Fanjules, los Benítez, las cruces de los Caídos, o los monumentos a obispales golpistas y falangistas reconocidos, y no haya un gran paredón de la memoria en homenaje a los fusilados… Esta ciudad no tiene memoria, y si no tiene memoria no tiene derecho a la memoria y si no tiene derecho a la memoria es que no existe. Su existencia es su pasado, el de sus gentes, no el de sus piedras, no el de sus ríos, ni el de sus otoños amarillos, no su pasado turístico o encantador, eso un bálsamo comprensible de convivencia, pero las vivencias son personales y también históricas. Y ello, si es nuestro poso, aunque profundamente nos duela, también ha de ser nuestro peso, y ha de marcar nuestro paso.

Salud, suerte, República y corazón. Feliz día.

BIOGRAFÍA
Salvador F. Cava (1955, Masegosa, Cuenca) es profesor de Secundaria en Valencia. Tras su paso y labor relacionados con la literatura, como escritor y animador del mundo de las letras, con libros de poesía, ensayos histórico (sobre el Postismo (Chicharro, Ory y Sernesi), Erasmismo e Inquisición (en el tiempo y la obra del Doctor Constantino) o el teatro barroco (del judío errante Enrique Gómez),cofundador de la Asociación de Escritores del País Valenciano, colaborador de la editorial El Toro de Barro con su editor el irrepetible Carlos de la Rica, premio de poesía Vicente Gaos (Cerezas, cerezas, cerezas, 1986) y editor de las revistas de poesía Zarza Rosa y La Factoría Valenciana, lleva años volcado en la recuperación de la memoria oral, especialmente relacionada con el maquis en las Sierras de Cuenca, de Valencia y Teruel, hermanadas con el espacio de frontera de los ríos Turia, Cabriel y Júcar. Fruto de este trabajo son sus ediciones de las vivencias de dos guerrilleros: Emencio Alcalá “Germán” (Memorias de un guerrillero, 2002) y Juan Hueso “Casto” (Informe de Guerrillas, 2004), las Memorias de Félix Pasarón (2007) y la participación en el colectivo La guerrilla en Castilla-La Mancha (Benito Díaz, Coord., 2004), así como su colaboración en revistas culturales, en jornadas, foros y diversas manifestaciones con tal valer. Su libro Los Guerrilleros de Levante y Aragón es el fruto de largos años de canas y peleas en archivos y entrevistas personales a los protagonistas de los hechos narrados. El llegar a buen puerto, público y colectivo, es mérito de todos ellos.

LOS GUERRILLEROS DE LEVANTE Y ARAGÓN, 2 TOMOS,
TOMEBAMBA EDICIONES, CUENCA (2007-2008)

Primer Tomo: La lucha armada (1945-1948)

La Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA), desde el año 1945 hasta 1952, supuso todo un esfuerzo político y militar para mantener en pie la lucha armada contra el franquismo, y devolvernos la República y la democracia, al hilo de los episodios finales de la 2ª Guerra Mundial. El Maestrazgo y el Sistema Ibérico dieron cobertura a la más destacada organización del maquis que combatió el ejército, la Guardia Civil, las contrapartidas, los somatenes y las denuncias plurales en un tiempo singular.

Desde los montes de Beceite, Gúdar, Javalambre, Albarracín, Serranía de Cuenca y Cofrentes se articuló todo un sistema de lucha, alimentado y dirigido por el Partido Comunista desde Francia, pero cuya constancia y pervivencia no hubiera sido posible sin el cuerpo militante de las gentes republicanas, y de los enlaces, las mujeres, hombres y chiquillos anónimos, doblemente represaliados, desde el compromiso y el dolor. En Monroyo, Aliaga, Villabona, Manzanera, Higueruelas, Buñol, Calles, La Pesquera, Sotos, Rubielos Bajos, Villamalea, por nombrar un sinnúmero, merecerían un reiterado homenaje.

Al AGLA no se le derrotó. Los guardias civiles, cuerpo elegido como represor político, en contra de su condición, tampoco tuvieron demasiada fortuna en su laborioso trabajo de duras jornadas con asueto miserable. Pagaron con su condición de vivir al margen del credo de la vida social. Como igualmente la cantidad de personas que vieron sus derechos represaliados y negados, y todavía hoy arrastran su reconocimiento. De todo ellos se habla en este libro. De la historia y su memoria actual.

En este primer tomo se aborda el estudio del periodo comprendido entre 1945-1948 con el epígrafe de “La lucha armada”. Se narran en él, con detalle descriptivo y nominal, los hechos, las circunstancias y las personas que participaron en los mismos, poniendo al alcance del lector testimonios durante muchos años ocultos en los cajones empolvados de la mente y las estanterías judiciales. Todo un mosaico heroico e indispensable para poblar la Historia con historias y los hechos con nombres y apellidos.

Segundo Tomo: El cambio de estrategia (1949-1952)

El desastre de Cerro Moreno (Santa Cruz de Moya) en la madrugada del 7 de noviembre de 1949 fue sin duda un punto culminante en la historia de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón. La muerte de doce guerrilleros, y la huida de un decimotercero, “Pedro”, en calco arquetípico de numerología, sembró de desconcierto y leyenda un episodio que por lo demás tuvo sus grados de compromiso, utopía, azar, traición e incluso misterio. Magnetismo que perdura.

Pero no por ello se descompuso el AGLA. Todavía, en lo que llamamos “El cambio de estrategia (1949-1952)”, se reactivó su permanencia en los montes que abrigan a los ríos de la Cordillera Ibérica, desde los puertos de Beceite hasta la Sierra de Enguera, aunque su impulso ahora estuviese orientado hacia la instrucción política como horizonte posible. Esta fue la época en la que guerrilleras y guerrilleros conviven en el monte. En la que el Comité Regional comunista asume nomenclatura y dirección lejos de la ciudad, y de las masas obreras y campesinas; por lo que, con el transcurrir de los días y ante las cambiantes perspectivas de futuro, se está a la espera de recibir la orden de retirada.

El proceso no fue ajeno a la dependencia del PCE de las consignas de la URSS con dosis de stalinismo. También esta etapa doblegó, a pesar de la fe ciega en el Partido, algunas voluntades, antes de la salida definitiva en los primeros meses de 1952. Todo ello se contempla en este segundo tomo, con un minucioso análisis narrativo de sus pormenores. Y se incluyen índices y listado de guerrilleros que faciliten su lectura.

Punto y seguido en Monroyo - Adolfo Pastor.

PUNTO Y SEGUIDO EN MONROYO

Han pasado muchos días y hemos pasado muchas vicisitudes desde aquel primer contacto con Álvaro en la calle Cruz Cubierta de Barcelona, a finales de 2003: Álvaro Ibáñez, Pedro Peinado y Adolfo Pastor.

Fue allí donde decidimos que debíamos trabajar para dar consuelo y ayudar a las familias de La Ginebrosa y de los pueblos donde habían nacido aquellos represaliados que desaparecieron de la cárcel de Alcañiz en noviembre de 1947.

La familia de los desaparecidos de Monroyo ha creado muchos lazos y ha aumentado año tras año en número y afecto.

Marina ha muerto sin poder cumplir su sueño en medio de tanta lucha; por ella y por los demás hemos de seguir adelante; si el resultado de tantos trabajos no ha sido lo positivo que esperábamos, seguiremos otros caminos hasta agotarlos todos. Ese fue nuestro compromiso en el pasado y es nuestro compromiso en el futuro.

El día 27 de Noviembre pudimos empezar nuestra actuación en el cementerio de Monroyo. Los trabajos del equipo dirigido por el Dr. Manuel Polo de la Universidad de Valencia y voluntarios de La Gavilla Verde, con la presencia de algunos familiares y ayudados moralmente por personas del pueblo, duraron hasta el día 5 de Diciembre. Estos trabajos han sido realizados gracias a la subvención concedida por el Ministerio de la Presidencia para actividades relacionadas con las víctimas de la guerra civil y el franquismo.

Pasado poco tiempo del inicio de las excavaciones, la presencia de la persona que había llevado a cabo la inhumación de seis cadáveres varones, y la señalización por su parte del lugar donde estaba la fosa, “no muy ancha, larga y honda”, hizo aumentar nuestra esperanza, aunque a la a vez, nos llenó de tristeza saber que allí “sólo había seis hombres”.

Tal como iban pasando las horas, el desasosiego subía o bajaba según se iban agrandando las excavaciones y se iba reduciendo la zona posible de ubicación de la fosa.

Finalmente, con gran desesperanza, los técnicos dieron por finalizados los trabajos, volviendo a dejar el espacio excavado como estaba y aceptando la triste realidad: no hemos podido encontrar los restos que durante tanto tiempo hemos estado buscando.

¿Qué ha pasado con los cadáveres que fueron arrojados a la “fosa larga, no muy ancha y profunda”, arrastrados desde la antigua puerta, ahora tapiada y que estaba situada junto a lo que ahora es la casa del cura, aunque deshabitada?.

¿Dónde se hallan los cadáveres de las dos mujeres que desaparecieron en la misma noche del 11 de Noviembre de 1947 de la cárcel de Alcañiz y que no llegaron a este cementerio?.

Ahora hemos de completar la lista de las seis personas desparecidas y enterradas en esta fosa. En estos momentos hemos podido añadir otro represaliado más: ELEUTERIO SIMÓ de la Fresneda. En las sacas que se llevaron a cabo con nocturnidad y alevosía, se va constatando cómo se cumplían las órdenes de aquel funesto General Pizarro: Que entre los asesinados no hubiera personas del mismo pueblo y que fueran presentados ante las gentes aterrorizadas de los pueblos como bandoleros.

Los materiales acumulados y según lo afirmado por diversos testimonios, los nombres de las personas enterradas en el cementerio viejo de Monroyo son:

José Mir de La Ginebrosa
Aurelio Boj de la Ginebrosa
Eleuterio Simó de La Fresneda
Rogelio Cuartilla de Valdeltormo
Genaro Cuartilla de Mas del Llaurador de Valljonquera

Las familias, apoyados por La Gavilla Verde, como en todos estos años, proyectan, a la mayor brevedad colocar una placa en el mismo lugar donde estaba situada la fosa y rendirles el homenaje que merecen personas que fueron asesinadas por defender ideas de libertad, justicia y solidaridad y apoyar a los que las defendían. A través de nuestra Web y de los medios que dispongamos, notificaremos este acto para que cuantas personas se han sentido solidarias en estos años puedan acompañarnos.

Agradecemos, en nombre de los familiares, del Grupo Paleolab y de La Gavilla Verde, la solidaridad de tantas y tantas personas que nos han apoyado en estos cuatro años de búsqueda y de lucha, de una manera especial, agradecemos el de este grupo de jóvenes concejales del Ayuntamiento de Monroyo, que han entendido la dimensión tan humana de actos como éste, en el que personas retorcidas y torpes se empecinan en ver otros fines para nosotros incomprensibles. En nuestro ideario, lo primero son las personas y hacer todo los posible para que dejen de sufrir, aquellos que durante tantos años permanecen en el duelo.

Adolfo Pastor

Sierra y Libertad
La Gavilla Verde

Santa Cruz de Moya, 13 de diciembre de 2007

www.lagavillaverde.org

La Gavilla de Candel.

Desde mi infancia, tengo presente el nombre de Paco Candel. No en vano, todos los que emigraron a la Barcelona de los 50 y 60, tenemos mucho que agradecerle. Su libro Els Altres catalans cerró el paso al charneguismo militante y a la xenofobia. Considero que personas como él y las organizaciones sociales y de izquierdas, fueron los verdaderos artífices de la integración de los emigrantes o por lo menos de crear un discurso al que pudieron acogerse todos.

El peligro real era que se crearan dos espacios culturales distintos en Catalunya, estos existen, pero no debían estar enfrentados. En nuestros días, ya hablamos de multiculturalidad, pero, en el reciente pasado, nuestras fronteras eran casi estancas a los procesos migratorios que otros estaban viviendo. Eran los nuestros los que dejaban el hogar para luchar contra la miseria. En personas como Candel, se funda la integración de la emigración procedente de todos los lugares de España que acudieron a la llamada de la industrialización y a la lucha por la mejora de sus condiciones sociales. Se empezó a despoblar el mundo rural y se cambió el arado y los rebaños por los tornos y los telares. Nacieron en los alrededores de Barcelona el fenómeno del barroquismo y la falta de servicios para toda aquella masa que luchaba por su futuro.

La familia Candel es de Casas Altas, en el Rincón de Ademuz, Valencia. Emigró a Barcelona en los años veinte. Vivió en las Casas Baratas y a través de sus libros podemos conocer cómo se produjo el cambio demográfico de Catalunya, cómo vivían los emigrantes y como afectaban los cambios a su nueva vida y a la sociedad catalana.

Podemos leer en la web de su Fundación el siguiente texto:

"Vaig néixer pobre, he estat sempre pobre, continuaré essent pobre i pobre moriré. A aquestes hores, no espero que canviï la meva sort. Diguem que la corba o la sinuositat de la meva pobresa m'ha fet conèixer, d'alguna manera, totes les oscil·lacions d'un estat de vida comú a una gran majoria de gent. De mancar absolutament de tot, he passat a ser propietari d'un pis i titular d'una llibreta en una Caixa d'Estalvis; en sortir de la misèria del ubdesenvolupament no he estat capaç més que d'aconseguir la misèria de l'electrodomèstic".

(Nací pobre, siempre he sido pobre, continuaré siendo pobre y pobre moriré. A estas horas, no espero que cambie mi suerte. Digamos que la curva o sinuosidad de mi pobreza me ha hecho conocer, de alguna manera, todas las oscilaciones de un estado de vida en común a una gran mayoría de gente. De faltar absolutamente de todo, he pasado a ser propietario de un piso, titular de una libreta de la Caja de ahorros; y al salir de la miseria del subdesarrollo no he sido capaz más que de conseguir la miseria del electrodoméstico)

Con este escrito queríamos dejar constancia de su vida entregada y explicar nuestra fugaz e intensa relación con Paco Candel.

Decía, al inicio del texto, que desde mi infancia recordaba a Candel. Muchos años más tarde, pasando el agosto en Santa Cruz de Moya, llegó a mis manos el libro de la fiestas de Casas Altas, ahí fue donde supe que Candel había nacido en Casas Altas, a pocos kilómetros de donde había nacido mi padre. También de Casas Altas es el reconocido pintor Genovés.

Comentando esta incidencia con Adolfo Pastor, me comentó que tenía un libro llamado Viaje a Ademuz, que me dejó y por un tiempo ha permanecido en casa. Es un libro de viajes que narra la marcha a pie que realizan desde Teruel a Ademuz Candel con dos amigos en la década de los 60. Quise devolver el libro a su dueño y lo certifiqué en una oficina de correos. Adolfo lo recibió en su casa el mismo día que sabíamos que Candel había muerto.

En el año 2001, con motivo de las II Jornadas El maquis en Santa Cruz de Moya, supimos que se hospedaba en el mismo hotel donde iban a pasar la noche alguno de nuestros participantes. Coincidían aquellos días, los actos de Santa Cruz de Moya, con unas jornadas que un grupo cultural de Ademuz había organizado y en el que participaba Paco Candel. Le dejamos una nota para invitarle a las jornadas y al homenaje al guerrillero que cada primer domingo de octubre se celebra en nuestro pueblo. Apareció el domingo en compañía de su hija y pasamos buena parte del tiempo juntos hasta después de la comida. El preguntaba sobre los motivos de todo aquello y fruto de este viaje y de su corta estancia en Santa Cruz de Moya escribió tres artículos en el diario AVUI de Barcelona, donde dejó constancia de sus impresiones.

Deseo, de todo corazón, que su memoria, su humanismo y su alianza con las causas justas, puedan reproducirse en cada uno de los actos que organiza La Gavilla Verde.

Pedro Peinado Gil

Escritos de Paco Candel.

Conferencia, Madrid 8 de Feb. de 2006 en el CAUM.

CONFERENCIA MADRID, 8 DE FEBRERO DE 2006

En primer lugar, quiero agradecer al Club de Amigos de la UNESCO su invitación. Para nosotros, La Gavilla Verde, es muy importante estar hoy en Madrid, pues aquí tenemos un montón de amigos y es la primera vez que tomamos la palabra en esta ciudad.

Saludar a mis compañeros de la mesa y a los asistentes.

El título del acto es amplio, La Guerrilla Antifranquista. Quisiera ceñirme a la propuesta de la Sección de la Memoria del CAUM y, a la vez, dejar testimonio de cómo La Gavilla Verde, asociación a la que represento, analiza el periodo histórico de referencia.

Sobre el tema propuesto: La guerrilla antifranquista, tomaré una porción del asunto que tanto nos interesa, como es el de la dimensión social de la lucha guerrillera, en el pasado y en el presente, pues en la montaña se sigue resistiendo, esta vez no es contra otro estado que el de la despoblación. Teniendo a mi lado a Benito Díaz, queda claro que el análisis puramente histórico, correrá de su cuenta y que Francisco Martínez, Quico, al otro lado, él sabrá defender mejor que nadie, cuál es el estado actual del reconocimiento y reivindicaciones de los guerrilleros antifranquistas.

Una situación histórica, como la presencia de la guerrilla en una extensa parte de nuestro territorio, no puede explicarse obviando su dimensión social. Es decir, la lucha campesina y la huella que deja la presencia de violencia política en la sociedad rural y por extensión en la urbana.

Para que este enfrentamiento se realizara de una forma física, era necesario un escenario y la actuación de la guerrilla se realiza de manera acaparadora en el ámbito rural, sin olvidar que su relación con el mundo urbano siempre fue un continuo. Es también, en el ámbito rural, donde caerá con mayor peso la represión.

¿Por qué se lleva a cabo esta lucha en el monte y no se llega a materializar la guerrilla urbana? Hay tres razones esenciales: La primera, que existen grupos organizados de huidos en el monte. La segunda, la experiencia positiva de la lucha guerrillera en Francia y la decisión de infiltrar personal desde el exterior, tras el intento fallido de invadir el Valle de Arán, la tercera, la fuerte vigilancia a que estaban sometidas las ciudades, en plena caza y con una caída tras otra de los aparatos de los partidos, especialmente del PCE, que fue el que más empeño puso en acabar con el franquismo.

El territorio es esencial para comprender la lucha guerrillera y para definirla. El territorio rural frente al urbano, representa varias ventajas y, seguramente, uno y otro, demasiados inconvenientes. En el monte se pueden ocultar a grupos pequeños, con mucha movilidad para sorprender al enemigo. La organización guerrillera se establecerá entorno de un estado mayor, que a partir de una red de enlaces distribuirá sus órdenes y establecerá contactos con la dirección en Francia para seguir las consignas, recibir armamento, información y dotaciones humanas.

Pero el territorio, no solo se compone de cerros y bosques. Inmersos en la lucha de clases, los guerrilleros se encuentran con unos grandes lazos con una población pobre, en muchos casos, miserable, sometida a condiciones de explotación y/o de trabajo extremas. Serían guerrilleros: mineros, carboneros, pastores, jornaleros, campesinos, renteros, masoveros,…

Los guerrilleros contarán con una red de simpatizantes y colaboradores numerosa, que suministraban los elementos esenciales para la supervivencia: Cobijo, información y alimentación. Esta red solidaria, vendrá dada por varios elementos: Los vestigios de organizaciones o personas vinculadas al periodo republicano, a las duras condiciones de vida a las que se enfrentan los campesinos, que harán ver con simpatía a los guerrilleros y por último, nacidas de la pobreza, a intercambios interesados, para bien y para mal de las organizaciones guerrilleras.

También se enfrentaran los guerrilleros a los que quieren mantener esas condiciones de explotación a toda costa y que serán, junto con la guardia civil y los falangistas, otro de los actores principales y se organizaran en las fuerzas del somatén con el resto de personas posicionadas en el lado vencedor, por convicción unos, por oportunidad, los otros.

Para recapitular, diría que estamos componiendo o recomponiendo el escenario social y físico donde se produce la lucha guerrillera y su represión. Su contenido político está claro y aceptamos la denominación guerrilla antifranquista como una expresión de lucha armada política que tiene como objetivo impedir el desarrollo del franquismo y para provocar la invasión de los aliados que habían combatido al resto de regímenes fascistas en Europa. La existencia de este movimiento, se inicia en el mismo momento en el que se inicia la guerra y finalizará, en 1952, con la retirada de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón a Francia.

Este espacio, social y físico, es rural y, en él, la fuerza novedosa es la fuerza guerrillera. El resto de fuerzas ya existían y coexistían alejados del mundanal ruido. Con un ruido propio, como hemos dicho, la pobreza y las duras condiciones de trabajo. El campesinado, como clase social sometida, colaborará con la guerrilla y, también, la perseguirá por el daño que ocasionaba en la producción y al terror que despertaba a los colaboradores afectos al nuevo régimen.

Los guerrilleros también encontrarán colaboración en las minas y entre los pobladores y trabajadores del monte. Esta sociedad aislada, vive con fuertes contradicciones, con un equilibrio exageradamente decantado a los vencedores y con fuertes restricciones para la libertad de los perdedores. Los rumores que las sombras de la noche eran guerrilleros, se convirtió en una realidad y, su existencia, equilibra de nuevo la balanza, pobremente, pero en tiempos de tragedia, un rayito de luz puede desenvolver la mayor de las esperanzas.

No olvidemos que se trata de un ejemplo de violencia política. Un arañazo para el nuevo estado franquista, dada su potencia represiva.

Para los vencedores, la presencia de la guerrilla servirá para acabar de golpear, para desmoronar los intentos de organizar clandestinamente una oposición civil en los pueblos. Este será uno de los resultados, una profundización de la represión, no ya de los que estuvieron en la guerra, sino, además, de los que podrían tener la temeridad de enfrentarse al nuevo orden, sin olvidar, que la guerrilla motivará y vertebrará los tímidos intentos de organizar a los antifranquistas en pueblos y ciudades.

La guerrilla no solo establecerá relaciones de carácter político con la población rural, también establecerá un lazo económico. En tiempos de bonanza, pagará generosamente lo que se lleva, en la penuria lo tomará incluso con métodos violentos. Los cortes de carreteras, de suministro eléctrico, la voladura de vías ferroviarias, los atracos a entidades bancarias, los secuestros, etc. son conductas que afectarán la vida cotidiana. Más aún, cuando grandes extensiones de cultivo no podían ser cubiertas con el despliegue de tropas y son despobladas a la fuerza. Los campesinos deberán trasladarse a trabajar su tierra con salvoconducto que se libraba a partir de las nueve de la mañana, tiempo ya de estar en el piazo labrando. De esta forma se rompía el vínculo con los que se escondían en el monte, se les dificultaba el suministro y se agotaban sus pobres armas y su discreta munición. Pero se fueron abandonando los cultivos que entraban en las zonas de refugio de los guerrilleros y eso diezmaba las rentas de los campesinos.

La guerrilla también intenta cubrir un espacio mutilado por el franquismo, así los guerrilleros ocuparán por muchos años el imaginario rural. Se fomenta una cultura de la resistencia, se intercambia información sobre las experiencias vividas en lugares tan remotos como la Francia ocupada por los nazis y la Rusia de los zares comunistas, los guerrilleros son portadores de noticias. Algunos de ellos atenderían la formación y la salud de los habitantes de las aldeas.

Los apoyos a las guerrillas no son numerosos, tampoco escasos, pero sí muy significativos. La guerrilla no sirve para alzar una revuelta campesina, pero sirve para frenar la normalización de la sociedad franquista. La guerrilla tiene un afán político, muy por encima del militar. Su equipamiento es pobre y solo los que llegan de Francia aportan armas modernas, no por ello inútiles. El aparato en Francia, hace recorrer a sus hombres largas distancias cargados de documentos ideológicos. El interés es que permanezcan, que sean un rescoldo de la guerra para provocar la invasión de España por parte de los aliados. Ese afán político les llevará a entrar en contacto con la población y los formarán políticamente.

Dejarán testimonio en la toponimia y muchos lugares, como Santa Cruz de Moya contarán con monumentos y estelas dedicadas a los guerrilleros y sobre todo permanecerán en la memoria colectiva.

Nosotros conocimos aquella etapa histórica por el relato de nuestros padres y abuelos, de una idea abstracta, pasamos a conocer y detallar los hechos a partir de los libros que sobre el tema iban publicándose y de las investigaciones que nosotros mismos iniciamos. También hemos colaborado con diversos historiadores, documentalistas, cineastas y familiares de personas relacionadas con aquel tiempo. Nuestra visión sobre el periodo guerrillero no parte de la visión mística o romántica de lo que fue aquel movimiento. Parte de la experiencia de los nuestros, de los que padecieron, principalmente, pero no hemos dejado de hablar con testimonios de todo color. En nuestro interés, crecía el interés por conocer al detalle lo pasado, pues ello contribuía a dar a conocer las difíciles condiciones que habían padecido nuestras familias.

La guerrilla no es un grupo armado de guerrilleros y ya está. Es un conjunto de elementos necesarios para su existencia. Los guerrilleros no viven aislados, sino que participan en la distancia en un número de decisiones que adoptan otros agentes que viven y sobreviven en el mundo rural. Para definir todo este entramado en Francia se solucionó con la palabra Resistencia. Ello engloba a los guerrilleros y a los que aquí denominamos puntos de apoyo, además de los aparatos políticos y sociales que se movilizaron para la liberación de los nazis, tanto en la ciudad, como en el monte.

En España, esto se ha definido en innumerables ocasiones como los guerrilleros del monte y los guerrilleros del llano. Estos últimos serían los que servían a la guerrilla sin abandonar sus casas. Este término no deja de tener un valor más simbólico que real, pues podríamos entender que los del llano, eran personas que no vivían en el monte y esto no es así, por nimia que pueda parecer esta información. A nuestro entender, la resistencia en España, en aquellos años y en el mundo rural, bien podría ser definida como Movimiento Guerrillero, contando en él todos los elementos que participaron en su organización y mantenimiento, incluidos los que actuaban en el medio urbano, pues se bajaba del monte a la ciudad para realizar misiones de contacto, de suministro y para realizar acciones económicas y de sabotaje.

Decía, que nuestra visión del periodo guerrillero no partía de la mitología revolucionaria, nacía del conocimiento directo de los hechos, y sean cuáles sean nuestras simpatías por aquellos hombres y mujeres, ha prevalecido en nuestra mirada sobre aquel periodo, su valor humano y su dimensión social. Podemos entender que la vinculación ideológica de las personas que se consideran herederos de aquellos años, pero, sinceramente, creemos que eso solo explicaría una parte del objeto de referencia, pero le quitaría valor, pues la magnitud del movimiento no puede observarse simplemente desde un óptica sectaria más o menos bondadosa.

Para analizar la importancia del movimiento guerrillero, debe hacerse desde todos los frentes del conocimiento y no quedarnos con una lectura sesgada de los hechos que ocurrieron. Dimensionar la importancia de los años de la guerrilla, choca de bruces con dos limitaciones. La identificación que de los guerrilleros hace el régimen franquista y la poca atención que ha despertado en los investigadores hasta estos últimos años.

Es necesario un reconocimiento institucional a las personas que participaron en el movimiento guerrillero. Es necesario reconocer a los hombres y mujeres que lucharon, pues no tuvieron más remedio que portar un arma para defender sus ideas en un estado que los perseguía y no dudaba en aplicar la mayor de las violencias para ocupar cuarenta años del pasado siglo.

Para conocer y divulgar el periodo guerrillero, La Gavilla Verde organiza unas jornadas desde el año 2000. En ellas contamos con la participación de numerosas personas que han trabajado desde múltiples disciplinas en el tema tratado.

Para reconocer y honrar a las personas que fueron protagonista de aquellos hechos, en Santa Cruz de Moya se organiza desde 1989 el Día del Guerrillero Español, el homenaje que todos los que amamos la libertad, hacemos a los guerrilleros antifranquistas.

Sierra y Libertad

La Gavilla Verde

Pedro Peinado

Celebración del 14 de Abril en la ciudad de Cuenca.

Agradecemos a Ciudadanos por la República habernos invitado a la celebración del 14 de abril en la ciudad de Cuenca. Saludamos a los asistentes y al resto de colectivos políticos y sociales que aquí se encuentren.

Este día, debería ser la reunión de todos los demócratas, de todas las personas que consideramos que debemos seguir avanzando bajo la bandera de la libertad.

Hace 76 años, la mayoría de los españoles optó por las formaciones republicanas frente a aquellos que pretendían mantener sus privilegios y no dejar modernizar nuestro país.

En este día, millones de españoles creyeron que por fin se iba a inaugurar una etapa donde la educación y la cultura iban a ser un derecho y no un privilegio, donde la mujer iba a iniciar el camino de la igualdad, donde las infraestructuras iban a mejorar el territorio, donde se realizaría un reforma agraria, donde se descentralizaría la organización del estado y donde todos los españoles íbamos a ser iguales.

Y esos sueños se realizaron a pesar de los obstáculos, a pesar de los que querían devolver España a la miseria.

Asistieron al mayor ejercicio transformador y participativo de España, el verdadero espejo de nuestra sociedad actual.

Las conclusiones de aquel periodo, ya las conocéis. Hemos esperado muchos años para vivir en un estado democrático, social y de derecho.

Actualmente, se pretende confundir en muchas ocasiones el periodo republicano con la guerra civil y, además, atribuirle, su responsabilidad.

Se empeñan en enmascarar los logros conseguidos bajo el gobierno republicano, con la declaración, la evolución y el final de la guerra.

Este ejercicio, convertir a la víctima en la única responsable de su condición, podemos percibirlo en nuestra vida cotidiana, en la vida cotidiana de millones de seres que viven bajo las bombas, bajo el hambre, bajo la violencia doméstica, bajo la incultura, bajo la opresión.

Ese ejercicio de confusión, solo persigue la imposición del pensamiento totalitario. Debemos seguir luchando para mantener nuestros derechos, los de todos los hombres y mujeres de este mundo, de los mundos venideros.

Este día, en el que miles de españoles pudieron soñar que por fin íbamos a ser libres, debería ser el día en que todos los demócratas hacemos un homenaje a la libertad.

Sierra y Libertad
La Gavilla Verde.

[Abril - 2007]

Comunicado de la Gavilla Verde ante el XVIII día del Guerrillero Español - Homenaje a la guerrilla Antifranquista.

COMUNICADO DE LA GAVILLA VERDE ANTE EL XVIII DÍA DEL GUERRILLERO ESPAÑOL
HOMENAJE A LA GUERRILLA ANTIFRANQUISTA.
1 DE OCTUBRE DE 2006. SANTA CRUZ DE MOYA

Con motivo de la organización del XVIII Día del Guerrillero Español-Homenaje a la Guerrilla Antifranquista, La Gavilla Verde, en nombre de sus socios, de los guerrilleros, puntos de apoyo, familiares de represaliados y desaparecidos, de las asociaciones, colectivos y personas, que nos brindan apoyo.

CONVOCAMOS:

A todas las asociaciones, partidos, sindicatos e instituciones a la celebración del XVIII Día del Guerrillero Español-Homenaje a la Guerrilla Antifranquista, a que se sumen a la organización y a la convocatoria del día 1 de octubre de 2006.

Es de interés general, que todos seamos un solo sentimiento, en este año de conmemoraciones.

Año, que el parlamento ha querido que sea él de la Memoria. Todos compartimos los mismos objetivos, más, ahora, que la reivindicación de aquellos años se reviste de futuro.

Debemos dar ejemplo de unidad. Y no volver a perder.

Son los guerrilleros y los puntos de apoyo, merecedores de este encuentro y abrimos los brazos a todos los que quieran participar sin imposiciones, es por la libertad por lo que luchamos.

Todos los guerrilleros y puntos de apoyo, que lo deseen, deben tomar la palabra y reivindicar aquello que más estimen y recibir el calor de los que a Santa Cruz de Moya quieran venir para mantener viva la llama de la resistencia en el mundo rural, como siempre hicimos desde 1989.

Proponemos la lectura de un MANIFIESTO donde se recojan las reivindicaciones de los guerrilleros, de los puntos de apoyo, de los familiares de los represaliados y desaparecidos en nuestras sierras, fueron los nuestros los que combatieron.

Proponemos la PRESENCIA de los grupos parlamentarios que han querido reivindicar la recuperación de la memoria y han trabajado para el reconocimiento de tantos españoles que sufrieron y vivieron en condiciones extremas por defender la libertad.

Esperamos, que frente a los personalismos, nazca una convocatoria colectiva, sin fisuras, una tarea sencilla si nos guía el amor fraternal que debe existir entre todos aquellos que luchan por la paz, la libertad y la democracia al lado de todos los pueblos del mundo.

Sierra y libertad.
La Gavilla Verde.

Santa Cruz de Moya, 13 de mayo de 2006.

Rogamos la mayor difusión.

Jornadas Parlamentarias Año 2006, Año de la Memoria: Por una Ley de la Memoria. Comunicación de La Gavilla Verde.

Comunicación de La Gavilla Verde para las Jornadas Parlamentarias de la Memoria. 31/03/06. Madrid

Saludamos a todos los presentes. A Izquierda Verde, a la que agradecemos su invitación a las Jornadas Parlamentarias que ha organizado.

Venimos de lejos, de la Serranía de Cuenca, de un pueblo pequeño y perdido entre un mar de montañas. En la encrucijada del olvido, nos hemos propuesto que Santa Cruz de Moya no muera y representamos, en esta ocasión, a los que en los años de la barbarie se opusieron a ella, ya fuera con sus actos o con sus ideas. A todos los que vivieron y murieron en aquellos años. A todos los que nos han dado su aliento para seguir.

Venimos desde una de las provincias más despobladas de España para reivindicar el protagonismo de nuestras gentes en la lucha antifranquista. Los que sobreviven en los pueblos de las sierras comprenderán con facilidad de lo que habló, de lo frágil de nuestra permanencia cultural. Ahora, que ya no entramos en el mapa de la historia ni en el de la economía, nosotros venimos a reivindicar nuestra memoria, la memoria de los que aman la libertad.

En todos los intentos por adormecer nuestra voz, ha coincidido una misma actitud, el desconocimiento de la sociedad rural. Los que menos tenían y más dieron por mantener con vida a unos hombres que luchaban en las montañas por los ideales republicanos.

A la represión no le hacen falta apellidos. El desprecio por la vida de los que vivieron la guerra interior, independientemente de su posicionamiento frente a la presencia de la guerrilla, fue atroz. El desgarro social producido en los pueblos de montaña ha sido camuflado bajo el fenómeno de la emigración económica, pero también hubo una forzada emigración política.

La represión no solo cubrió de muertos las cunetas, de almas desgarradas los calabozos y de tristeza a los familiares de los torturados, asesinados y desaparecidos, además, vació rentos, aldeas y pueblos y convirtió los cultivos en baldíos. Un verdadero exilio interior que obligó a miles de personas a abandonar el campo, no ya por una real necesidad de mejorar económicamente, sino, además, de huir del palo y la ley de fugas.

Estos que huyeron con las espaldas anchas, el estómago vacío y las manos hinchadas de cavar la tierra, fueron los que luego, en los barrios obreros de Sagunto, del Baix Llobregat, de Madrid, Bilbao y de Alemania, se incorporaron a una nueva fase de lucha antifranquista. Participaron en la creación de las organizaciones políticas y sindicales que tenían como primera misión acabar con la dictadura.

Muchos de ellos, habían luchado en la guerra. Habían vuelto a sus pueblos, entregadas las armas y encontraron su nombre inscrito en largas listas de desafectos. Pasaron los años de la cárcel e hicieron un último intento por vivir en sus pueblos. De la utopía y de la estrategia del PCE, brotaron en la geografía rural grupos guerrilleros. Pretendían mantener viva la llama de una imposible resistencia. Aquellos republicanos derrotados y perseguidos se unieron con los del monte, llegados de Francia.

Nosotros sabíamos aquellas historias. No habíamos leído un solo libro y ya conocíamos los alías de los guerrilleros, los puntos de apoyo, las estafetas, los campamentos y las acciones realizadas. No hubo un paréntesis en nuestras generaciones, fue tan brutal el impacto de aquel tiempo, que quedó sellado en la conciencia colectiva. La tierra y la historia oral es el vínculo que nos une al tiempo de los guerrilleros.

Fue en 1987, cuando volvieron los guerrilleros a Santa Cruz de Moya. Fue nuestro ayuntamiento una de las primeras instituciones democráticas en reconocer su papel y la importancia que estos tuvieron en la vida y la cultura rural. Fueron los amigos de AMICAL dels Antics Guerrillers de Catalunya, a los que nos sentimos unidos, al ser heredera La Gavilla Verde de su bagaje.

En 1989 se realizó en Santa Cruz de Moya la primera asamblea de exguerrilleros y en 1991 se elevó el monumento de homenaje a los guerrilleros españoles caídos en la lucha por la paz, la democracia y la libertad al lado de todos los pueblos del mundo.

En este proceso, fueron fundamentales las reuniones entre las diversas AMICALES de los antiguos guerrilleros de Madrid, Catalunya y València lideradas por Raquel Pelayo. Dos instituciones serían claves en aquel proceso: Julián Córdoba y el Ayuntamiento de Santa Cruz de Moya. El primero, como presidente de la Diputación de Cuenca, sufragó el monumento y nuestro ayuntamiento cedió lo terrenos.

Este año celebraremos el XVIII Día del Guerrillero Español- Homenaje a la Guerrilla Antifranquista. AMICAL Catalunya, AMICAL de Madrid, Agrupación de Exguerrilleros del País Valenciano (AGLA), las AMICALES de los antiguos guerrilleros ubicadas en suelo francés, las Asociaciones de Expresos de Madrid y Catalunya, Amigos de las Brigadas Internacionales y Archivo, Guerra y Exilio son las asociaciones que han hecho crecer, junto a nuestro trabajo, y el de numerosos grupos, desde el Jerte hasta Prayols, la reivindicación de aquel tiempo y de sus supervivientes.

Venimos a solicitar que se ampare a los que sufrieron, que se les ayude, que se restituya a aquellos que de no haberse suspendido las libertades democráticas, no hubieran tomado una arma.

Que se den las oportunas compensaciones sociales y económicas a aquellos, que en aquel periodo, sufrieran las consecuencias producidas por el estado prolongado de la represión.

En la PROPOSICIÓN DE LEY 122/000178 Sobre la memoria histórica republicana y antifascista, en su título VIII bajo el título Preservación de los lugares de la memoria, se pretende la consolidación de determinados espacios como representativos del periodo histórico de referencia.

Queremos aquí, en sede parlamentaria, reivindicar un espacio que no podemos abarcar con nuestra mirada, el vasto territorio en el que el movimiento guerrillero se desarrolló. De este territorio, los mismos guerrilleros, escogieron nuestro pueblo para homenajear a sus compañeros muertos. Santa Cruz de Moya es un lugar de la memoria y nosotros nunca fuimos ajenos a ello.

Escribe el profesor Reyes Mate, si queremos conocer la realidad de nuestro país y de nosotros mismos tenemos que escuchar esa historia oculta llena de pequeña gente desaparecida, ignorada o abandonada a su suerte, pero sobre cuyo sacrificio está construido nuestro bienestar. En esos lugares de la memoria nos esperan muchas facturas pendientes.

Queremos que estéis con nosotros. Que el primer domingo de octubre sea una celebración reivindicativa, recordatoria y tranquila. Que las instituciones democráticas reconozcan, sin paliativos, a estos hombres y mujeres y, al igual que en Francia, se les considere justos protagonistas de la recuperación de las libertades.

Por todo ello, os esperamos el próximo primer domingo de octubre, debemos estar todos para honrar a los que lucharon por la libertad, la paz y la democracia en todos los tiempos del mundo.

Sierra y Libertad.
La Gavilla Verde.

Pedro Peinado

Participación de La Gavilla Verde en la presentación del libro La Guerrilla en Castilla-La Mancha en Cuenca.

Viernes, 18 de febrero de 2005

Buenas tardes,

En primer lugar, agradecer al centro de recepción de turistas, la cesión de este excelente espacio.

Desear el mayor de los éxitos a todas las personas que aquí trabajan por una Cuenca mejor.

Agradecer a Alfonso González, a Benito Díaz y a Salvador Fernández Cava por haber invitado a La Gavilla Verde a participar en la presentación de este libro en Cuenca.

No es una casualidad. El proyecto que ahora vemos encuadernado nació en las II Jornadas donde Benito Díaz conoció a Salvador Fernández Cava y al trío de los que cariñosamente hemos llamado los murcianos: Francisco Alcázar, Tomás Escobar y Javier Hernández. Francisco Alía era profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha, santa casa a la que tanto debemos, donde el coordinador de este libro presta sus servicios.

Como presidente de La Gavilla Verde, quiero agradecer a las instituciones de Castilla-La Mancha y de la provincia de Cuenca la confianza que han depositado en nuestro proyecto y en todos los proyectos, como este libro, que profundizan en un tiempo que sigue pareciendo maldito.

No podemos dejar de aprovechar este encuentro para agradecer a José Ignacio Albentosa, Francisco Javier León, a Ángel Valiente, a Juan Ávila, a Pedro Gómez, a Máximo Díaz Cano, a José Luís Martínez Guijarro, a Luis Muelas, a Txema Pastor, a María Jesús Martínez por su colaboración con nuestras actividades.

Espero no dejarme a nadie. Debería recordar alguno más, pero han pasado muchos años desde el inicio y a pesar de que tratamos de la memoria, puede que ese sea una de mis mayores defectos, pero nos han pasado tantas cosas.

Quiero agradecer a los compañeros socialistas, a los camaradas del PCE de Cuenca, en especial a nuestra amiga Carmen Martínez y a la gente de Motilla, a los compañeros libertarios y a todos los que siempre estuvisteis con nosotros.

A Manolo y a Puri, que desde Masegosa han sido nuestros enlaces en la Serranía Alta y continua su aportación y su amistad.

Agradecer la presencia de nuestra socia con una mayor proyección social y con mayor responsabilidad. Virgilia Antón, Vicepresidenta de las Cortes de Castilla-La Mancha. Natural de Santa Cruz de Moya. Confiamos en Virgilia, estamos seguros que con ella, la Serranía Baja será menos baja y, a ver, si entre todos, nos ayudáis a subirla un poquito.

Somos agradecidos y tenemos buen conformar.

Hago estos agradecimientos con total sinceridad. No quiero que nadie piense que es un acto adulador.

Reconocemos que sin vuestra ayuda, nuestro proyecto no tendría sentido y además lo nuestro es de todos, en este caso.

Esta es la primera vez que hablamos en Cuenca en un acto público y ha sido desde aquí, desde donde hemos recibido el apoyo más sincero.

Propio es que aprovechemos esta ventana para agradeceros vuestra amistad.

Y ahora hablaremos del libro, que es a lo que hemos venido a hacer en esta tarde.

Considero que es un libro valiente, porque nos introduce en uno de esos espacios, donde nunca es cómodo transitar por lo doloroso de las experiencias vividas y narradas.

Considero que es un libro Plural, por estar escrito por un colectivo de investigadores, por que nos adentra en el conocimiento de las organizaciones guerrilleras que actuaron en las cinco provincias que ahora conforman nuestra comunidad política y administrativa.

Nos permite tomar una perspectiva que va más allá de lo mucho o poco que sabemos en Cuenca de lo que fue la guerrilla y, por tanto, nos ayuda a conocer a las otras agrupaciones guerrilleras castellanas y compararlas con la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón que fue la que más territorio conquense recorrió.

Además de ser un libro valiente y plural, es veraz.

Es un libro escrito por Historiadores e investigadores con años de trabajo.

Escrito por personas que a su curiosidad han unido el método y la perseverancia, comparando las voces con los recursos documentales.

Es un libro crítico, porque desmenuza con bisturí las condiciones sociales nacidas del franquismo, las que padecieron nuestras generaciones precedentes y, por breve espacio de tiempo, nosotros mismos.

Es crítico por que pone en duda la política de la izquierda española, no tan solo en el momento en producirse la sangría, sino hasta hace ahora cuatro días, por que La Guerrilla en C-LM nos delata que a pesar de la elogiada transición, quedaron en un rinconcito de la historia, las vidas de no pocos conquenses que se vieron atrapados en la espiral de la violencia.

Este libro es, además, un tesoro, que nos presenta fotografías solo halladas por la tenacidad, documentos orales y escritos, rastros de diarios guerrilleros, de las experiencias y comportamientos de los diversos grupos que actuaron en un escenario producto de la falta de libertad y del resultado, siempre terrible, de la guerra.

Finalizado nuestro elogio al libro, pasaré al elogio a los autores presentes. No sin expresar nuestro cariño personal y nuestra admiración y respeto a los coautores, a los Franciscos, a Tomás y a Javier.

Compartimos con ellos no una afición, sino una total adicción a aquel tiempo donde hemos quedado atrapados.

Y eso es lo que nos ha llevado no tan solo a conocernos y a compartir los estupendos y prolíficos días de las jornadas.

Colaboramos, nos comunicamos constantemente, hemos investigado las historias, entrevistado a guerrilleros, a guardias civiles, a personas que mantienen en la retina el color de la represión y no pueden olvidar el olor de la sangre que vieron verter tan inútilmente.

Han sido Benito y Salvador, los que más nos han enseñado.

El primero vive en Talavera y es el primer especialista sobre la guerrilla en Extremadura-Centro.

Salvador es de la Sierra y todos la conocemos. Sabéis que nunca hubo gente más generosa en tierra más desgraciadamente bella.

Digo desgraciada, por las difíciles condiciones de vida que hubieron de vivir los nuestros, por la escasez de recursos que nos proporciona la belleza y por el esfuerzo que significa convertir esa escasez en riqueza.

Sabemos de sobra lo que cuesta una peseta serrana.

Salvador nos ha abierto muchas puertas.

Sin su ayuda nos hubiera sido difícil contactar con Chaval en Praga y poderlo traer hasta Santa Cruz de Moya y romper el exilio que inauguró en 1952, cuando dirigió la última y más delicada operación que realizó la Agrupación Guerrillera, su evacuación.

Fue Salvador quien nos habló del alcalde de Salinas del Manzano, de mi querido amigo Rufino, al que saludo, a su esposa y a sus hijos.

Por Rufino conocimos el terrible destino de los que no se resignaron tras la derrota de la II República.

Junto con la historia de Remedios Montero y Esperanza Martínez, la historia de la familia García Martínez, es una de las historias familiares más duras que uno pueda oír.

No puedo dejar de pensar en todo lo que vieron los ojos de Rufino. Sus tres hermanos entregados a la lucha por la democracia, hay que decirlo alto, la guerrilla es la primera oposición al resultado de la guerra y, por lo tanto, son el primer ladrillo de este edificio legal donde vivimos y que nos permite hoy expresarnos y reunirnos, sean cuales sean nuestros pareceres.

Quiero recordar a Eusebio García Martínez. muerto en acción en Fuertescusa. Se incorporó a la guerrilla porque le acusaron de escuchar determinadas emisoras de radio. Imagínense que mañana nuestros vecinos nos denunciaran por oír la radio. No tan solo que nos acusara de ello, sino que entraran en nuestra casa por sorpresa, sin pedir permiso, para ver por que ondas andábamos. Y cada noche. Y cada día. Hasta agotar el aire que respiramos.

No puedo olvidar a Ángel García Martínez, hermano del anterior, sacado de su casa por la fuerza, al que le dio tiempo de escribir un poema a su mujer antes de que le asesinaran por la espalda bajo la cruel ley de fugas.

Ángel decía en su despedida:

Conducido y atado
ante los guardias venía,
como si fuese un traidor
para la patria querida.

A los que nacieron en democracia, les costará entenderlo.

Debemos explicarles que estas cosas pasan en el mundo y que deben tratar de conservar, como un tesoro, los espacios de convivencia y de libertad.

Eusebio, que dibujaba cuentos de colores desde la prisión de Alicante, Regalo de reyes para mi hermanito Rufino. Eusebio que iba con su cámara de fotos por Salinas retratando las fiestas y los paisajes, fue arrastrado a la muerte por tener convicciones y un estilo de vida propio.

Estaban condenados. Eusebio se libró de una pena de muerte, por ostentar el grado de capitán del ejército republicano. Defendió la legalidad establecida. Era militar de carrera y que permaneció fiel a su país y a sus ideales.

¿Cuánto podría haber aportado Eusebio a su tierra sino hubiera tenido que irse con los guerrilleros de levante para morir en Fuertescusa?.

Quiero decirle a Benito y a Salvador, poco amigos de elogios y, que seguro que al finalizar me reñirán, que sigan este trabajo excelente que están realizando, por ser riguroso y por estar incrustado en nuestra cultura de montaña y en la memoria de nuestras gentes.

Pedirles que sigan haciéndonos descubrir que la historia la forman pequeñas aportaciones realizadas por seres anónimos que lucharon porque había que estar. Nosotros no queremos que queden en el olvido y agradecerles ese esfuerzo.

Tenemos el deber de recordar. Especialmente para querer, no para violentar, ni para alzar muros, sino para comprender.

Tenemos el deber de recordar, que hubo un tiempo en el que la gente de la Sierra no se resignó.

Qué la Serranía resista, ahora, hoy mismo, a un enemigo invisible que ha convertido los pueblos en baldíos, es nuestra misión.

Por ello, cuanto más conozcamos lo nuestro, incluido este periodo que tanto cuesta rememorar, mejor podemos resistir a la despoblación que inunda las carreteras y los caminos de Cuenca.

Quisiera aprovechar esta invitación para expresar lo complicado que sigue siendo hablar del tiempo del maquis.

Hace unos meses lo declaré en Motilla, donde la Federación de Izquierda Unida, de esa localidad, nos invitó a presentar el proyecto que La Gavilla Verde viene desarrollando sobre la memoria histórica. Era la primera vez que se nos invitaba a hablar en la provincia de Cuenca.

Ésta es la segunda vez que nuestra asociación toma la palabra en nuestra provincia, fuera de Santa Cruz de Moya.

Hemos sido invitados repetidamente a Francia, Extremadura, Ávila, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Huesca, Cantavieja, ya ni recuerdo los lugares a los que hemos estado.

Nos han invitado a hablar en Las Cortes Españolas y hemos formado parte de la Delegación oficial que el MAE envió a las celebraciones del 60 aniversario de la Liberación de París, pero nunca antes, habíamos tomado la palabra en la capital de la provincia en un acto público.

Deberemos corregir esta situación. Algo estaremos haciendo mal, ya que nosotros no consideramos que la memoria de la guerrilla sea exclusivamente un tema de Santa Cruz de Moya.

Es un patrimonio de todos y al que todos deben tener acceso.

Cada uno llegue a las conclusiones que desee, pero que pueda conocer lo sucedido.

Si no entendemos el proceso que desemboca en la presencia de la guerrilla en Cuenca, mal vamos a conocer nuestra provincia, pues sus consecuencias son palpables en las lágrimas de los presentes, en el nudo que nos atenaza cada vez que se habla públicamente.

Decía Salvador en uno de los escritos que podéis leer en nuestra web:

"He visto muchos programas culturales donde año tras año se gasta un montón de euros en música, y se amenizan con alguna exposición de ganchillo, con juegos y bailes tradicionales, y, claro, partidos de fútbol entre solteros y solteras. Ya me dirán; pero la historia de sus abuelos o de sus tíos, la noble historia de sus padres que no cejaron de clamar por la democracia cuando nombrar esa palabra costaba la muerte y hasta ser enterrado indignamente, quién se la cuenta. Me temo que aquí la izquierda municipal anda en pañales, pues de la derecha nada podemos esperar. Y es compresible. La labor de la derecha no fue otra que la de enterrar y manipular la historia. Por ello, y con ese sentir retorné a Valencia acompañado de Matías, Teo y familia, siempre que puedan, las Jornadas de Santa Cruz de Moya son y serán una ventana abierta a la verdad."

Eso dijo Salvador en octubre del 2003.

Una ventana abierta a la verdad, no quiere decir que andemos tras ella. Esa, es mucha responsabilidad para un grupo de enamorados de su tierra y de la memoria de nuestros abuelos.

No hay más verdad que la historia de unos hombres venidos de Francia a la que se unieron por la fidelidad que mantuvieron a la II República, campesinos y campesinas, mineros, pastores, labriegos, jornaleros, maestros, de Cuenca y de toda España. En otros casos, la verdad es la de los huidos de una segura muerte por haber sido alcaldes, maestros, presidentes de cooperativas, sindicalistas, etc., durante el periodo republicano.

Muchas de estas personas, señaladas como rojos, no tenían grandes convicciones políticas. Eran como la mayoría de nosotros, simpatizantes de la libertad, de los cambios sociales tan necesarios en un país tan atrasado antes y después de la guerra.

La república había representado un hilito de esperanza para la mayoría de la población campesina española y, por eso, ayudaron a los guerrilleros, pues estos representaban el retorno de las políticas reformistas que pretendió el gobierno descabezado.

Pedro Alcorisa, Matías en la guerrilla, con 19 años, supo nada más verlos, que aquellos que acampaban cerca de Higueruelas, una aldea en la que nada más se ha podido acceder en coche desde hace unos años, cuando la aldea ya estaba vacía; supo enseguida que los hombres que dirigió Florián García, Grande, eran los suyos.

Marchó cuando fue delatado y como represalia su padre apareció ahorcado en el cuartel de Arrancapinos.

Eulalio Barroso, Carrete, que nació en Extremadura y luchó en Gredos y Toledo, al salir de la cárcel de Valencia, se casó con una mujer de Santa Cruz de Moya. No supimos que el padre de nuestra amiga de toda la vida, Fina Barroso, había sido guerrillero hasta la edición de las segundas jornadas. De hecho, su familia política lo ignoraba y nosotros nos enteramos en Extremadura, cuando nuestros amigos del Valle del Jerte nos dijeron, hay un guerrillero extremeño que vive en vuestro pueblo.

Son tantos para recordar, tantas biografías de gente buena que no comulgaba con el régimen y que por ser nobles y fieles a sus manera de ver el mundo les destrozaron la vida.

Colaboraron con la guerrilla que se transformó en su última esperanza, ante la falta de síntomas de reconciliación del nuevo régimen.

Adolfo Pastor, al igual que la familia Montero, de los Martínez, de los García, los Barroso, hubieron que huir de sus pueblos. Los que lo hicieron al monte, aún pudieron sobrevivir, si el azar no les preparaba una celada, una delación o un mal encuentro con las fuerzas del orden, con el somatén o con la desgracia. Dos hermanos de Remedios y su Padre, cayeron en combate. Uno de ellos en las calles de Cuenca, cuando iban a entrevistarse con un mando del ejército para pedirles que se unieran a la lucha antifranquista.

Adolfo Pastor, creyó que alejándose de Santa Cruz de Moya podría rehacer su vida, pero los guardias que fueron a apresarlo dijeron, venimos a matar al Pastor. Y este fue hallado ahorcado en la celda donde lo confinaron.

Si la guerrilla fue en sus inicios, un venir de guerrilleros desde Francia, luego serán gentes de nuestros pueblos los que nutran el grueso guerrillero.

Lo harán, los que son empujados por sus convicciones republicanas, los que prestan ayuda, información y son descubiertos.

Aunque no quieran contarlo, por unos años, fuimos el centro de la historia, pero no quieren recordarlo. Es comprensible, no fueron momentos de gloria, fueron los tiempos más tristes que vivió Cuenca.

Se persiguió, demasiadas veces con saña, a miles, para acabar con cientos.

No tan solo hubo desmanes en el lado gubernamental, también los hubo en el lado de los antifranquistas, como, durante la guerra, los hubo a un lado y otro del frente. Es la lógica de la guerra.

Pero son incomparables. La guerra no finaliza en aquella fecha dictada desde Burgos para los que perdieron, continua. No se llega, como en anteriores guerras civiles sucedidas en nuestro país, a un abrazo de Vergara.

Al contrario, la obsesión de Franco era la de una España domada, siendo España una nación de indomables. Por eso empleó toda la potencia represiva que la centralidad de su poder le aseguró.

Hombres y mujeres que se echaron al monte abandonándolo todo, como nos decía Esperanza, salieron corriendo de La Atalaya, bien cerca de aquí, sin poder coger nada de casa, hasta las orzas de las matanzas.

¿Cuántas veces recordaría Esperanza aquellas orzas llenas, ante el vacío del hambre en el monte?.

Al otro lado, los que rápidamente se sumaron a la victoria y la guardia civil. En el lado de la represión, tampoco las cosas fueron fáciles.

Las recompensas, la férrea disciplina que hubieron de soportar los guardias, la dureza de sus servicios, las difíciles condiciones que vivieron, podrían dar cuenta de lo cruel del comportamiento de muchos de sus miembros contra los que combatían o sospechaban que podrían ayudar a sus enemigos.

Pero hubo guardias como el brigada Cienfuegos, que visitaba a los padres de Rufino, de Ángel y de Eusebio, para advertirles del peligro que les acechaba.

En medio, la mayoría, casi todos ellos sospechosos, porque sospechosos eran todos los que respiraban.

Estamos hablando de la dictadura.

Así vivieron en la Sierra y en la Serranía. En la Alta, en la Baja y en la Media.

Nosotros hemos hecho un esfuerzo palpable llamando a las cosas por su nombre y enfrentándonos a la cruda realidad.

No hay muchos pueblos que hayan seguido nuestro ejemplo.

Cuando anunciamos nuestro proyecto, se armó un revuelo enorme, no tan solo en Santa Cruz de Moya, en los pueblos de alrededor.

Desde el inicio hemos mantenido un difícil equilibrio con el entorno. Nos han llamado cualquier cosa que ustedes puedan imaginar en sus peores momentos.

Las personas más conservadoras de nuestra localidad, algunas excesivamente conservadoras, para que vamos a engañarnos, acogieron con escándalo la feliz idea.

No solo habían de soportar el monumento elevado en 1991, ahora los muchachos, los "cologistas" que nos llaman, iban a traer a la guerrilla de nuevo a Santa Cruz de Moya.

No es fácil curar una herida infectada, nosotros estamos convencidos de haberlo hecho.

Ahora se han dado cuenta de la relevancia que nuestro pueblo ha tomado a partir de algo tan sencillo, como explicar al mundo las historias que nos contaban los mayores ante el fuego.

La memoria no contamina, al contrario, limpia. Limpia eso que no sabemos donde está, pero todos reconocemos en nuestro interior.

Limpia el alma.

No cabe explicar aquí, el entusiasmo con el que la izquierda local, especialmente los que pasaron por los calabozos, se sumó a nuestra propuesta.

Hay que decir, que a la primera no supieron encajarlo. No lo veían nada claro. Y también hubo que esforzarse para que nos relataran sus experiencias, a pesar de las lágrimas.

Ya vamos para las sextas las jornadas.

Ya es un encuentro internacional. Vienen profesores de Francia, de Inglaterra, amén de todas las Españas.

Esta locura impensable hace unos años ha traído alumnos desde Estados Unidos, Alemania y de Bélgica.

¿Para qué nos vamos a callar?.

Estamos convencidos de haber hecho un trabajo socialmente saludable, hemos brindado a los que sufrieron un espacio para que pudieran, a pesar de los años transcurridos, ver reconocida su valentía.

Es un encuentro único, original, fabricado en Cuenca, en la Cuenca que aquí vive y la que vive en Madrid, en Barcelona, en Valencia,... los que lejos de su tierra, la quieren y la añoran no saben ustedes con que fuerza.

Nuestra misión concluirá cuando estas voces ya no puedan acercarnos al periodo del que hablamos. Cuando ya no podamos lucir en nuestro título Memoria Histórica Viva.

Nosotros, solo pretendemos crear espacios de encuentro donde los principales protagonistas sean los que vivieron esos días de tanto frío y tanta hambre.

Los demás, permanezcamos atentos, aprendamos de esas voces.

Independientemente de la posición que en ese escenario ocuparon, pues cuando se apaguen esas voces, nosotros seremos los encargados de explicar que pasó en nuestra Sierra.

Muchas gracias, quiero transmitiros que en La Gavilla Verde estamos convencidos que otro mundo es posible, un mundo más humano, que respete la naturaleza, que no olvide sus errores y que profundice en sus aciertos.

La nuestra es una llamada a la solidaridad con los débiles y pondremos todo nuestro tesón y nuestro trabajo para que las Sierras de España sean un espacio para la vida y desterrar el silencio que ahora ahoga a nuestros pueblos.

Sierra y Libertad.

Pedro Peinado

Presidente de La Gavilla Verde

50 Aniversario de la muerte de Basiliso Serrano Valero “El Manco de la Pesquera”.

BASILISO SERRANO VALERO
“El Manco de la Pesquera”

NACIÓ EN LA PESQUERA EL 15-4-1908

FUE FUSILADO Y ENTERRADO EN PATERNA (VALENCIA)

EL 10-12-1955, POR DEFENDER LA REPÚBLICA, LA DEMOCRACIA Y LA LIBERTAD

En el 50 aniversario de su muerte sus restos descansarán para siempre en este cementerio.

LA PESQUERA 10-12-2005.

Quiero reconocer públicamente a la concejala de cultura del Ayuntamiento de Paterna, a María Jesús y a los compañeros socialistas de La Pesquera por haber sido tan valientes. Sé perfectamente lo que digo, pues el que conoce a La Gavilla Verde, sabe que ante todo, a pesar de lo que hayan llegado a decir de nuestro trabajo, hemos sido valientes. El acto de hoy es un acto valiente, no en la provincia de Cuenca, donde encabezamos el esfuerzo más generoso por recuperar la memoria del periodo guerrillero, sino en toda la España.

César, un amigo de Villar del Humo, que espero esté en esta sala, me decía, al inicio de esta andadura, que no llegaba a comprender cómo era posible un espacio como el que La Gavilla Verde había creado en Santa Cruz de Moya, que él, en su pueblo, no podía plantearse realizar siquiera una humilde actuación para dar a conocer qué fue la lucha de la guerrilla, aún hay miedo y no por repetido desaparece.

Miren si hay miedo, que el alcalde de este pueblo, no ha querido recibir a una de las personas, a la que no querrán considerar ilustre, pero si un hijo del pueblo. La Pesquera era parte de su nombre y aparece en multitud de documentos, documentales, escritos y con un perfil histórico, que puede resultar incómodo a un partido de la derecha, pero que debería ser comprendido por cualquier demócrata.

María Jesús, que pertenece a otro ámbito político diferente al del homenajeado, resumió el acto de hoy en una de nuestras conversaciones preparatorias, con una frase corta y seca: La izquierda no la hemos inventado nosotros. Hoy en los actos realizados hemos podido estar juntos libertarios, comunistas, socialistas y republicanos y, seguramente, espero, personas conservadoras. La mayoría han sido los míos, ”los sin partido”, cuenten, si lo precisan.

No hemos inventado a la izquierda, ni tampoco a la derecha que por lo visto la inventó Franco , pues en aquellos horizontes quedó anclada y no se atreve a tomar rumbo definitivo hacia las actitudes democráticas. No es que en la izquierda podamos lanzar los cohetes, pero lo importante es que hoy estamos todos juntos y nos reconocemos ante alguien que fue valiente y le presentó armas a la dictadura, es decir, luchó por ser, en una sociedad en la que era imposible estar.

No reconocer la figura de Basiliso Serrano, es ignorar nuestra historia. Ellos hicieron lo que hicieron, no había acabado la guerra en el 39, seguían abiertos el caudal de sangre y las cavernas de la tortura. Toda España era una cárcel, han titulado un libro. Nadie era libre. Acabada la guerra no hubo juicio justo, no hubo justicia ni compasión, y los que no pudieron marchar, los que no pudieron esconder su mácula republicana, eran conducidos con desprecio a la muerte, a la cárcel y a la ruina familiar. No era de extrañar que aquellos hombres respondieran, aunque fuera con una patada en el aire, aunque sus logros no fueran más que un cúmulo de desgracias para sus vidas y para la de aquellos que les ayudaron, es que había que resistir pues ya lo dice el poeta: Para la libertad, sangro, lucho y pervivo.

La estabilidad del régimen instaurado bajo el peso militar y tras una guerra sangrienta y ruinosa para el país y para las familias, no pudo conseguirse hasta la desaparición del maquis. La guerrilla antifranquista significa la oposición mejor organizada contra el régimen franquista hasta los años setenta, e impide la normalización del estado autoritario. Mientras ellos anduvieron por los montes, permaneció la esperanza de la vuelta a la república. Aquello no era una utopía, era uno de los mayores imposibles.

Considero que la izquierda, o los de izquierda, debemos aborrecer el uso de las armas como medio de expresión política. Los postulados de la izquierda, en sus principios más básicos, tienen una mala química con las organizaciones armadas, éstas últimas suelen tener un carácter tan depredador que suelen engullirse los ideales que las crearon o crear ideales para caberse y mantenerse en el poder.

Pero estamos hablando de supervivencia, no de lo que puede pensarse desde la ventana de una sede en París. Estamos hablando de que la gente de nuestros pueblos marchaba con los del monte porque su vida no valía media cuartilla y de quedarse, la ruleta solía tener los números de la tortura, la cárcel o la muerte, o el de todas ellas a la vez si eras simpatizante de la república.

Eso, debería, cuanto menos, dar a entender que la lucha guerrillera, por más amparada que estuviera en los más altos ideales, fue el refugio de innumerables simpatizantes de la izquierda que de no haber ingresado en sus filas, hubieran muerto en sus pueblos. Gentes que ayudaron por ayudar y que nunca hubieran tomado un arma para defender sus ideas, es decir, defendían en aquel momento, su vida.

La aceptación del hecho armado, en aquella sociedad rural que conoció Basiliso, es posible porque partimos de una guerra. La existencia de grupos armados en nuestros días tiene, incluso en aquellos que contemplan la insurrección popular como medio de conseguir el poder, pocos adeptos, pues provenimos de cambios sociales, en Europa, en las últimas décadas, nacidos de movimientos populares que no han utilizado las armas como medio de conseguir el poder.

La población de aquella época, no ve con extrañeza que hombres armados transiten los montes, podrán aceptarlos o denunciarlos, pero tiene cierto nexo con la realidad violenta de aquellos días y más en las zonas aisladas de nuestra geografía. En lo narrado, por personas no vinculadas a la guerrilla, pero que tuvieron encuentros frecuentes con las partidas, se afirma repetidamente, que daba más miedo encontrarse a las fuerzas del orden que con los maquis o guerrilleros. Con la aparición de la contrapartida, ese temor crece, la conducta de la contrapartida, como de toda contrapartida, es la de aparecer como lo que no se es.

Basiliso siempre fue guerrillero, pertenece a la hornada histórica que funda la Agrupación, por más críticas razonables que pueda recibir de sus compañeros supervivientes, Basiliso encarna mejor que nadie la leyenda, la del hombre que queda en nuestra memoria como un mito. ¿Por qué? Es el pueblo el que lo elige, es de Cuenca, es un guerrillero autóctono, no proviene de ninguna invasión comunista, pertenece, en su origen a la CNT, luego, según nos desvela Salvador F Cava, ingresó, como también hiciera Chaval, en el PCE, la fuerza dominante y dominadora de la AGLA.

El mito nace de su periodo de huido. Crece con su incorporación a la guerrilla y lo que subyace es la rebeldía.

Esa rebeldía, la de Basiliso Serrano , es la que debe hacernos fuertes y luchar contra el olvido de aquellas personas que con su ejemplo demostraron que no tan solo es posible resistir, sino que además es necesario. Las formas de resistencia cambian, pero queda el espíritu rebelde, el que hace que soñemos en un mundo mejor. Es ésta la sabía del conocimiento humano.

La Gavilla Verde ve con ilusión como en Cuenca se enciende otra llama de esperanza, podemos reclamar la memoria de nuestra tierra, fueron los nuestros los que la defendieron junto a los que de fuera llegaron. La memoria es de todos y no debemos entregarnos a este ejercicio de recuperar la memoria de la resistencia, con los mismos errores que los se cometieron y se cometen. Nuestro deber es dar a conocer y divulgar la vida de unos hombres y de unas mujeres que vivieron la página más negra de nuestra historia.

Y luego vino la emigración que vació nuestros pueblos.

Sobre la ley de la memoria.

LEY 52/2007 [LEY DE LA MEMORIA]

PROPUESTAS DE LA GAVILLA VERDE PARA INCLUIR EN LAS
REIVINDICACIONES QUE SOBRE EL PERIODO GUERRILLERO PUEDAN HACERSE

El 23 de noviembre de 2004 escribimos una carta a la vicepresidenta del Gobierno. Queríamos dar a conocer, ante la formación de la Comisión Interministerial sobre víctimas del franquismo, una serie de objetivos generales que considerábamos necesarios para reparar y reconocer el papel de la guerrilla antifranquista.

Ante la propuesta de ley de la Memoria, consideramos que no se ha dado el tratamiento oportuno a las personas, grupos que vivieron y lucharon en el mundo rural contra la dictadura.

Las reivindicaciones que reunimos en aquel escrito se recogen a continuación y las brindamos para que, con las sugerencias y propuestas oportunas, sean recogidas por todos los colectivos que lo consideren y nos apoyemos en ellas para su logro. Seguiremos luchando contra el olvido.

  1. Consideramos que debería instituirse una Secretaria de apoyo a las personas afectadas, a sus familiares, que estuviera en contacto con las asociaciones y que pudiera realizar y fomentar algunos de los trabajos que se realizan desde éstas. Nuestro trabajo es voluntario y por digno que sea, no puede dar satisfacción a todos los problemas que se nos plantean.

  2. Sería deseable estudiar individualmente la situación económica y social de las personas afectadas. Que se actúe en razón de la edad y de las carencias. Se debería actuar con extrema urgencia.

  3. En el caso del periodo histórico que trabajamos, además de los guerrilleros, deberían ser atendidos los puntos de apoyo, que eran las personas que apoyaban desde sus casas y pueblos a los guerrilleros y a todos los que sufrieron represalias políticas y económicas.

  4. Tratar como líneas de investigación prioritarias, aquellas que profundizaran en el estudio del franquismo, con especial énfasis en el periodo guerrillero, por ser éste el más desconocido para los españoles.

  5. Adoptar una política abierta sobre los archivos que permita no tan solo el acceso a la documentación, sino además se haga un esfuerzo para su conservación y divulgación.

  6. Apoyo para las iniciativas culturales y divulgativas relacionadas con la época.

  7. Introducir en los temarios de todos los estudios reglados, en los de formación de militares y policías, contenidos relacionados con la actuación de los españoles en Francia, en los campos de concentración y de exterminio y la lucha guerrillera antifranquista.

  8. Consideramos que, a parte de las satisfacciones económicas que puedan concederse, se debería seguir profundizando en todas aquellas actividades relacionadas con el reconocimiento de los luchadores antifranquistas y para todos los que sufrieron persecución, cárcel, tortura y muerte.

Por lo que respecta a diversas iniciativas llevadas a cabo en sede parlamentaria para rehabilitar a los guerrilleros antifranquistas y a todos aquellos que los apoyaron, en el ámbito administrativo, jurídico, público y social, nos remitimos a los debates de la PROPOSICIÓN SOBRE REHABILITACIÓN DE LOS COMBATIENTES GUERRILLEROS ESPAÑOLES. PRESENTADA POR EL GRUPO PARLAMENTARIO FEDERAL DE IZQUIERDA UNIDA. (Número de expediente 161/000528).

No entendemos, que esas mismas cosas que se debatieron en el parlamento apoyadas por todas las fuerzas parlamentarias con las excepciones debidas, no puedan ser ahora ser aprobadas atendiendo a la actual correlación de fuerzas.

Consideramos que la equiparación de los guerrilleros antifranquistas como parte integrante del ejército republicano, allanaría, la consideración y el reconocimiento de estos republicanos, que tomaron las armas, nada más acabada la guerra civil, porque la sociedad franquista no les permitió otro medio para defender sus ideas y sus vidas en libertad.

Presentación del libro “La Memoria Reprimida” en Madrid [Librería Muga].

VALLECAS / MADRID
16 DE MARZO DE 2006
Con JOSÉ ANTONIO VIDAL CASTAÑO
EN LA LIBRERÍA MUGA

UNAS BREVES palabras SOBRE EL LIBRO.

Durante estos últimos años, aquellos que hemos querido profundizar en el conocimiento de lo que fue la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón, estamos de suerte. Desde el trabajo de Fernanda Romeu Alfaro, que fue la que abrió el camino, la primera en investigar en indagar en la memoria oral atendiendo a los protagonistas de aquellos hechos a través de la memoria, es decir, la reconstrucción de aquella realidad sobre el producto de entrevistas y/o escritos de los que allí estuvieron.

Desde el año 1986 hasta el presente hemos asistido a la publicación de diversas investigaciones sobre el devenir de los guerrilleros del levante. La Memoria Reprimida es un trabajo intenso que forma parte de la bibliografía de la AGLA, aunque también se detenga en la resistencia de los españoles en Francia con la presencia de Carme Casas y Leandro Saún entre sus protagonistas. Ambos serían detenidos en España por su participación en la reconstrucción del PCE.

El resto de las personas que participan en las entrevistas, tuvieron especial protagonismo durante el tiempo de estudio. Florián, Adelino formarían parte de la plana mayor de la AGLA. Remedios y Esperanza, por el contrario, representan dos figuras cruciales para entender el movimiento guerrillero. La primera figura, será la de tantas familias campesinas que serán reprimidas en todo los órdenes sociales por colaborar y marchar al monte con los guerrilleros. La segunda figura, es la que ambas representan, a su vez, la presencia tímida de la mujer en los campamentos guerrilleros.

Por tanto la lectura de este libro nos reportará de manera directa el testimonio de los protagonistas de los hechos, a los que hay que sumar a Vicente Rodrigo, los ojos de un niño que presenció la tragedia de Losa del Obispo. Hablamos de Historia oral, estamos ante una propuesta de cómo debemos aproximarnos al tiempo pasado.

El autor no esconde su participación en la lucha antifranquista que le condujo al exilio. Podemos sospechar, por tanto, que José Antonio, podría caer en la idolatración por empatía de aquellos que le precedieron en el tiempo, una efecto de halo entre la primera resistencia antifranquista y la última. Más allá del reconocimiento que todos tenemos por aquellos que en condiciones tan duras dejaron hacienda y familia para asistir, si no fueron abatidos, anteriormente, a la última derrota armada de la izquierda; más allá de convertir en pequeños altares republicanos cualquier celebración sobre los hechos silenciados, José María Vidal Castaño apuesta por el conocimiento y nos dice:

La memoria vinculada a la Historia Oral, como una disciplina científica sui géneris, pero que exige una toma de datos minuciosa y respetuosa con el ser humano y un meticuloso trabajo de campo, en tanto que considere a los testimonios como documentos orales.

Vamos a introducirnos en las páginas de la memoria reprimida, para viajar a unos de los momentos más difíciles de nuestro pasado, con el relato de los protagonistas y el trabajo riguroso del historiador.

Con ustedes José Antonio Vidal Castaño.

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