Exhumaciòn de Monroyo

Homenaje 11 de Abril de 2009

Josefa Bayod Ribas

VER LA FICHA

Aurelio Boj Guasch

VER LA FICHA

José Mir Pastor

VER LA FICHA

Aurora Piñana Clemente

VER LA FICHA
EXHUMACIÓN DE MONROYO
Fotografías Homenaje 11 de Abril de 2009

Problema en Monroyo. Tenemos un problema en Monroyo, Teruel

El actual alcalde no permite que un equipo de forenses que colaboran con La Gavilla Verde identifique en el cementerio viejo de Monroyo una fosa donde están enterradas 7 personas, según testimonios.

En el año 2003, creamos la Oficina para la ayuda de Desaparecidos y Represaliados durante el periodo guerrillero. Adolfo Pastor ha sido su responsable y ha coordinado este trabajo desde que en el año 2004 nos llamó Álvaro Ibáñez Boj, nos contó que María Boj Bayod de la Ginebrosa, buscaba a su madre desde hacía una eternidad. A esta iniciativa se sumaron: María Mir, Francisco Mir y Conchita Mir.

Son los familiares de Josefa Bayod Ribas Josefa Bayod Ribas, Aurelio Boj Guasch Aurelio Boj Guasch, José Mir Pastor José Mir Pastor y Aurora Piñana Aurora Piñana desaparecidos desde el otoño del 47.

Estas personas fueron detenidas en diversas poblaciones y encerradas en la cárcel de Alcañiz. Su delito, ser familiares y colaboradores de personas relacionadas con la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.

Fueron vistas por última vez, el 11 de noviembre de 1947.

Ese mismo día, la Guardia Civil localiza siete cadáveres en las cercanías de Monroyo, Teruel. Manda llamar a un vecino de Monroyo que posee carro. Los condujeron al cementerio de Monroyo, donde se cavó la fosa.

Los testimonios son orales. No hemos podido dar con ninguna prueba escrita. Se ha solicitado ayuda al Archivo de la Guardia Civil, a los ayuntamientos de los pueblos cercanos, se ha hablado con todos los testimonios a los que hemos tenido acceso. No se registró aquel asesinato, todo aquel macabro proceso se cerró en el mayor de los silencios.

Conocemos que las siete personas fueron sacadas de la cárcel el 11 de noviembre de 1947. Que siete personas fueron encontradas asesinadas en una cuneta el 11 de noviembre de 1947. Que diversas personas pudieron ver como sus cadáveres eran cargados en un carro por orden de la Guardia Civil y que fueron enterradas en una fosa en el cementerio viejo de Monroyo.

La localización y exhumación, según propuesta al alcalde de Monroyo por parte de Manuel Polo, el jefe del equipo Paleolab, encargado de estas tareas, son las siguientes:

  • Prospección mediante medios técnicos geofísicos (georadar).

  • Localizada la fosa mediante esta técnica se procederá a delimitar el área de actuación arqueológica.

  • Exhumación de los restos contenidos en la fosa mediante técnicas propias de la arqueología y la antropología forenses. Estos trabajos serán realizados por un equipo mixto de arqueólogos especializados y un antropólogo forense. La excavación estará limitada a la fosa y no se afectarán estructuras no correspondientes a la misma. En caso de que hubiera alguna inhumación posterior a la data de la fosa, se tratarán con las mismas técnicas y posteriormente se ubicarán en posición anatómica los restos en el mismo lugar de deposición definitiva. Durante los trabajos de exhumación no se permitirá el acceso a personal no vinculado al equipo de trabajo. En todo caso solo podrán permanecer como observadores aquellas personas que el consistorio municipal designe al efecto.

  • Una vez efectuada la exhumación los restos óseos serán trasladados al Laboratorio de Antropología Forense de la Universidad de València para su posterior estudio e identificación.

  • Efectuados los perfiles bioantropológicos se devolverán los restos óseos a las familias solicitantes en caso de que las identificaciones sean positivas para su entierro definitivo con los rituales que ellos profesen.

Estos trabajos han recibido la subvención del Ministerio de la Presidencia a través de la convocatoria que la Comisión Interministerial en el proyecto Recuperación de desaparecidos y represaliados por el franquismo creó para ayudar a diferentes colectivos que en España están trabajando por la reparación de las injusticias cometidas durante la guerra civil y el franquismo.

El Sr. Andrés Cros Gil, alcalde por el Partido Popular, deniega la intervención requerida por no haber podido recabar información respecto a la existencia y ubicación de la fosa.

Los familiares, apoyados por nuestra asociación, van a interponer una demanda ante la negación de los derechos de estas familias a recuperar a sus seres queridos.

Solicitamos a todas las personas que conozcan detalles sobre lo acaecido el 11 de noviembre de 1947 en Alcañiz y Monroyo que se pongan en contacto con nuestra asociación.

Solicitamos a las familias que fueron perseguidos por su colaboración con la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón que se pongan en contacto con nuestra asociación.

Solicitamos a los aragoneses, a sus instituciones, a sus partidos, a sus organizaciones sindicales, sociales, culturales y de la recuperación de la memoria histórica , que nos ayuden a paliar esta falta de cordura, este afán por mantener la herida abierta, por no ayudarnos a esclarecer este asesinato sobre personas que su único delito fue colaborar con los que se oponían al dictadura.

Solicitamos a la buena gente de Monroyo que ayude a estas familias, a su derecho de honrar a sus muertos, como todos debemos tenerlo y que exijan a su próximo alcalde que esté a la altura de las circunstancias y de los tiempos, y permita la entrada de nuestro equipo en su cementerio viejo.

Con todo el respeto os lo pedimos.

Pedro Peinado Gil
Presidente de La Gavilla Verde.

Más información: www.lagavillaverde.org. La Gavilla Verde.

Para ponerse en contacto: desaparecidos@lagavillaverde.org.

“Ecos” en la red y prensa.

Diario de Teruel [05–06–07].

Martes, 05 de junio de 2007

Monroyo

Las familias de los desaparecidos denunciarán al Ayuntamiento

Esta semana, su abogado presentará un recurso contencioso administrativo

M.S.T. / Alcañiz
Las familias de cuatro personas desaparecidas en 1947 de la cárcel de Alcañiz y supuestamente enterradas, tras ser fusiladas, en una fosa común del cementerio de Monroyo tienen previsto denunciar al Ayuntamiento de este municipio, al que han solicitado, sin éxito, un permiso de exhumación de los restos óseos.

El abogado Alfonso Casas, que representa a las familias de los cuatro desaparecidos, explicó que esta semana se interpondrá un recurso contencioso administrativo en el Juzgado de Teruel contra el Consistorio. Esta medida es el último de los recurso que las familias dicen que tienen, después de que hayan sido denegadas por el Consistorio las reiteradas solicitudes tramitadas por los descendientes para desenterrar los restos.

Las familias tienen previsto llegar “hasta donde haga falta, y si es preciso recurriremos al Tribunal Constitucional”, declaró Manuel Mir, de Aguaviva, uno de los familiares de desaparecidos. De la misma manera, indicó que “ya no es cuestión de buena fe o mala, puesto que últimamente se han producido cambios jurídicos importantes y la ley está ya con nosotros”.

Por su parte, el alcalde de Monroyo, Andrés Cros, manifestó que mantendrá la misma postura de no autorizar la exhumación de los cadáveres. Y alegó que quienes los buscan “no saben exactamente dónde se encuentran”. El primer edil cuestionó la credibilidad de los “testimonios orales” que dicen tener los familiares. “Cómo van a saber dónde se encuentra esa fosa común, cuando ni la misma gente del pueblo tiene ni idea”, manifestó.

Cuatro personas

Los cuatro desaparecidos cuyos familiares aseguran que se encuentran enterrados en la fosa común del cementerio de Monroyo son Josefa Bayod Ribas Josefa Bayod Ribas, Aurelio Boj Aurelio Boj Guasch, José Mir Pastor José Mir Pastor y Aurora Piñana Aurora Piñana. Estas personas fueron detenidas en sus lugares de residencia, Aguaviva y La Ginebrosa, y encerradas en la cárcel de Alcañiz por ser familiares y colaboradores de personas relacionadas con la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón. El último día que se les vio con vida fue el el 11 de noviembre de 1947. Ese mismo día, la Guardia Civil localizó siete cadáveres cerca de Monroyo y los mandó enterrar en el cementerio.

Un sueño incumplido

Marina Boj murió

Marina Boj Bayod Marina Boj Bayod, la hija de Josefa Bayod, una de las mujeres que, presumiblemente, estarían enterradas en la fosa común de Monroyo, falleció el pasado 16 de mayo, sin ver cumplido su deseo de dar sepultura a su madre. Adolfo Pastor, amigo personal de la fallecido, recordó que Marina, que tenía 84 años cuando murió, “tenía incluso la lápida preparada, porque confiaba que podría dar con los restos de su madre”. Pastor señaló al alcalde de Monroyo y al secretario del municipio como los “culpables” de que “Marina no haya podido realizar su mayor ilusión”.

Pozos de Caudé [21–04–07].

Sábado, 21 de abril de 2007

Monroyo

Sigue pendiente la exhumación de los restos de fusilados tras la guerra

El alcalde dice ahora que aún no ha hablado con los concejales sobre el tema

M.S.T. / Alcañiz
El Ayuntamiento de Monroyo todavía no ha decidido si permitirá la exhumación de los cadáveres de cuatro personas que fueron represaliadas durante la posguerra civil española y que, supuestamente, se encuentran enterradas en la zona vieja del cementerio de Monroyo, según reclaman los familiares que les buscan desde hace años.

Adolfo Pastor, miembro de la asociación La Gavilla verde, organización a través de la cual las familias de desaparecidos reclaman el desenterramiento de los restos de sus antepasados, denunció que el Ayuntamiento de Monroyo sigue sin responder a la sucesivas instancias enviadas por los familiares de las víctimas. Asimismo, desde el gabinete del Justicia de Aragón, desde donde también se instó al Consistorio a determinar en el cementerio viejo la localización de los desaparecidos, señalaron que no han recibido respuesta al escrito remitido hace meses.

El alcalde de Monroyo, Andrés Cros, reconoció ayer haber recibido la petición por escrito de La Gavilla Verde en la que, como había reclamado previamente el Ayuntamiento, se delimita una zona de varios metros cuadrados en el cementerio viejo donde supuestamente están enterradas las cuatro personas de La Ginebrosa y Aguaviva (dos mujeres y dos hombres) que buscan sus familias. Sin embargo, Cros dijo desconocer la respuesta que darán a las familias: “es una cuestión por la que el equipo de gobierno ni se ha reunido ni ha tratado todavía”, a pesar de que hace cuatro años que las familias se pusieron en contacto con el Ayuntamiento. En este sentido, indicó que “antes de remover la tierra veremos si se les autoriza únicamente a utilizar un georadar para que determinen si existen restos enterrados.

Así las cosas, el primer edil se sacó de la manga un nuevo argumento para cuestionar la idoneidad de la exhumación: “si en lugar de cuatro cadáveres salen siete, qué haremos con los restantes que nadie reclama”, se preguntó.

Se busca a dos mujeres y a dos hombres

Los familiares de cuatro personas desaparecidas de la cárcel de Alcañiz en 1947 (tres de La Ginebrosa y una de Aguaviva) aseguran que sus antepasados están enterrados en una fosa común del cementerio viejo de Monroyo, a donde fueron trasladados sus cuerpos tras ser fusilados en la carretera Alcañiz-Morella. Las familias basan sus aseveraciones en testimonios que, en su día, les aseguraron que la tumba se encontraba junto a la tapia, a la izquierda de la puerta vieja. Las personas a las que se busca se llamaban José Mir, Josefa Bayod, Aurelio Boj y Aurora Piñana. Hace cuatro años que los familiares de los desaparecidos establecieron contacto con el Ayuntamiento de Monroyo, con objeto de solicitar la autorización para realizar la exhumación. Donde se encuentra la fosa común no existe ningún otro enterramiento posterior.

Dor Dor
Dor Dor
Dor Dor
Dor Dor
Dor Dor
Dor Dor
Dor    

Una circular de 1958 cifra en 14 los cuerpos de la fosa de Monroyo.

Martes, 05 de junio de 2007

Monroyo

Las familias de los desaparecidos denunciarán al Ayuntamiento

Esta semana, su abogado presentará un recurso contencioso administrativo

M.S.T. / Alcañiz
Las familias de cuatro personas desaparecidas en 1947 de la cárcel de Alcañiz y supuestamente enterradas, tras ser fusiladas, en una fosa común del cementerio de Monroyo tienen previsto denunciar al Ayuntamiento de este municipio, al que han solicitado, sin éxito, un permiso de exhumación de los restos óseos.

El abogado Alfonso Casas, que representa a las familias de los cuatro desaparecidos, explicó que esta semana se interpondrá un recurso contencioso administrativo en el Juzgado de Teruel contra el Consistorio. Esta medida es el último de los recurso que las familias dicen que tienen, después de que hayan sido denegadas por el Consistorio las reiteradas solicitudes tramitadas por los descendientes para desenterrar los restos.

Las familias tienen previsto llegar “hasta donde haga falta, y si es preciso recurriremos al Tribunal Constitucional”, declaró Manuel Mir, de Aguaviva, uno de los familiares de desaparecidos. De la misma manera, indicó que “ya no es cuestión de buena fe o mala, puesto que últimamente se han producido cambios jurídicos importantes y la ley está ya con nosotros”.

Por su parte, el alcalde de Monroyo, Andrés Cros, manifestó que mantendrá la misma postura de no autorizar la exhumación de los cadáveres. Y alegó que quienes los buscan “no saben exactamente dónde se encuentran”. El primer edil cuestionó la credibilidad de los “testimonios orales” que dicen tener los familiares. “Cómo van a saber dónde se encuentra esa fosa común, cuando ni la misma gente del pueblo tiene ni idea”, manifestó.

Cuatro personas

Los cuatro desaparecidos cuyos familiares aseguran que se encuentran enterrados en la fosa común del cementerio de Monroyo son Josefa Bayod Ribas Josefa Bayod Ribas, Aurelio Boj Aurelio Boj Guasch, José Mir Pastor José Mir Pastor y Aurora Piñana Aurora Piñana. Estas personas fueron detenidas en sus lugares de residencia, Aguaviva y La Ginebrosa, y encerradas en la cárcel de Alcañiz por ser familiares y colaboradores de personas relacionadas con la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón. El último día que se les vio con vida fue el el 11 de noviembre de 1947. Ese mismo día, la Guardia Civil localizó siete cadáveres cerca de Monroyo y los mandó enterrar en el cementerio.

Un sueño incumplido

Marina Boj murió

Marina Boj Bayod Marina Boj Bayod, la hija de Josefa Bayod, una de las mujeres que, presumiblemente, estarían enterradas en la fosa común de Monroyo, falleció el pasado 16 de mayo, sin ver cumplido su deseo de dar sepultura a su madre. Adolfo Pastor, amigo personal de la fallecido, recordó que Marina, que tenía 84 años cuando murió, “tenía incluso la lápida preparada, porque confiaba que podría dar con los restos de su madre”. Pastor señaló al alcalde de Monroyo y al secretario del municipio como los “culpables” de que “Marina no haya podido realizar su mayor ilusión”.